Ingeniería española para conductores globales: así desarrolla Nissan coches en su Centro Técnico de Barcelona

 |  @sergioalvarez88  | 

Hace unas semanas tuve el placer de visitar junto a otros medios de la prensa especializada el Centro Técnico Europeo de Nissan. También conocido como NTCE (Nissan Technical Center Europe), en estas instalaciones de primera clase situadas en Barcelona Nissan desarrolla al completo vehículos industriales ligeros, desde el tablón de diseño al vehículo final. También es el centro mundial de adaptación de motores diésel a los diferentes vehículos de la alianza Nissan-Renault. Se realizan ensayos de desarrollo sobre diferentes vehículos fabricados en Europa y Rusia, y además se lleva a cabo la adaptación al mercado europeo de los vehículos fabricados fuera del “Viejo Continente”.

Nos metemos hasta la cocina en el NTCE y os contamos todo lo que no sabíais sobre estas instalaciones de primera línea mundial.

Unas instalaciones desconocidas de primer nivel mundial

La industria automovilística aporta un 10% al PIB de España, con 300.000 empleos directos y dos millones de empleos indirectos. Casi nada.

Que SEAT tiene un centro técnico en el que desarrolla vehículos en Martorell es algo por todos conocido. Sin embargo, Nissan posee un centro similar en Zona Franca – a apenas unos kilómetros – ante el desconocimiento del público. Uno de los principales objetivos de nuestra visita al NTCE era precisamente dar a conocer el centro y la labor que desarrolla en la estructura global de la Alianza Renault-Nissan. El centro se ubica en las instalaciones de Nissan Motor Ibérica S.A. en Zona Franca, a las afueras de Barcelona. Un enclave industrial que nacía como planta de Motor Ibérica S.A. a finales de los 60, fabricando camiones y camionetas Ebro.

Motor Ibérica S.A. fue absorbida por Nissan unos años después, y con ella la histórica marca Ebro. De aquella especialización en vehículos industriales y motores diésel nacería la actual orientación del centro técnico de Nissan y la propia producción de la fábrica de Zona Franca. ¿Fábrica? Por si no lo sabíais, además del centro técnico, las instalaciones de Zona Franca albergan una planta de producción de tamaño nada desdeñable donde Nissan produce un buen puñado de vehículos para el mercado global: el compacto Pulsar, las furgonetas e-NV200 de cero emisiones, las pick-up Navara y el todoterreno Pathfinder. Los camiones ligeros NT400 y NT500 se producen en Ávila.

Nissan vendió 725.000 coches en Europa el pasado año. Su cuota de mercado europea es del 3,9%.

El NTCE se integra en la red global de centros de desarrollo que Nissan posee alrededor del mundo, con instalaciones en todos los continentes, bajo un liderazgo japonés. Europa y Rusia es el área de competencia del NTCE, y es junto al centro de desarrollo de Cranfield (Reino Unido) uno de los dos pilares básicos del desarrollo y adaptación de vehículos al mercado europeo. El centro británico tiene competencias en diseño y marketing que el NTCE no posee, pero ambas instalaciones son complementarias: están en constante comunicación y no son rivales. El NTCE está especializado en vehículos industriales y motores diésel, el centro de Cranfield en turismos.

En Europa, 900 personas se dedican a la ingeniería y desarrollo de vehículos, de las cuales 330 están situadas en las instalaciones del NTCE de Zona Franca. El centro adquirió su carácter de centro técnico en el año 1998, y en 2006 – tras la transferencia completa de competencias en motores diésel – se produjo su completa integración en Barcelona. Hasta entonces, el desarrollo y adaptación de motores diésel aún se enmarcaba en las intalaciones madrileñas de Perkins Hispania, aunque fuesen operadas directamente por Nissan. Con todo, la gran fuerza de ingeniería de Nissan está en Japón, donde 21.000 personas desarrollan vehículos, motores y tecnología para la alianza Renault-Nissan.

¿Qué hace el centro técnico de Nissan de Barcelona?

1) Desarrollo completo de vehículos industriales ligeros

El NTCE tiene capacidad suficiente para llevar a cabo el desarrollo completo de vehículos industriales. Desde sus propulsores diésel a su plataforma, pasando por su carrocería o su cabina. Por vehículos industriales no sólo me refiero a furgonetas como la Nissan NV200 – desarrollada en Barcelona – sino también camiones ligeros, todoterrenos y pick-ups. Además, da apoyo de ingeniería a la planificación de producto – dirigida desde otras instalaciones de gobierno – y soporte a los carroceros que desean llevar modificaciones o desarrollar módulos sobre dichos vehículos. Estoy hablando por ejemplo de un fabricante de cajas refrigeradas para camiones.

Entre los proyectos estelares del NTCE, se encuentra el desarrollo de la Nissan NV200 – un producto auténticamente global – y su versión eléctrica, la e-NV200, que además es fabricada en Barcelona. También se han desarrollado los camiones NT400 y NT500, de cuya producción se encarga la planta de Nissan Motor Ibérica S.A. en Ávila. Varios ingenieros nos mostraron los programas de simulación digital con los que se desarrolla cada pieza de un vehículo y se monta virtualmente sobre su plataforma. Estos programas permiten ahorrar mucho tiempo y dinero, pudiendo predecir a la perfección el funcionamiento y la resistencia del componente.

Además, permiten anticipar fallos o desgastes cuya solución tiene un coste prácticamente cero en un programa virtual, frente a las llamadas a revisión de productos terminados. Sólo un detalle con el que se ilustra lo mucho que se ha avanzado en el desarrollo de vehículos: efectividad, lo que se traduce en importantes ahorros de tiempo y dinero.

2) Adaptación de motores diésel a vehículos Nissan de todo el mundo

Aunque el NTCE no desarrolla los motores diésel de la Alianza Renault-Nissan en sí – el diseño básico (bloque y culata) ya está especificado – sí se encarga de adaptar esos motores a los diferentes vehículos de Nissan. Un ejemplo claro: el motor 1.5 dCi del Nissan Pulsar ha sido desarrollado por Renault, pero el NTCE ha desarrollado las soluciones de alimentación de combustible, refrigeración o escape del propulsor en el Pulsar. Con la ayuda del diseño digital, se desarrollan y prueban los “periféricos del motor”, además de calibrar su electrónica: no se exige el mismo comportamiento a un 1.5 dCi que va montado en un Pulsar con respecto al mismo propulsor montado en una NV200.

Por tanto, se hace una calibración por vehículo. Este fine tuning de propulsores exige al NTCE la coordinación de muchos departamentos y la estrecha colaboración con otros centros técnicos a nivel mundial. En sucesivos artículos os contaremos más detalles acerca de este proceso. Para que os hagáis a la idea del volumen de trabajo que asume el NTCE, en estos momentos están trabajando con 55 combinaciones de plataforma y motorización, y es responsable de la adaptación a Nissan de 17 motores diferentes, casi nada. Uno de los últimos trabajos del NTCE ha sido la adaptación al mercado japonés del Nissan X-Trail con motor 1.6 dCi de 130 CV.

3) Puesta a punto y prueba de componentes, motores y vehículos completos al gusto europeo

Los gustos de los conductores europeos son diferentes a los de los conductores asiáticos o los estadounidenses. Por ejemplo, la mera presencia de las Autobahn en territorio comunitario hace que el sistema de frenado de un coche nuevo deba ser superior en potencia y efectividad al del mismo coche en otro mercado. La dinámica es también más exigente en Europa, y los conductores prefieren un tarado más firme de suspensiones que los estadounidenses. El resto de componentes del coche deben ir de acuerdo a las preferencias europeas, y es el NTCE de Barcelona el que se encarga de adaptar componentes, motores y vehículos completos al gusto europeo.

En las instalaciones del NTCE hay una pista de pruebas – sobre la que pude rodar con una e-NV200 – sobre la que se prueban los nuevos componentes y dinámica, además de bancos de potencia o de vibraciones para probar la adaptación de vehículos y componentes al gusto europeo. Os detallaremos en breve dichas pruebas, además del proceso de fine-tuning en propulsores, cuya respuesta también se adapta a nuestras preferencias. Puede parecer un proceso sencillo, pero la cantidad de trabajo y horas de faena que hay tras estos desarrollos está realmente subestimada. Esperamos que este pequeño resumen de lo que hace el NTCE os haya parecido interesante.

Pronto profundizaremos un poco más en algunas pruebas específicas del NTCE, y algunos secretos que quizá no sabíais.

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