Soñó durante mucho tiempo con un Gran Premio en Madrid, colaboró en llevarlo hasta allí en un circuito urbano completamente nuevo, pero lamentablemente, el debut de Carlos Sainz en el MadRing ha sido para olvidar. Ya desde la sesión de clasificación de este sábado las cosas se torcieron, quedándose a cinco milésimas de poder pasar a Q2 frente a su compañero de equipo, Alex Albon, para posteriormente ser relegado a la 20ª posición después de recibir una penalización de tres plazas por obstaculizar a Valtteri Bottas entre las curvas 6 y 7.
Sainz se mostró muy resignado en sus declaraciones posteriores a la clasificatoria, e incluso su media sonrisa esta mañana, durante el driver’s parade denotaba que estaba en el lugar que tanto deseaba, pero no en las condiciones de competitividad que él necesitaba. Sabiendo que iba a ser muy complicado ganar posiciones durante la carrera, Carlos realizó una gran arrancada en busca de ganar algunas posiciones que lo metieran en una batalla interesante con la que entretenerse durante las 57 vueltas a las que estaba programado este Gran Premio de España 2026.
Lo intentó, y los primeros metros fueron espectaculares, consiguiéndose colar por delante de Fernando Alonso y apurando lo máximo posible la frenada en la primera curva, bloqueando, algo que le llevó a impactar con Yuki Tsunoda. Superado ese primer momento de caos, la carrera se estabilizó en la parte posterior del pelotón, con la ya habitual brecha en cuanto a ritmo entre los principales equipos, los líderes de la zona media y ese grupo posterior formado por los Cadillac, los Aston Martin y los Williams, en esta ocasión acompañados por un Oliver Bearman que se quedó sin poder tomar parte de la sesión cronometrada del sábado.
Hemos tenido una buena salida, pero desgraciadamente en la curva 1, intentando arriesgar para ganar todas las posiciones posibles, nos hemos tocado y hemos dañado un poco el coche. A partir de ahí, ha sido toda una guerra con daños, sufriendo mucho con el tren trasero. Ha sido una carrera de sobrevivir y, al final, nos hemos tenido que retirar porque el coche iba demasiado dañado. Si hubiese ido todo perfecto, hoy hubiésemos acabado el 15º o el 16º, así que tampoco es que hayamos perdido aquí la oportunidad de ganar en casa, de hacer un podio o incluso de conseguir un punto, porque el coche va tan mal en un circuito como este que la verdad es que estamos luchando por muy poquito – Carlos Sainz
Parecía que tanto Sainz como Alonso iban a ser parte de esa procesión en un trazado en el que era muy complicado adelantar, sin embargo, en la vuelta número 13 todo salto por los aires. Después de unos giros en los que Fernando alonso se mantuvo por debajo del medio segundo respecto a Carlos, el asturiano terminaría lanzando su ataque para tratar de recuperar la 17ª posición, algo que terminó con un toque entre la rueda trasera del FW-48 y el endplate delantero izquierdo del AMR26, el cual resultó dañado, mientras que Sainz tuvo que tomar la escapatoria de la curva 5.
La maniobra defensiva por parte de Sainz fue considerada punible por los comisarios, compartiendo la visión de un Fernando Alonso que por radio dijo abiertamente: «Me ha echado contra el muro en frenada. En la salida casi se lleva a dos coches y ahora me echa a mí contra el muro». No pasaron ni una decena de vueltas cuando dirección de carrera finalmente informó de que Carlos era castigado con cinco segundos a ser cumplidos en la parada en boxes, lo que lo dejaba al fondo del pelotón, 21º debido al tempranero abandono de Lewis Hamilton.
No hubo mucho más que contar, una veintena de vueltas más rodando prácticamente en tierra de nadie, tras las que, en el giro 46 desde el muro le decían que iban a retirar el coche, algo con lo que el propio Sainz estaba de acuerdo debido a los grandes daños que arrastraba por sus dos toques anteriores. El mensaje de James Vowles era un reflejo del momento tan amargo que vivía su piloto: «Carlos, gracias por superar todo eso. ¡Que llegue pronto Bakú! Volveremos el año que viene y haremos que te sientas orgulloso de la pista». Ya en las declaraciones posteriores, Sainz evitaría hacer muchas referencias a lo sucedido con Alonso y tampoco se mostraba especialmente optimista ante las mejoras que se esperan en Bakú: «No, si acaso hemos dado un paso hacia atrás. Hemos estado a seis décimas de Haas, que era con los que nos peleábamos en Monza, así que estamos muy, muy lejos de poder tener cualquier opción».








