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Prueba en vídeo del Audi e-tron Sportback: ¿es más interesante el SUV 100% eléctrico con la carrocería de estilo coupé?

Audi E Tron Sportback 2020 Prueba Video

Audi ha necesitado algo más de un año para poner en las calles su segundo coche eléctrico, el Audi e-tron Sportback. Se trata de la variante con carrocería de estilo coupé del e-tron y ya lo hemos conocido, analizado y conducido en la primera toma de contacto para contarte cómo va y en qué cambia con respecto al e-tron convencional. En la prueba en vídeo te contamos todos los detalles y tratamos de dar respuesta a dos preguntas clave: ¿merece la pena pagar más por esta versión? ¿Y qué ofrece que no tenga el e-tron?

Prueba en vídeo del Audi e-tron Sportback

La versión probada es un Audi e-tron Sportback 55 quattro S-line, la alternativa más completa de la gama hasta que llegue el e-tron Sportback S dentro de unas semanas. Cuenta con una batería de iones de litio de 95 kWh que ofrece hasta 446 kilómetros de autonomía según el ciclo WLTP y con dos motores eléctricos, uno por cada eje, que desarrollan una potencia conjunta de 408 CV y un par máximo de 664 Nm. Es una configuración idéntica a la del Audi e-tron 55 quattro, pero hemos querido comprobar si el resultado, en términos de rendimiento y eficiencia, es el mismo con esta carrocería.

Sobre el papel, ambas variantes son muy parecidas, de hecho, las dos miden 4,90 metros de largo y 1,93 metros de ancho, si bien el Sportback, con 1,61 metros de alto, es 13 milímetros más bajo. También pesan prácticamente lo mismo, el e-tron 55 quattro S-line pesa 2.665 kilos y la variante que hemos conducido se va a unos nada despreciables 2.555 kilos, pero hay que tener en cuenta que es un todocamino bastante grande –se sitúa a medio camino entre el Audi Q5 y el Audi Q7– y que, como en cualquier coche completamente eléctrico, cuenta con el lastre de la batería, que en este caso es una de las más grandes del mercado –la del Tesla Model X tiene 100 kWh de capacidad, solo 5 kWh más–.

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Lo bueno es que, gracias al diseño más estilizado de la carrocería, con una caída del techo mucho más pronunciada que en el e-tron normal, el coeficiente aerodinámico mejora un poco, pasando de un Cx de 0,28 en el e-tron a un Cx de 0,25 en el e-tron Sportback. Esta pequeña mejora se traduce en menos consumo y más autonomía, aunque hablamos de una diferencia poco trascendente: hasta 11 kilómetros más de autonomía y hasta 0,6 kWh menos a los 100 kilómetros, homologando una autonomía de 446 kilómetros y un gasto medio de entre 21,9 y 25,8 kWh/100 km, siempre según el ciclo WLTP.

Agilidad y más de 2,5 toneladas ¿son conceptos compatibles?

A la hora de la verdad, es difícil percibir esa mejora y en cualquier caso no es un motivo determinante como para decantar la compra por uno u otro. En un recorrido de 80 kilómetros, el consumo medio se situó en 29 kWh/100 km a la ida, siempre por autovía y en subida, mientras que, a la vuelta, ya en bajada y a un ritmo más tranquilo, registramos una media de 26 kWh/100 km. Es un consumo razonable si tenemos en cuenta las dimensiones del coche, su autonomía (suficiente para viajar) y lo bien que se mueve. Al fin y al cabo, a nivel dinámico se comporta igual que el e-tron y ofrece un tacto de conducción magnífico, como te contamos en el vídeo. Es cómodo, en parte por el silencio que proporcionan los motores eléctricos y por lo bien insonorizado que está, pero también por cómo trabaja la suspensión neumática adaptativa, ‘tragándose’ cualquier bache sin que nos enteremos, a pesar de que la unidad probada llevaba unas enormes llantas de 21 pulgadas.

Por otro lado, resulta sorprendentemente ágil y se debe, sobre todo, al reparto de pesos perfecto (50:50) y a un centro de gravedad muy bajo, ya que la batería está ubicada en el piso y entre los dos ejes. Gracias a ello, a la rapidez de la dirección y, una vez más, a la suspensión, sus reacciones son nobles y entra de maravilla en cualquier curva. También ayuda la entrega de par instantánea de los motores eléctricos; en condiciones normales solo funciona el propulsor trasero, pero siempre que hay una mayor demanda de potencia entra en juego el delantero, dando como resultado aceleraciones impropias de un coche que pesa más de 2,5 toneladas (puede hacer el 0 a 100 km/h en 5,7 segundos) y recuperaciones igual de buenas.

El buque insignia tecnológico de Audi

En términos de equipamiento también hay pequeños cambios. El Audi e-tron Sportback estrena unos faros led matriciales más completos que los que monta el e-tron; se llaman Audi Digital Matrix Light y cuentan con las mismas funciones que los faros led matriciales del e-tron, pero además son capaces de proyectar información e imágenes en el suelo o en una pared para atenuar la iluminación en el carril por el que dibujamos o dibujar una animación de bienvenida al entrar al coche. De momento, esta tecnología es exclusiva del e-tron Sportback, pero más adelante la incorporarán otros modelos de la marca de los cuatro aros.

Más allá de estos faros, el equipamiento del e-tron Sportback es idéntico al del e-tron e incluye la instrumentación digital Virtual Cockpit, las dos pantallas táctiles centrales o las llantas de hasta 21 pulgadas que, en esta versión S line, dejan ver unas enormes pinzas de freno pintadas de color naranja. También existe la posibilidad de montar los retrovisores virtuales, en sustitución de los convencionales; son opcionales y cuestan 1.480 euros, pero, ¿merecen la pena? En la prueba en vídeo te sacamos de dudas.

Si hablamos del interior, apenas hay diferencias entre una versión y otra. El e-tron Sportback está perfectamente rematado con materiales de primera calidad y sigue siendo amplio por dentro, tanto como para que cinco adultos viajen cómodos y con su respectivo equipaje porque el maletero es casi tan grande como el del e-tron. Tiene una capacidad de 615 litros, pero este volumen está repartido entre el maletero de delante (60 litros), que resulta ideal para dejar los cables de carga, y el maletero principal, que tiene 555 litros, es decir, 45 menos que el del e-tron. Abatiendo los asientos traseros, el espacio de carga total crece hasta los 1.665 litros.

¿Es demasiado caro?

Antes de hablar de precios, hay que tener en cuenta todo lo que ofrece el e-tron Sportback. De acuerdo, no es barato, pero ahora mismo es el Audi mejor equipado del catálogo o, al menos, el que incorpora la tecnología más avanzada de la marca, por encima del Audi A8 o del Audi Q7. Además, tiene un precio muy parecido al de otros SUV eléctricos, como el Jaguar I-Pace y el Tesla Model X. Valorando esto, la respuesta es que no es caro. El e-tron Sportback 50 quattro básico con 313 CV y 346 kilómetros de autonomía está a la venta desde 75.340 euros y el 55 quattro básico con 408 CV y 446 kilómetros de autonomía arranca en 87.980 euros.

En ambos casos hablamos de 2.300 euros más que el e-tron convencional, un sobreprecio que, siendo honestos, en estas cifras no supone demasiado, por lo que elegir uno u otro es cuestión de gustos. Con los dos niveles de potencia se puede escoger entre los acabados Básico, Advanced, S line y Black line edition, este último muy similar al S line, pero con detalles de diseño específicos en color negro. El tope de gama es el Audi e-tron Sportback S; cuesta 102.650 euros, tiene una puesta a punto más deportiva, incrementa la potencia total hasta los 503 CV y se conforma con 368 kilómetros de autonomía.

Prueba en vídeo del Audi e-tron Sportback

Vídeo destacado del Audi e-tron Sportback