La torre de cronometraje ha mostrado el nombre de Kyle Busch desde el jueves, como una especie de homenaje silencioso antes de que los motores vuelvan a romper el luto esta tarde de domingo con motivo de las 500 Millas de Indianápolis de 2026, prácticamente como si de un tributo fuera al piloto que pudo haber conseguido casi una década atrás el conocido double-duty, o lo que es lo mismo, la doble participación en la Indy500 y en la Coca-Cola 600 (Charlotte) de las NASCAR Cup Series.
Aunque hoy en día puede parecer un objetivo asumible, especialmente porque se ha facilitado el cubrir esos 700 kilómetros entre ambos circuitos, así como el haber permitido que la prueba de Charlotte tenga iluminación artificial ha ayudado a evitar que se solapen ambos eventos, en el pasado la posibilidad de hacer una doble participación llegó a ser prácticamente un reto en sí mismo, especialmente desde que ambas comparten el mismo día.
Es por ello que ha cobrado cierto misticismo el poder competir por la victoria en ambos eventos y no son tantos los pilotos que han tenido la oportunidad de intentarlo, en muchas ocasiones limitado precisamente por los propios patrocinadores o contratos firmados con los equipos. Aun así, durante toda la historia de ambas carreras hemos podido ver a grandes nombres afrontando el double-duty, entre ellos John Andretti, Robby Gordon, Tony Stewart, o los más recientes intentos de Kyle Larson en 2024 y 2025, así como la de este 2026 protagonizado por Katherine Legge. Incluso Kurt Busch lo intentó en 2014.
Kyle Busch had a deal done to race in the Indy 500 in 2017 but Joe Gibbs wouldn’t approve it. Busch says the Indy 500 is still on his radar: pic.twitter.com/M0mNBdWyHS
— Bob Pockrass (@bobpockrass) May 26, 2022
Ninguno de ellos ha podido conseguir lo que se habría convertido en un absoluto hito histórico como el que sería conseguir las victorias en un mismo día de las 500 Millas de Indianápolis y la Coca-Cola 600, pero sin lugar a dudas, si alguien podría haberlo conseguido recientemente fue alguien del talento y la combatividad de Kyle Busch. Recientemente, el piloto estadounidense confirmó que habían sido hasta dos las ocasiones que había tenido opciones de participar en la Indy500, la primera de ellas en 2017, justo un año antes de que consiguiera la victoria en las 600 Millas de Charlotte.
“Chevrolet estaba de acuerdo con eso. Toyota estuvo de acuerdo con eso. M&M’s estaba pagando por ello. Tuve una oportunidad hecha, sellada, firmada, entregada. 2017, lo tenía. Todo estaba hecho. M&M’s lo iba a hacer. ¿Adivina quién dijo que no?”. La respuesta fue Joe Gibbs, el dueño del equipo para el que competía Kyle en la NASCAR, el cual pidió a Busch que reconsiderara el proyecto a pesar de que habían conseguido convencer tanto a Chevrolet como a Toyota y ya tenían el respaldo económico de la icónica firma de chocolates.
Curiosamente, sólo unos minutos después de conocerse el fatídico fallecimiento de Busch, fue Jay Frye, presidente de la IndyCar, presidente de RLL Racing y antiguo director de equipo de la NASCAR, mostró en Twitter una imagen del icónico diseño con la publicidad de M&M que habría utilizado Kyle en la Indy500 de 2017 (mismo año en el que debutó Fernando Alonso en la carrera), consiguiendo tocar la parte más sentimental de todos los aficionados que a esas horas tenían su corazón con la familia y amigos del piloto.
Es increíble. Lo conozco de mis tiempos en NASCAR también. Cuando dejó Hendrick, hablamos con él sobre su posible llegada (a Red Bull), al igual que todos los demás. Un tipo fenomenal, un chico fenomenal. Un competidor feroz, todo es cierto. Es piloto de carreras. Fue piloto de carreras. Y quería probar esto, así que hicimos todo lo posible para ayudarlo, y eso fue lo que hicimos. ¿Estuvimos cerca? Lo parecía. No sabía (si Joe Gibbs lo había bloqueado). Como estaban pasando muchas cosas, simplemente intentamos apoyarlo en todo lo que pudimos. Recibíamos llamadas como: ‘¿Pueden ayudarme con esto?’ Así que sí, estuvo cerca: el número 51, como mencioné en el tuit, lo guardamos para él desde la primera vez que hablamos durante los siguientes cuatro o cinco años, porque sabía que quería hacerlo. Ese era su número, el número Rowdy de su equipo de camiones, así que guardamos el número, lo diseñamos – Jay Frye, presidente de Rahal Letterman Lanigan
Lo tenía todo listo… vendido y todo preparado, y tengo un jefe que me dijo que no. Pensé que tenía una gran oportunidad. Me alegra que no se concretara porque (Fernando) Alonso acaparó toda la atención. Es posible que en el futuro haya más pilotos que quieran participar en esa carrera. Quizás tenga que compartir el protagonismo con alguien más que también quiera correrla – Kyle Busch
Una segunda oportunidad, esta vez con Arrow McLaren:
Siete años más tarde, en 2024, Kyle Busch volvió a intentarlo, en este caso después de haber mantenido conversaciones con Zak Brown, el cual pidió al patrocinador que le apoyaba económicamente que comprara el coche para así no correr el riesgo de perder dinero en el caso de que Kyle estrellara el monoplaza en su intento. Finalmente, nunca se llegó a cerrar el contrato y fue Kyle Larsson el que terminó por adelantarse para asegurarse su participación en las 500 Millas de Indianápolis de 2024 y 2025.
Tenía un patrocinador hablando con él Zak Brown, el trato se cerró y estábamos a punto de cerrar el contrato y Zak Brown dijo, ‘Bueno, oye,’ le dijo al patrocinador, él dijo, ‘Oye, necesito que compres el coche.’ Y el patrocinador dijo: ‘¿Por qué iba a querer comprar el coche? No quiero comprar el coche, no necesito el coche, quiero patrocinarlo. Estoy patrocinando a Kyle, él conducirá el auto. No quiero comprar el auto.’ [Brown dijo] ‘En caso de que lo destroce, queremos que lo compres. Fue dos semanas después que hablé con este patrocinador, y él dijo: ‘Sí, supongo que de todos modos llegamos demasiado tarde ahora que la oportunidad está cerrada porque Larson la consiguió.’ Yo digo, ‘¿Qué quieres decir con que Larson lo consiguió?’ Luego descubrí que Larson firmó un contrato por dos años y que nosotros solo íbamos a firmar un contrato por un año – Kyle Busch









