Ford Racing regresa a la edición 103 de la Pikes Peak International Hill Climb con el Super Mustang Mach-E junto al experimentado Romain Dumas, piloto capaz de dominar los 1400 caballos de potencia del coche. En esta ocasión, este Mustang de edición especial lucirá el número 310 el cual simboliza la tercera participación de Ford con propulsión eléctrica y la décima en Pikes Peak, previamente el fabricante estadounidense se presentó con la SuperVan 4.2 y luego con la F-150 Lightning SuperTruck. Ahora, el Mustang acondicionado para afrontar la legendaria subida por la montaña mostrará el último desarrollo tecnológico enfocado en el rendimiento a partir del sistema eléctrico, 50 kWh de celdas de polímero de litio NMC de ultra alto rendimiento, allí va a exhibir avances en la capacidad de regeneración de energía, utilizando un innovador proceso químico en las baterías y también una novedosa gestión térmica, en lo que será el último paso de Ford hacia la electrificación y por supuesto la transferencia de tal tecnología a su proxima generación de coches comerciales. Además se pondrá a prueba un avanzado sistema de frenos de carbono, así que otra vez la conquista de la montaña funcionará como un banco de pruebas.
Según Mark Rushbrook, para este Mustang Mach-E han preparado una configuración a partir de 799 voltios en un coche con un peso menor, hasta en 118 kilos, con respecto al modelo presentado el año pasado, y una carga aerodinámica de 6900 libras, superando en todos los sentidos a la F-150 Lightning SuperTruck. No obstante, se cree que esta propuesta de Ford es el límite en lo que respecta a su desarrollo de propulsión eléctrica ya que todo apunta a que la mayor parte del catálogo comercial volverá a motores convencionales y los sistemas híbridos. Así que con el Super Mustang Mach-E se cerraría un ciclo que inició hace cinco años atrás, considera el fabricante estadounidense que ya alcanzó el límite de ir tan rápido como sea posible, camino que inició con el Mustang Cobra Jet 1400 y alcanzó su techo con la actual propuesta, así que no se advierten razones para seguir desarrollando más tecnología eléctrica cuando Ford no se siente ni es apreciada como una marca eléctrica.
Así que, de acuerdo a Rushbrook, la próxima generación de coches experimentales será basada sobre motores de combustión parcialmente híbridos, pausando entonces la propulsión totalmente híbrida, razón por la cual Ford se han mantenido lejos de la Fórmula E. Ciertamente se tendrá la opción de coches eléctricos en el catálogo comercial del futuro, pero el desarrollo de tecnología ha llegado a un punto que no requiere ir más lejos. Aunque Rushbrook evitó mencionarlo, Ford perdió el año pasado unos 8 mil millones de dólares y la mitad corresponde a la división eléctrica Ford Model e, lo mismo ocurrió en 2024, así que se aplicarán correctivos para revertir la situación, lo que se espera para 2029. Es obvio entonces que Ford no confiará más en los coches eléctricos para asegurar su futuro, regresando entonces a los motores de combustión interna y los híbridos en tanto analiza cuál será el próximo paso de su proyecto Universal EV.
Vía | Ford Racing









