En plena era del coche eléctrico y de los coches chinos, en Europa siguen existiendo opciones que evolucionan dentro de la gama de los fabricantes más tradicionales, no necesariamente europeos pero sí presentes en el mercado del Viejo Continente desde hace décadas. Uno de los ejemplos más claro es Toyota, quien ataca la parcela generalista con su propia marca y la premium con Lexus.
Esta última precisamente, pivota su oferta fuertemente sobre la tecnología híbrida de Toyota, rematando sus interiores con una calidad de construcción sumamente alta, como demuestra el último coche que ha lanzado en España, el Lexus ES, un rival de los BMW Serie 5, Audi A6 o Mercedes Clase E que tiene en su rasgos orientales y tecnología híbrida su punto más característicos frente a los alemanes.
La marca da comienzo la comercialización en España de su berlina del segmento E con la apertura de las primeras reservas y confirmando varios aspectos que faltaban por saber del mismo, como el consumo homologado de la versión híbrida tras pasar por el fuerte rediseño que ha recibido. De hecho, más que un rediseño se trata de una generación completamente nueva que ha evolucionado sobre la base de la anterior, cambiando en algunos aspectos técnicos importantes.
La gran novedad técnica pasa por ser el primer Lexus en incorporar la sexta generación de tecnología híbrida de la marca, un sistema que sigue recurriendo al motor atmosférico de gasolina de 2,5 litros y cuatro cilindros, aunque acompañado por una profunda revisión de todos los elementos que intervienen en el sistema de propulsión. Entre las novedades destacan una nueva batería de iones de litio, un transeje eléctrico delantero delantero completamente rediseñado y una nueva gestión electrónica destinada a maximizar el funcionamiento en modo eléctrico.
La batería sustituye a la anterior unidad de níquel-metal hidruro y adopta un nuevo diseño de celdas que permite mejorar tanto la entrega como la recuperación de energía. Además, es más compacta y ligera, lo que ha permitido instalarla bajo la banqueta trasera sin afectar al espacio disponible para los ocupantes. Lexus también ha desarrollado una nueva lógica de control que prioriza el uso de la energía eléctrica a velocidades bajas y medias, contribuyendo a reducir el consumo de combustible y a disminuir el ruido procedente del motor térmico. Motor que, según indica la marca, incrementa su rigidez estructural para minimizar vibraciones durante el arranque y funcionamiento.
En términos de prestaciones, el Lexus ES 300h de tracción delantera desarrolla una potencia conjunta de 196 CV (144 kW), acelera de 0 a 100 km/h en 8,0 segundos y homologa un consumo combinado WLTP de entre 4,8 y 5,2 l/100 km, dependiendo de la versión, con unas emisiones de CO₂ de 109 g/km. Por su parte, la variante ES 300h E-Four eleva la potencia hasta los 201 CV, reduce el tiempo de aceleración hasta los 7,7 segundos y registra un consumo homologado de entre 4,9 y 5,4 l/100 km, con emisiones de 112 g/km.
Precisamente la variante E-Four introduce otra novedad dentro de la gama ES, ya que es la primera vez que la berlina puede contar con un sistema de tracción total. Para ello incorpora un motor eléctrico adicional en el eje trasero con un transeje de nuevo desarrollo y específico, permitiendo variar electrónicamente el reparto de par entre ambos ejes en función de parámetros como la velocidad de las ruedas, las fuerzas G detectadas o el ángulo de giro del volante. El objetivo es mejorar la motricidad en arrancadas y superficies deslizantes sin comprometer la eficiencia energética durante la conducción a velocidad constante.
Más allá del sistema híbrido, Lexus también ha trabajado de forma notable sobre la plataforma GA-K. Aunque sigue sirviendo de base al modelo, ha sido revisada para adaptarse tanto a las nuevas mecánicas híbridas como a futuras versiones eléctricas dentro de la estrategia multitecnología de la compañía. La carrocería incrementa su rigidez gracias al uso más extensivo de aceros de alta resistencia, materiales estampados en caliente y diversos refuerzos distribuidos en la zona delantera, el suelo y la parte trasera.
La marca asegura que estas modificaciones permiten reducir vibraciones y mejorar la precisión de conducción, una labor que también se complementa con una nueva suspensión delantera tipo MacPherson y, por primera vez en la historia del modelo, una suspensión trasera multibrazo. Este nuevo esquema promete una mejor transmisión de la potencia al asfalto, un mayor control de los movimientos de la carrocería y una mejora de la estabilidad general.
El equipamiento tecnológico también da un salto importante. El nuevo ES estrena el sistema Multimedia System Lexus Advanced, convirtiéndose en el primer modelo de la marca en equiparlo. Se articula alrededor de una pantalla táctil central de 14 pulgadas acompañada por una instrumentación digital Lexus Digital Cockpit de 12,3 pulgadas. A ello se suman nuevos servicios conectados, funciones avanzadas de navegación, entretenimiento, información y seguridad, así como una nueva generación de llave digital que permitirá utilizar el vehículo a través del teléfono móvil.
Para acabar, en términos de precios y como ya sabíamos, este nuevo Lexus ES en su versión híbrida parte desde 60.500 euros, mientras que las versiones eléctricas, que ofrecen 480 ó 530 km de autonomía, hacen lo propio en 60.500 para la de mayor autonomía y 65.500 para la de tracción total, según Km77.










