Es pequeño, suena como una scooter trucada, la comodidad es opcional y encima es lento. Se trata sin duda de un hierro, pero menudo hierro. Uno de menos de 3m de largo, con ejes rígidos y unas cotas que difícilmente un todoterreno actual podría lograr. Hablamos ni más ni menos que del ancestro del Suzuki Jimny.
Suzuki LJ20
- Hecho para durar soportando maltratos.
- Vehículo ultra ligero de solo 625kg.
- Más corto que el mítico Willys MB (Jeep).
- Motor de 2 tiempos a prueba de cataclismos.
- El primer 4×4 de la marca.
Aspectos técnicos de un todoterreno pequeño japonés
Su motor es un dos cilindros de dos tiempos refrigerado por líquido capaz de desarrollar 25CV de puro poder. Suena ridículo, lo sé, pero recuerda que pesa 625kg. Se asocia a un cambio de 4 velocidades que le permiten llegar a los 72km/h. Por supuesto, también tiene reductora para cuando la cosa se pone difícil.
Los motores 2T requieren de un cuidado adicional. Además, estos tan viejos necesitan sus reglajes periódicos. No obstante, Suzuki demostró la robustez del LJ20 presentándolo al mítico Baja 1000. Es decir, una carrera de una etapa de unos 1.600km que este pequeñín pudo completar sin romperse en 34 horas. Y siendo sinceros, en la época, reparar uno de estos motores dos tiempos era barato y cuestión de echar un rato, con herramientas básicas y nociones que muchas veces el propio manual del vehículo te proporcionaba.
Origen y cotización del Suzuki 4×4 original
Se trata de un kei car 4×4 que nació en 1972 como el origen de lo que hoy conocemos como Suzuki Jimny. Es el primer coche 4WD de Suzuki en su historia. El «LJ» en su nombre significa Light-Jeep, por lo que ya sabemos de donde cogió la inspiración. Rompía con la tradición de que un todoterreno tuviera que ser grande y, precisamente por ello, era capaz de meterse por carreteras y caminos accidentados por los que coches normales no podían.
La unidad de las imágenes se ofertó en el portal Bring a Trailer por 12.000€ al cambio. Unidades en buen estado como esta pueden encontrarse sobre esos precios, que ascienden a los 20.000€ si buscamos su última y más potente versión, la LJ80. Al margen del precio, el mayor inconveniente para tener uno en España es que habría que importarlo (si alguien no lo ha hecho antes). No obstante, debe ser toda una gozada poder tener el Jimny original antes de que adoptara ese mismo nombre.










