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Renault Mégane GT Line 1.9 dCI de 130 CV a prueba: motor, consumo, precio y rivales

El diésel 1.9 dCI de 130 CV que monta el Renault Mégane es un motor veterano, de hecho ya tiene remplazo en el nuevo motor 1.6 dCI, y es el mediano de la categoría en este combustible (por encima del dCI de 110 CV y por debajo de los 2.0 dCI de 150/160 CV). Va asociado a un cambio manual de seis velocidades y en este caso la carrocería a la que mueve se sostiene con una configuración de suspensión-amortiguación ligeramente más deportiva que la convencional.

Para valorar correctamente el comportamiento del motor este Mégane GT Line se ha recorrido aproximadamente 1.300 kilómetros por carreteras y unos 50 kilómetros en tramos urbanos de diversa índole. A modo de resumen la configuración de motor, transmisión, distribución de peso, suspensión, etc lo planta como un coche cómodo para la carretera y bastante noble en sus respuestas.

Renault Mégane GT Line 1.9 dCI de 130 CV: dinámica

Cuerpo de carretera y agilidad para la ciudad

El Mégane GT Line está dispuesto para irse por carretera o por ciudad sin ningún problema, nadie pensaría a estas alturas que un compacto de éxito como éste pudiera poner alguna traba grande en uno de estos dos campos. La agilidad de este Mégane se queda en una media razonable, empuja bien dentro de sus posibilidades a partir de las 1.750 rpm pero es necesario sobrepasar las 2.500 rpm si uno quiere apurar la aceleración antes de cambiar de marcha. A 120 km/h el Mégane hace uso de la sexta marcha para delimitar el consumo y con ella puede mantenerse sin demasiado esfuerzo aunque nos encontremos con cuestas ascendentes medianamente pronunciadas.

La dirección es uno de los puntos menos agradables si uno se pone un poco “fino”. El volante tiene un recorrido largo sin que se produzca movimiento real en el coche lo que transmite a las manos una sensación de falta de control poco agradable y a la mínima se muestra ligeramente subvirador (todo depende de cuánto se le fuerce, esto es obvio). Tal característica se puede apreciar en otras versiones del Mégane al igual que la configuración de la suspensión, bastante equilibrada entre balanceo, confort frente a baches, etc. Hubo un detalle que recuerdo con cierto desagrado y es que la palanca de cambios se mostraba dura ante los cambios de marcha, especial de 4º a 5º velocidad, pero parece que sólo debía ocurrir en esta unidad dado que en una prueba rápida de un Mégane 1.5 dCI particular me descartó esa incomodidad.

Consumos ligeramente por encima de lo previsto

La circulación con el Renault Mégane resulta muy fluida pero a veces esa fluidez se convierte en consumos que superan lo esperado. Ya sabemos que esto ocurre en casi todos los casos pero es conveniente destacarlo, la cifra de 5,1 litros que homologa de media a los 100 Km no es sencilla de conseguir. Circulando en llano a 110 Km/h es fácil acercarse, 5,3 o 5,4 litros a los 100 Km. Por encima de los 120 Km/h el asunto tiende a 6 litros. Para controlar el ordenador de a bordo hay un pequeño display a la derecha del panel de instrumentos del conductor que se maneja con dos botones situado detrás del volante. Es muy sencillo pero tiene muchos menús con información que pueden volver loco a uno en un primer instante.

Precios y rivales del Renault Mégane GT Line

El Mégane con este motor y el acabado Dynamique, que no cuenta con los extras estéticos del exterior y del interior, tiene un precio es de 19.650 euros. Al sumar el pack GT Line el precio total aumenta hasta los 20.568 (918 euros). En concreto el Mégane GT Line de la prueba contaba además con el navegador Carminat TomTom Live que incrementa el precio total hasta los 21.068 euros (500 euros más sobre el GT Line). Si se pretende optar por otros motores hay seis opciones más: motores diésel 1.5 dCI de 110 CV (manual o con cambio EDC de doble embrague) o 2.0 dCI automático de 150 CV y motores gasolina 1.6 de 110 CV, 1.4 TCe de 130 CV o 2.0 de 140 CV con cambio CVT.

Los rivales del Mégane son numerosos, cualquier compacto del top 10 merece estar entre ellos. Los más directos serían el Citroën C4 o el Ford Focus, ambos renovados recientemente con lo que parten con una cierta ventaja. Ambos han incrementado puntos en aspectos como los materiales del interior. Por encima del Mégane podríamos situar al Opel Astra, también más grande en dimensiones y con unos acabados que aparentan ser mejores en calidad.

Conclusión

El Renault Mégane GT Line es una buena opción entre la gama del Mégane sobre todo para los que busquen un poco más de diferenciación del resto, en temas de habitabilidad y confort la mejora se nota pero no es espectacular. Su motor diésel, habitual del Mégane desde la generación anterior, es suficientemente vivaz para la mayoría de los usos. Para una familia con dos hijos este coche es una buena opción y lo sería perfectamente en su acabado Dynamique si se puede prescindir de los extras GT Line.

Pros

  • Respuesta del motor
Espacio interior y en el maletero

Contras

Calidad del acabado interior Dificultad de uso del navegador

Ficha técnica del Renault Mégane GT Line 1.9 dCI de 130 CV

Dimensiones: 4,3 metros de longitud, 1,8 metros de anchura y 1,47 metros de altura Batalla / número de puertas: 2,64 metros / 5 Volumen de maletero (estándar / fila trasera abatida): 405 / 1129 litros Capacidad del depósito: 60 litros Motor diésel 1.9 dCI tetracilíndrico: inyección directa common-rail, turbo de geometría variable Transmisión delantera con cambio manual de seis velocidades Potencia: 131 CV a 3.750 rpm Par máximo: 300 Nm a 1.750 rpm Consumo medio: 5,1 l/100 Km Aceleración de 0 a 100 Km/h: 9,5 segundo Velocidad punta: 205 Km/h Primera parte: Renault Mégane GT Line 1.9 dCI de 130 CV a prueba: interior, exterior Segunda parte: Renault Mégane GT Line 1.9 dCI de 130 CV a prueba: equipamiento a fondo

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