Reino Unido, igual que Europa e incluso de manera más acelerada, lleva años preparando el terreno para que el coche eléctrico termine sustituyendo al coche térmico de toda la vida, estableciendo unos duros objetivos de ventas para los fabricantes y fijando una fecha límite para los coches tradicionales.
Aunque aun puede estar sujeto a cambios, el calendario oficial británico establece que, a partir de 2030, dejarán de venderse coches nuevos impulsados exclusivamente por motores de gasolina o diésel, mientras que algunos híbridos o híbridos enchufables podrán continuar comercializándose hasta 2035, año en el que todos los coches y furgonetas nuevos deberán ser vehículos de cero emisiones.

Toyota C-HR+, uno de los eléctricos más vendidos de Europa.
Sin embargo, antes incluso de que llegue la primera de esas fechas, el Gobierno británico ya ha encontrado una manera de compensar parte de los ingresos que dejará de obtener mediante los impuestos sobre los carburantes, ya que el flujo de caja no debe detenerse, parece: cobrar a los coches eléctricos por cada kilómetro recorrido.
El nuevo impuesto recibirá el nombre de Electric Vehicle Excise Duty (eVED) y no sustituirá al Vehicle Excise Duty (VED) actual. Esto significa que los propietarios tendrán que seguir pagando el impuesto de circulación anual y, además, abonar una cantidad determinada por la distancia recorrida.
Los coches completamente eléctricos pagarán 3 peniques por milla, lo que se traduce en aproximadamente 2 céntimos de euro por kilómetro. Los híbridos enchufables tendrán una tarifa un 50 % inferior, equivalente a alrededor de 1 céntimo por kilómetro. Ambas cantidades se actualizarán anualmente conforme a la inflación.
Tomando como referencia un kilometraje anual de 14.967 kilómetros, el propietario de un eléctrico deberá pagar unos 300 euros adicionales al año. En un híbrido enchufable, la factura quedaría en aproximadamente 150 euros.
A esto habrá que sumar el VED, cuyo coste anual ronda actualmente los 235 euros, con independencia del sistema de propulsión. Por tanto, un coche eléctrico que recorra cerca de 15.000 kilómetros anuales acabaría pagando aproximadamente 535 euros entre ambos gravámenes.
El sistema obligará a los propietarios a presentar inicialmente una estimación del kilometraje que esperan recorrer durante el año. Una vez finalizado el periodo, tendrán que comunicar la distancia real acumulada por el vehículo.
El Tesla Model 3 sigue siendo el coche eléctrico más vendido de España.
Si el coche ha recorrido más kilómetros de los previstos, el conductor deberá abonar la diferencia. Si ha circulado menos, recibirá un crédito que permitirá reducir parcialmente el pago del siguiente periodo. El impuesto podrá abonarse de una sola vez o mediante cuotas mensuales.
La British Vehicle Rental and Leasing Association (BVRLA) ya ha advertido de que la medida también afectará a los coches eléctricos que actualmente se encuentran en circulación. Además, considera que este sistema puede incrementar notablemente la carga administrativa de las empresas que gestionan grandes flotas.
La justificación oficial es que todos los vehículos contribuyen a la congestión y al desgaste de las carreteras. Mientras que los conductores de coches diésel y gasolina aportan dinero mediante los impuestos aplicados al combustible, los eléctricos no pagan ningún gravamen equivalente al no necesitar carburantes.
Con el eVED, Reino Unido espera recaudar durante su primer año unos 1.180 millones de euros. No es, además, el único país que está explorando esta fórmula. Nueva Zelanda aplica desde abril de 2024 un impuesto a los eléctricos ligeros equivalente a unos 41 euros por cada 1.000 kilómetros, mientras que Islandia y alrededor de 40 estados de Estados Unidos estudian medidas similares.
Francia, por su parte, obtiene entre 30.000 y 35.000 millones de euros mediante impuestos especiales sobre la energía, según indica Autoevolution, aunque no existe ninguna confirmación oficial de que vaya a introducir un impuesto por kilometraje equivalente.

El Xpeng L03 es uno de los últimos eléctricos lanzados en España y el resto de Europa.







