Tras la venta de sus participaciones en Bugatti y Rimac, Porsche abandonará otras tres líneas de negocio no relacionadas con la fabricación de coches. La compañía dice que va a reorientar sus esfuerzos hacia los vehículos de lujo más importantes, en un intento por recuperar la rentabilidad perdida en el último par de años.
El Consejo de Dirección y el Consejo de Supervisión de Porsche han aprobado una serie de medidas para reestructurar la compañía y centrarse en lo importante. En estas medidas se incluye el cierre de tres filiales: Cellforce, Porsche eBike Performance y Cetitec.
Cellforce
Cellforce era la filial especializada en baterías para coches eléctricos. Aunque Porsche sigue manteniendo mucho peso en los modelos de batería, ha recortado las previsiones previstas para 2030. Y ahora se añade esta decisión debido a que Cellforce «ya no cuenta con una perspectiva de viabilidad suficiente a largo plazo». La medida afectará a unos 50 empleados.
Porsche eBike Performance
También se quitará el negocio de las bicicletas eléctricas. Según Porsche, las condiciones del mercado «han cambiado de forma sustancial» y, como consecuencia, cesará las actividades de esta rama. En este caso, el cierre afectará a unos 350 empleados en Ottobrunn (Alemania) y Zagreb (Croacia).
Cetitec GmbH
Cetitec, por su parte, desarrollaba software de comunicación de datos para Porsche y para el conjunto del Grupo Volkswagen. También en este caso, Porsche argumenta que el entorno de mercado ha cambiado y que los ámbitos de desarrollo se han desplazado. La dirección de Cetitec iniciará conversaciones con el comité de empresa para abordar el cierre de la compañía, que afecta a unos 60 empleados en Alemania y 30 en Croacia.
En total, más de 500 empleados se verán afectados por los recortes previstos. Una medida dolorosa, pero necesaria, según el consejero delegado de Porsche, Michael Leiters, que reconoce que Porsche debe volver a centrarse en su negocio principal: los coches.
Porsche busca volver a la rentabilidad, aunque el entorno no acompaña
Porsche, que hasta hace poco era la gallina de los huevos de oro de todo el Grupo Volkswagen, no se puede permitir más patinazos después de un 2025 catastrófico. El año pasado, sus beneficios cayeron un 91,4%, hasta los 310 millones de euros. Y si en 2024 tenía uno de los márgenes más altos de la industria, un 14,1%, en 2025 se desplomó al 1,1%.
Las cosas no van mejor este año, al menos de momento. En el primer trimestre de 2026, el beneficio operativo cayó un 22%, hasta los 595 millones de euros, frente a los 762 millones de euros del año anterior. Su margen de beneficio fue del 7,1%, frente al 8,6% registrado en los tres primeros meses de 2025.
Recordemos que en marzo de 2025, Porsche ya anunció que reduciría su plantilla en 3.900 puestos de trabajo (casi el diez por ciento del total) para impulsar la rentabilidad. Y Leiters, que asumió el cargo el pasado 1 de enero, ha manifestado su intención de recortar aún más puestos con el objetivo de volver a la rentabilidad de años previos.








