¿Por qué tres rivales históricos como Audi, BMW y Mercedes se han unido para adquirir los mapas de Nokia?

 |  @davidvillarreal  | 

¿Qué ha conseguido que Audi, BMW y Mercedes-Benz – o mejor dicho, su matriz Daimler AG – se unan en una empresa común? Ni más ni menos que la cartografía, con un acuerdo que finalmente formaliza la adquisición, a tres bandas, y con una participación equitativa, del negocio de mapas y localización de Nokia, de los servicios HERE. Un movimiento que nos recuerda la batalla, a modo de carrera armamentística, que se está librando en los departamentos de investigación y desarrollo de los fabricantes para afrontar la nueva era del automóvil, en la que el geoposicionamiento, y la cartografía, dejará de ser un mero gadget para convertirse en el corazón de nuestros coches. ¿Por qué es tan importante esta decisión? ¿Por qué han optado Audi AG, BMW Group y Daimler AG por culminar esta adquisición?

En la era del coche conectado, y en los albores de una nueva tecnología, el coche autónomo, la cartografía se ha convertido en uno de los bienes estratégicos más importantes para los fabricantes.

La cartografía se ha convertido en uno de los bienes estratégicos más importantes para un fabricante de automóviles, casi tanto como el control del petróleo, del que aún sigue dependiendo el grueso de los motores utilizados en la industria; o las denominadas tierras raras, imprescindibles para el desarrollo de eléctricos e híbridos.

El trío alemán identificó un riesgo, nada desdeñable, en el hecho de que su principal proveedor cartográfico, HERE de Nokia, pudiera perder su independencia debido a los problemas económicos que atravesaba la compañía que otrora fuera líder mundial de la telefonía móvil.

Mercedes-Benz ya ha propuesto nuevos acuerdos a BMW y Audi para controlar otro bien estratégico de vital importancia en los próximos años y décadas, el de las baterías.

La nueva generación de automóviles requerirá un nivel de detalle, y un mantenimiento tan exhaustivo de la cartografía, que asegurar esa independencia, y no caer en las condiciones que impongan rivales como Google o Apple, que son vistos desde el sector con cierta desconfianza, es crucial para permitir el desarrollo de tecnologías tan importantes como el coche autónomo. Y la razón por la cual la industria del automóvil aún desconfía de Google, y de Apple, no es otra que el hecho de que las tecnológicas estén más interesadas en afianzar una posición estratégica en esta industria, para extender de alguna forma el oligopolio cada vez mayor que ostentan en diferentes nichos tecnológicos, o en el propio manejo de la información que se genera en todo el mundo.

Los detalles de la operación cerrada por AUDI AG, BMW Group, y Daimler AG, se conocerán en los próximos días
. El lunes está prevista una conferencia de prensa para comunicar, tras la aprobación por parte de las autoridades en materia de competencia, los entresijos de esta adquisición en la que el trío alemán se ha unido para hacerse con HERE, la división de Nokia.

Para entender la importancia estratégica de este movimiento también merece la pena recordar otra posible alianza que planteaba hace unas semanas Dieter Zetsche, CEO de Mercedes-Benz. Zetsche abogaba por unirse con Audi y BMW para cooperar en el desarrollo de baterías de nueva generación, siguiendo una lógica muy concreta. Si en el futuro la movilidad depende del coche eléctrico, y de diferentes suertes de electrificación, no nos quepa la menor duda de que controlar el negocio de las baterías podrá equipararse a controlar los yacimientos de petróleo. ¿No crees?

En Diariomotor:

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