Comprar un camión eléctrico puede ahorrar hasta 100.000 euros durante sus primeros cinco años en algunos países europeos. Sin embargo, en España sucede justo lo contrario: un camión eléctrico todavía no sale a cuenta y cuesta 47.000 euros más que un diésel cuando se suman la compra, la energía, el mantenimiento, seguros, financiación, cargador y valor de reventa.
El camión más caro puede terminar costando 100.000 euros menos
- El camión eléctrico ya resulta más barato en 6 de 9 grandes mercados europeos
- Países Bajos y Alemania, los países donde antes se amortiza
- En España el sobrecoste a cinco años es de 47.000 euros
- Un camión chino reduce en 55.000 euros el precio inicial utilizado en el estudio
El análisis publicado por Transport & Environment compara camiones pesados de larga distancia comprados en 2026 en nueve países europeos. En seis de esos mercados, responsables del 46% de las matriculaciones comunitarias del segmento, el coste total ya resulta favorable al eléctrico.
Países Bajos encabeza la clasificación con hasta 100.000 euros de ahorro durante cinco años. Le sigue Alemania con 85.000 euros de ahorro; Dinamarca, con alrededor de 70.000; y Suecia, con 42.000. En Francia el ahorro puede alcanzar los 50.000 euros, pero depende de una subvención que puede llegar a 107.000 euros.
El encarecimiento del diésel mejora aún más las cuentas a favor del eléctrico. Aplicando un incremento del 20% al combustible, el ahorro podría alcanzar 123.000 euros en Países Bajos y 106.000 en Alemania, según T&E.
Ese ahorro está calculado para 116.000 km anuales. Y eso a pesar de que los camiones eléctricos son cualquier cosa menos baratos en el concesionario. El modelo de referencia utilizado en el estudio cuesta 265.000 euros, frente a 120.000 euros para el diésel equivalente. La ventaja aparece después, al usar el vehículo y pagar menos por energía, mantenimiento y peajes.
En España cuesta 47.000 euros más en 5 años
Nuestro país aparece entre los tres mercados donde las cuentas no salen, junto a Polonia e Italia. Un camión eléctrico europeo comprado ahora, en 2026, tendría en España un coste 47.000 euros superior al del diésel durante cinco años.
El informe identifica tres motivos: España no tiene actualmente ayudas para comprar estos camiones o instalar sus cargadores, no diferencia suficientemente los peajes por emisiones de CO₂ y tampoco aplica créditos renovables de la Directiva RED III a la electricidad utilizada en la recarga privada de las bases logísticas.
En Alemania ocurre al contrario: los camiones eléctricos están exentos de peajes hasta junio de 2031, mientras los diésel pagan un recargo asociado a las emisiones de carbono. Esa sola diferencia ayuda a recuperar el sobreprecio inicial en aproximadamente dos años.
España posee, además, una proporción menor de carreteras con peaje. Por eso, la exención alemana tendría aquí un efecto bastante inferior, de unos 7.000 euros en cinco años, según los cálculos de T&E. Más importante sería permitir que las empresas obtuvieran créditos renovables por cargar sus vehículos en el depósito, una medida que aportaría 19.000 euros de ahorro en nuestro país.
En 2030 las cuentas españolas podrían darse la vuelta
Manteniendo los objetivos europeos de CO₂ y la reducción prevista del precio de las baterías, T&E calcula que un camión eléctrico comprado en España en 2030 ya ahorraría unos 7.000 euros durante sus primeros cinco años, incluso sin incorporar todas las medidas adicionales.
Con peajes diferenciados y créditos energéticos para la carga en las bases, la ventaja aumentaría hasta 32.000 euros. Respecto a la situación actual, habría una diferencia de 79.000 euros: se pasaría de costar 47.000 euros más a ahorrar unos 32.000 euros en cinco años. Ahora bien, es una previsión y las circunstancias en 2030 (coste de la energía, exenciones fiscales, etcétera) podrían dar números diferentes llegado el momento.
¿Qué condiciones han utilizado en el estudio?
Para los cálculos anteriores se ha tomado como referencia una empresa mediana que conserva el camión durante cinco años, partiendo de las siguientes condiciones:
- Recorre 116.000 kilómetros anuales
- Tiene en la base un cargador nocturno de 150 kW compartido por dos vehículos
- Da una entrada del 15% en el momento de compra
- El camión tiene un valor residual del 35%
Eso no significa que cualquier transportista pueda sustituir hoy un diésel sin cambiar su operativa o modificar sus rutas. Cada ruta necesita suficiente autonomía, potencia eléctrica en la base y cargadores disponibles cuando el conductor hace su parada obligatoria.
Los camiones chinos son mucho más baratos
Como ocurre con muchos coches eléctricos, los camiones de batería chinos son generalmente más baratos que sus rivales europeos. El estudio asume 265.000 euros para un camión eléctrico europeo y 210.000 euros para uno chino. Son 55.000 euros menos antes de salir del concesionario.
El modelo chino tiene un consumo ligeramente superior en una de las configuraciones comparadas, pero su precio cambia completamente el resultado. En Alemania permitiría ahorrar otros 34.000 euros durante cinco años respecto al eléctrico europeo. En Países Bajos, el ahorro total podría subir hasta 128.000 euros. Y en España podrían salir las cuentas.
Esa diferencia confirma el riesgo que ya anticipaban los fabricantes europeos. Daimler Truck, Volvo, Scania, MAN e Iveco dominan actualmente el mercado, pero BYD, Sany, Sinotruk, Windrose y SuperPanther preparan productos hasta un 30% más baratos para trasladar la ofensiva del vehículo eléctrico chino también al sector del transporte.
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