Los eléctricos «made in Spain» tienen mucha culpa en el éxito que están teniendo los Volkswagen a pilas. La demanda se está desplazando y mientras la compañía cancela turnos extraordinarios que había previstos para sus modelos de combustión en Wolfsburgo, la fábrica del Golf, los cuatro eléctricos urbanos que el grupo fabrica en Martorell y Navarra suman ya más de 100.000 pedidos, de los cuales más de 40.000 son para el Volkswagen ID. Polo.
- Martorell fabrica el Volkswagen ID. Polo y el CUPRA Raval
- Navarra, el Volkswagen ID. Cross y el Škoda Epiq
- Los cuatro modelos reúnen más de 100.000 pedidos
- En Wolfsburgo se han cancelado turnos extra, mientras Emden prevé al menos dos turnos extraordinarios para el ID.7
Cuatro eléctricos, dos fábricas españolas y más de 100.000 pedidos
El ID. Polo y el CUPRA Raval salen de Martorell, donde el grupo ha adaptado parte de una fábrica que también produce coches híbridos y de combustión. Por su parte, de Navarra están saliendo el Volkswagen ID. Cross y el Škoda Epiq, dos SUV eléctricos pequeños construidos sobre la misma plataforma.
Todos ellos forman la nueva familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen: cuatro modelos de tres marcas, todos fabricados en España y pensados para competir en una parte del mercado que no es tan rentable por unidad, pero que tiene mucho más volumen potencial que los eléctricos de mayor precio.
Según las cifras recogidas por Automobilwoche, la familia supera ya los 100.000 pedidos, de los cuales más de 40.000 corresponden al ID. Polo. Son pedidos en firme, no una cifra de ventas ni la producción que ha salido ya de las líneas españolas.
Volkswagen, CUPRA y Škoda pretenden captar la demanda de eléctricos pequeños que está creciendo en Europa en segmentos más asequibles. El Polo eléctrico, con más de 40.000 pedidos, es la señal más visible de ese arranque. Y este dato no solamente es bueno para el grupo Volkswagen, sino para España.
Mientras España recibe pedidos eléctricos, Wolfsburgo pierde turnos extra
En paralelo, Volkswagen ha revisado los planes de su fábrica principal. Wolfsburgo esperaba superar los 600.000 coches producidos en 2026, pero ahora prevé terminar cerca de los 580.000 del año pasado. Para ajustar la producción, cancelarán turnos extraordinarios previstos para el Golf y el Tiguan. Es trabajo adicional que finalmente no hará falta, no una eliminación de turnos ordinarios.
La situación es justo la contraria en dos de sus plantas de eléctricos alemanas. Emden tiene programados al menos dos turnos extra para fabricar el ID.7, y el aumento de pedidos del ID.3 Neo también ha aumentado la ocupación de Zwickau. Es una situación bastante diferente respecto a hace solo un año, cuando Wolfsburgo sumaba turnos para los coches de combustión y se reducía la actividad de algunas líneas de eléctricos. La llegada del ID.3 Neo y los ajustes de precio del ID.7 parecen estar funcionando.
La situación ha cambiado hasta el punto de que los pedidos de eléctricos ya superan actualmente a los de combustión en Alemania, según ha confirmado Martin Sander, responsable comercial de la marca, que atribuye parte del cambio a los altos precios de la gasolina y el diésel. Hace unos días publiqué un artículo sobre la situación del diésel, que en Alemania ya roza los 3 euros/litro.
El siguiente reto es que el éxito comercial también dé beneficios
La acogida de los nuevos eléctricos fabricados en España está siendo muy buena, pero el momento actual de Volkswagen sigue siendo delicado. A los problemas estructurales del grupo se añade otro factor: por cada eléctrico vendido ganan menos que por un vehículo comparable de combustión. Vender más eléctricos es una excelente noticia, pero queda conseguir que sean igual de rentables.
Además, el grupo calcula que sus fábricas europeas tienen capacidad sobrante para más de 500.000 coches al año, y la asignación de nuevos modelos a Emden y Zwickau sigue sin estar garantizada a partir de la próxima década.
España fabrica cuatro de los coches con los que Volkswagen quiere hacer volumen de verdad con los eléctricos. Sus más de 100.000 pedidos muestran que hay clientes interesados si la relación precio-producto es buena (aunque haya competencia china más barata), ahora falta comprobar cuánto de esa demanda se sostiene en el tiempo y, sobre todo, si el grupo consigue mejorar la rentabilidad de cada eléctrico.
Galeria del Skoda Epiq
Galeria del Volkswagen ID. Polo
Galeria del CUPRA Raval
Galeria del Volkswagen ID.Cross









