Es oficial, Ford y Geely acaban de anunciar el acuerdo para fabricar hasta medio millón de coches en la planta valenciana de Almussafes, España. Se trata de uno de los anuncios más esperados en la industria automovilística española, un acuerdo que garantiza la fabricación de hasta 5 modelos en la factoría, además de su continuidad y modernización a largo plazo.
Ford y Geely garantizan el futuro de la planta de Almussafes
El acuerdo entre Ford Motor Company y Geely Automobile Holdings es ya oficial. Ambos fabricantes acaban de materializar esta joint-venture durante una ceremonia en la misma planta de Almussafes, anunciando además todos los detalles de esta colaboración en la que Ford tendrá el 66% de la propiedad y Geely el restante 34%.
Con la firma de este alianza, la factoría de Almussafes sienta las bases de una hoja de ruta que permitirá a Ford, además de seguir fabricando el Kuga, dar la bienvenida a un Ford Bronco desarrollado específicamente para Europa que se comenzará a producir en 2028, así como un nuevo crossover de tamaño compacto disponible en diferentes grados de electrificación.
En el caso de Geely, su irrupción en la industria automovilística española se producirá con dos modelos, apostando igualmente por la electrificación en ambos casos. Como curiosidad, uno de los modelos que Geely producirá en Almussafes será el E2, su eléctrico más pequeño y asequible, un coche que además promete convertirse en todo un súperventas en Europa, pues hablamos del coche más vendido en China en 2025.
El primer coche fruto de esta nueva alianza saldrá de las líneas de la fábrica de Valencia en 2028, teniendo como objetivo alcanzar una producción anual de hasta 500.000 coches. La histórica planta valenciana cumple además este año su 50 aniversario, recibiendo este acuerdo de colaboración entre Ford y Geely como un importante balón de oxígeno dada su situación actual, pues pese a su capacidad productiva, en estos momentos sólo produce el Ford Kuga.
España, un país clave para la industria automovilística china
La alianza entre Ford y Geely vuelve a poner de manifiesto cómo España se ha convertido en un país clave para los fabricantes de coches chinos y su necesidad de esquivar los aranceles europeos, asegurando además la continuidad, cuando no la resurrección de fábricas históricas en nuestro país.
Antes de Almussafes hemos visto revivir la antigua planta de Nissan en Barcelona a través de EBRO y su acuerdo con el grupo Chery, la factoría de Santana en Linares junto a ZZ Nissan y Anhui Coronet o las plantas de Stellantis en Villaverde y Figueruelas a través de Leapmotor.








