Cine en Diariomotor (XII): “American Graffiti”

 |  @jose_garcia  | 

Hace unos días vi por enésima vez “American Graffiti” y he pensado que estaría bien hacer una nueva entrega del Ciclo De Cine Diariomotor y compartir con vosotros mis propias impresiones de una de esas películas que rescatan el espíritu del Drive-In americano y como era la cultura del automóvil en la década de los ‘60 en Estados Unidos.

El argumento de American Graffiti es bastante simple, ya que se basa en las idas y venidas de un grupo de jóvenes un sábado por la noche cualquiera, con el matiz de que es día importante para ellos puesto que tienen que decidirse entre abandonar su pueblo, Modesto, e irse a la universidad a labrarse una carrera de éxito o quedarse en el pequeño pueblo californianio y tener una vida más mediocre pero rodeados de sus amigos de la infancia.

Todo empieza cuando los protagonistas quedan juntos para disfrutar del sábado en el Mel’s Drive-In de Modesto, con sus coches (parte importante de la película). Aquí vemos varios estereotipos, como puede ser John Milner, el chico malote de la banda y que es una especie de héroe entre sus amigos por ser el más rápido del Valle (frase más que típica). También conocemos aquí a Terry, el “Tigre” (The Toad en versión original), que se podría decir que es el simplón de la banda y el menos agraciado de todos. Por otro lado están Curt, el que tiene un futuro más prometedor, su hermana Laurie y su novio Steve, que pasa por el mal momento entre decidir si quedarse con su novia en su pueblo o irse con Curt al este a estudiar en la universidad.

A partir de aquí, cada uno toma su camino y busca la forma de pasar la mejor noche de su vida, bien en el baile del instituto o paseando con su coche por las calles de Modesto buscando a la chica de sus sueños. Cada uno a su estilo pero dentro de lo que se hacía en aquellos años y se veía como una forma de pasar el sábado noche.

“American Graffiti”: un homenaje a la juventud de los ‘60 y el baby-boom de la post-guerra

El poster promocional de “American Graffiti” se anunciaba con una frase que ya daba pistas sobre la película:“Where were you in ‘62?” o “¿Dónde estabas en el ‘62?”. La película, dirigida por un jovencísimo George Lucas, es un homenaje a su adolescencia y en cierto modo, a la cultura del automóvil en una década donde el baby-boom posterior a la Segunda Guerra Mundial se convirtió en uno de los iconos culturales de Estados Unidos y todo lo relacionado con su forma de divertirse se ha convertido también en uno de esos iconos estadounidenses conocidos por todos.

Es curioso ver como se ligaba en aquella época, por ejemplo. Unas de las escenas más recurrentes de la película son las escenas de los cruisings, donde los jóvenes paseaban en sus coches por las calles de Modesto, con la radio sintonizada en el programa de El Hombre Lobo y buscando chicas con las que divertirse (vayan a pie o en su propio coche, da igual) o coches con los que picarse en las salidas de los semáforos. Toda la película gira en torno a los coches y en estas escenas se nota.

Y gracias a estos piques tenemos una escena final y un coche que ha pasado a la historia del cine. El 1932 Ford 5 Window Deuce Coupe de Milner se ha convertido con el paso de los años en uno de los coches más replicados en el mundo del Hot-Rod. Su característico color amarillo es un clásico en las preparaciones de los Ford del ‘32. La escena final, una carrera de drag en Paradise Road para demostrar quien es el más rápido del valle la protagonizan este Ford ‘32 y un 1955 Chevrolet 150 conducido por un chulesco y joven Harrison Ford como el malo de la película.

Algunas curiosidades de “American Graffiti”

No creo que haga falta preguntar si habéis visto alguna de las películas dirigidas o producidas por George Lucas. Indiana Jones o Star Wars son dos de los máximos exponentes del que es conocido como el Rey Midas de Hollywood. Y si sois seguidores fieles de sus películas, sabréis que en todas o en casi todas ellas suele incluir guiños a otras películas. En “American Graffiti” no iba a ser menos. La matrícula del Ford ‘32 no es aleatoria, ni mucho menos. La matrícula THX 138 no es más que un guiño a su primer largometraje como director, THX 1138.

Otro detalle curioso es el Mel’s Drive-In. Es un restaurante real, o más bien fue un restaurante de verdad, perteneciente a una cadena de restaurantes bastante conocida en el oeste de Estados Unidos. De hecho, el restaurante estaba cerrado y se “reinaguró” para rodar la película, para posteriormente demolerlo. El que vemos en la película es el típico bar de coches, con interfonos para pedir desde el coche y las camareras con patines. Clásico.

Ahora os dejo con el trailer de la película y dos escenas de carreras por las calles.

Pequeño homenaje en “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”

Como decía, a George Lucas le encanta hacerse autohomenajes y en la última entrega de la saga de Indiana Jones, la escena inicial es un homenaje a “American Graffiti”, solo que en lugar de ser un Ford contra un Chevrolet, en este caso es un 1950 Ford de Luxe del ejército americano contra un 1931 Ford Model A.

Ficha de la película

American Graffiti (1973)
Premiere: 1 de agosto de 1973
Pais: Estados Unidos
Presupuesto: 777.000 dólares
Director: George Lucas
Productores: Francis Ford Coppola y Gary Kurtz
Guión: George Lucas, Gloria Katz y Willard Huyck
Reparto: Richard Dreyfuss, Ron Howard, Paul Le Mat, Charles Martin Smith, Cindy Williams, Candy Clark, Mackenzie Phillips, Harrison Ford, Bo Hopkins, Suzanne Somers, Wolfman Jack
Duración: 110 minutos

Más información: IMDB
En Diariomotor: Cine en Diariomotor (IV): BullittCine en Diariomotor (VIII): “60 segundos”

Lee a continuación: Los coches de ‘La piel que habito’. Cine en Diariomotor

  • X 2.0

    Yo vi esta pelicula hace un tiempo y no estaba mal, en casa a todos nos gustó el Ford amarillo.