Pagani se hizo famosa fabricando hiperdeportivos super especiales, de los mejores del mundo, pero su negocio ya no se limita a eso. A través de Pagani Arte, su división de diseño y lifestyle, la firma de Módena también trabaja en interiores a medida para helicópteros, jets privados y aviones de gran tamaño. Un negocio que tiene mucho sentido, porque si alguien puede pagar un coche de Pagani, probablemente también se puede permitir que Pagani le vista el avión.
Del Zonda al avión privado
Aunque sus coches tienen prestaciones de órdago, Pagani nunca ha competido por hacer el deportivo más potente ni el más rápido. Le ha dado mucha más importancia a la artesanía, a la elección de los mejores materiales y a cuidar hasta el más mínimo detalle, además de una personalización total en cada coche. Y esa misma filosofía la está aplicando en la aviación privada.
La marca está mostrando esta faceta en el Catarina Aviation Show de São Paulo (Brasil), un escaparate especialmente interesante porque reúne justo al tipo de cliente que puede comprar un jet privado, encargar un interior a medida y, de paso, tener un Utopia o un Huayra en el garaje.
El Airbus con un «techo panorámico» digital
Uno de los proyectos más llamativos de Pagani en aviación llegó en 2017, cuando colaboró con Airbus en el ACJ319neo Infinito. Su gran reclamo era una pantalla curva de alta definición instalada en el techo, capaz de proyectar imágenes en directo del cielo exterior para crear el efecto de un enorme techo panorámico.
Aquello fue una demostración de Pagani aplicando al avión privado la misma idea que ha explotado durante décadas en sus coches: convertir un habitáculo en una pieza de diseño, más cerca de una obra artesanal que de un producto industrial convencional, y totalmente a capricho del cliente.
Piel, carbono y detalles a medida
Además de aquel proyecto con Airbus, Pagani también ha trabajado en interiores personalizados para el Gulfstream G650ER, uno de los buques insignia de la aviación ejecutiva. Es el avión privado que utilizan Elon Musk, Michael Jordan, Steven Spielberg, Marta Ortega y Jeff Bezos, entre otros. Uno a estreno cuesta unos 60 millones de euros, así que, quien tiene uno, posiblemente tenga también un coche de Pagani (o varios).
La receta en estos casos es la que cabría esperar en un coche de Horacio Pagani: superficies tapizadas en cuero de la mejor calidad, molduras de fibra de carbono a demanda, bordados o estampados personalizados y una configuración adaptada a los deseos del cliente.
En São Paulo, la firma acompaña esta división con el Huayra R, un coche solo para circuito para dejar constancia del negocio principal de la empresa. Lo que no sabemos, y probablemente nunca se anuncie, es cuánto cuesta, aproximadamente, que Pagani te personalice el avión. Una pregunta que sólo nos hacemos quienes no podemos permitírnoslo.








