Uber, selfis en el coche, Slow TV y otras modas absurdas (o no) que conocimos en 2014

 |  @davidvillarreal  | 

En 2014 han sucedido tantos acontecimientos que difícilmente podríamos resumirlos en un artículo. En cuanto a motor, y al respecto de este medio, ha sido un año importante para todos nosotros. Antes de tomarnos las doce uvas quisimos presentaros el lavado de cara más importante en diez años de historia de Diariomotor, ofrecer la mejor experiencia visual posible para entrar en otro año muy importante para nosotros, 2015, el de nuestro décimo aniversario. También quisimos entrar con buen pie en este año, con uno de los mejores reportajes que hayamos cocinado hasta la fecha, nuestra prueba del Rolls-Royce Ghost.

No lo digo yo, lo dice Twitter, 2014 fue el año del selfi. Hasta Fundeu reconoce a su transcripción del inglés como la palabra del año 2014.

Pero mirando un poco más allá de la más estricta actualidad del motor, según Twitter este fue el año del selfi. También según la Fundación del Español Urgente, que acaba de definirla la palabra del año, tal cual suena y como transcripción del inglés, sin cursiva ni comillas (ver Fundeu). No es que 2014 haya sido el año del surgimiento del término selfi, la moda ya había nacido años atrás y el término se acuñó mucho antes de la gran popularización de los smartphone, esa suerte de avanzados teléfonos móviles que todos llevamos en nuestros bolsillos. La gala de los Óscar, en marzo, fue el verdadero culmen de la moda del selfi. Ellen DeGeneres consiguió que su famoso selfi fuera retwitteado por millones de personas antes incluso de que terminase la ceremonia (más info en BBC), en la que Leonardo DiCaprio y su hilarante interpretación de la historia real de Jordan Belfort – incluida una dolorosa escena con un Lamborghini Countach – no consiguió el galardón que sí logró el actor de moda en el último año, Matthew McConaughey, el cual no tiene ningún problema para interpretar a un enfermo de SIDA, a un verdadero detective con otros métodos, a un excéntrico broker de Wall Street, que embarcarse en el viaje interestelar más épico de la humanidad.

El selfi se convirtió en una moda cool, en algo divertido, pero no cuando entraña tanto peligro como perder la concentración para hacerte un selfi corriendo los Sanfermines o conduciendo.

El selfi se convirtió en una moda divertida, tanto que hasta Curiosity, el vehículo de exploración en Marte, se inmortalizó a sí mismo tras su aterrizaje. James Franco, el polifacético actor de Palo Alto, llegó a defender la sana moda del selfi como expresión cultural (más información en The New York Times). Pero también descubrimos que esta moda podía ser muy peligrosa cuando para lanzar la foto era necesario distraerte de una tarea tan delicada como conducir un coche, correr el encierro de los Sanfermines, o evitar despeñarte en un acantilado. Los accidentes por un selfi irresponsable eran cada vez más frecuentes y Ford encuestó a 7.000 jóvenes europeos, de los que un 33% reconocía haberse realizado un selfi conduciendo.

El mal uso de la tecnología hacía que nos viéramos inmersos en situaciones ridículamente peligrosas, ya fueran selfis o compartir memes (ver Wikipedia) de Julio Iglesias con los amigos mientras conducíamos o al parar en un semáforo. Aunque ya vimos que algún caso había sentado jurisprudencia y existían formas de librarse de una denuncia por utilizar el móvil.

Las producciones televisivas más lentas y aburridas triunfan en Noruega.

Las GoPro, que también se habían puesto de moda años atrás, vivieron un nuevo auge en 2014, un sinfín de vídeos espectaculares con la llegada de una nueva generación de videocámaras personales, con una gama más completa y la posibilidad de adaptarse a las necesidades – y sobre todo el bolsillo – de su propietario. Como decía uno de nuestros lectores en una entrada de septiembre, “ojalá nos sigan deleitando muchos años más con esos vídeos que nos hacen pensar que nuestra vida es la más aburrida de todas”. Aunque hay vida más allá de las grandes producciones utilizadas por los fabricantes como reclamo, tal y como vimos con el potencial de las dash cam utilizadas en Rusia, hasta el punto de convertirse en un perfecto punto de partida para la investigación científica de lo sucedido con el famoso Bólido de Cheliábinsk de 2013.

Pero, sin lugar a dudas, el caso más curioso es el de los Slow TV que hila directa o indirectamente con el fenómeno de las cámaras de vídeo personales. Sabemos del potencial y el éxito que tienen esos vídeos de accidentes y peleas de rusos que quedan inmortalizados en Youtube. Pero, ¿sabías que este mismo año nos enterábamos de que en Noruega está causando furor un formato televisivo incomprensible, a la par que aburrido? Sus emisiones ininterrumpidas de varios días y con temáticas tan dispares como una familia de aves en un nido decorado como un bar (ver Piip-Show), o el viaje de un crucero por los fiordos y las 7 horas y media de ruta de tren entre Bergen y Oslo, han sido capaces de atraer a millones de espectadores (más información en NRKbeta.no).

¿Te gustaría comenzar el año viendo un viaje de casi 3 horas en Vespa entre Francia e Italia? No te preocupes, Youtube soluciona tu problema.

2014 – para bien y para mal – fue el año de Uber. Causó mucha controversia en algunos países, y también en España, donde antes de que terminase este año la compañía ha anunciado el cese de sus actividades en nuestro país.

En 2014 también descubrimos las bondades de la economía colaborativa, pero también los problemas que muchos han encontrado en su expansión, sobre todo de la mano de Uber. 2014 fue sin lugar a dudas el año de Uber, para bien y para mal. Uber se erigió como el Napster del taxi, causando tanto ruido, que en solo unos meses fue prohibido por decisión judicial. Tras unos días de incertidumbre, de bloqueos de sus redes y de muchas dudas, Uber confirma que “ay se van otra vez, ahí te dejan Madrid”, aunque en realidad dejarán de operar en toda España.

En fin, muchos retos para 2015, no nos quepa la menor duda. Habrá modas que pasarán, habrá modas que resistirán, habrá que ver qué otros sistemas llegarán para ocupar el lugar de Uber – y no solo en el negocio del taxi – y habrá que ver qué modas llegan para remplazar a las ya existentes.

Feliz entrada y salida de año. Y feliz 2015.

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