Glickenhaus tiene un nuevo reto: disputar todas las grandes de la resistencia

 |  @fernischumi  | 

Construir su propio coche, hecho. Lanzar su propio equipo de competición, hecho también. Luchar con los mejores por las 24 Horas de Nüburgring, completado. Conseguir que un coche de carreras pueda ser homologado para la calle, cumplido. Por ahora se puede decir que Jim Glickenhaus ha cumplido todo lo que se ha ido proponiendo en materia de automovilismo. Este adinerado soñador y productor/director de cine nos está dejando una gran historia para todos los amantes de la competición, algo que promete no haber hecho nada más que comenzar después de confirmar los próximos planes de la estructura.

En el último comunicado de la Scuderia Cameron Glickenhaus, más conocida por las siglas con las que bautiza a sus vehículos SCG, ha confirmado que por fin han podido rodar legalmente con su vehículo de competición por la calle. El 003CS rodará en las cercanías de Nueva Orleans después de ser adaptado para convertirlo en ‘legalmente conducible’ por las carreteras estadounidenses y dentro de unos meses estará de nuevo compitiendo en las 24 Horas de Nürburgring con una unidad de su 003C.

Sin embargo, no es el último proyecto que tiene en mente Glickenhaus y su equipo. Además de comenzar a diseñar un buggy comercial tipo baja con el que quieren estar presentes en la edición de 2019 de la popular Baja 1000 (se espera que el SCG Boot también intente conquistar el récord del mundo de conducción a mayor altura y que incluso haya una versión anfibia), la Scuderia Cameron Clickenhaus ha confirmado que el SCG 004S presentado el pasado mes de noviembre servirá como base de una versión futuro GT3/GTE que previsiblemente tomará la salida en Nordschleife el próximo año.

¿Hay más de esta especie de Elon Musk de las carreras? Lo hay. Aunque el primer objetivo de la versión GT3 es la de competir en las 24 Horas de Nürburgring 2019, lo cierto es que Glickenhaus sigue insistiendo en que quiere expandir sus proyectos para llegar a competir en Le Mans, Daytona y Sebring, así como un programa en el Mundial de Resistencia, algo que le obligaría a construir una versión GTLM de alguno de sus vehículos (cumpliendo a su vez todos los requisitos de homologación, incluidas las unidades mínimas a construir) o directamente apostar por un prototipo.

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