Aunque fue anunciado hace unas semanas, la Fórmula 1 esperaba a que el Consejo Mundial del Motor diera finalmente su visto bueno a la actualización reglamentaria que se espera para las próximas temporadas. Tal y como se esperaba, los cambios en cuestión de la unidad de potencia se han confirmado, con el objetivo en este caso de rectificar la actual situación en lo referente al reparto de potencia de 50/50 entre la parte térmica y la eléctrica que ha sido protagonista en este arranque de 2026.
De esta forma, la FIA ha dado luz verde a los cambios que pretenden dar algo más de protagonismo a los motores de combustión interna y de dar por finalizada la etapa de del superclipping. A partir de 2028, el ICE contará con potencia de salida de 450 kW, 50 kW más que en la actualidad, mientras que el MGU-K se situará en los 300 kW por los 350 kW con los que está contando durante este 2026.
El modo de adelantamiento se mantendrá en 350 kW, y la potencia máxima de recuperación aumentará de 350 kW a 400 kW. En ese momento hablaremos de que la relación de potencia pasará a ser de 60/40, ayudado por un aumento del flujo de combustible que se establecerá en un 13%, sin embargo, antes de llegar a ese punto, tendrá que haber un paso intermedio ya en 2027, cuando la potencia del motor térmico será de 420 kW por los 300 kW del MGU-K y un aumento del flujo de combustible estimado en un 5%.
Queda por conocer cómo alcanzarán especialmente los valores de 2028 los equipos, especialmente si esto traerá consigo la reducción de kilometraje de los Grandes Premios en caso de que las escuderías no puedan instalar depósitos de mayores dimensiones. Por el momento, solo se ha decidido reducir las vueltas de formación de la parrilla y la distancia del GP únicamente en determinados circuitos seleccionados.
Por su parte, Mohammed Ben Sulayem ha aprovechado una comunicación oficial del Consejo Mundial del Motor para volver a insistir en la posibilidad del regreso de los motores V8.
La FIA continúa supervisando la evolución del Reglamento de 2026 y trabajando estrechamente con todos los actores clave de la comunidad del automovilismo. Como ocurre con cualquier cambio normativo importante, el proceso no termina cuando los coches salen a pista por primera vez. El diálogo y la colaboración continuos son esenciales para garantizar que el reglamento satisfaga las necesidades del deporte, sus pilotos y sus aficionados. Los debates sobre futuros conceptos de unidades de potencia, incluidos los motores V8 propulsados por combustibles sostenibles, demuestran la voluntad de todas las partes de participar en la configuración del próximo capítulo del deporte – Mohammed Ben Sulayem
Además, se incluyeron varias aclaraciones y correcciones menores en relación con la reglamentación de 2026, así como la confirmación de que, a partir de 2027, los test de Pretemporada contarán con cuatro días en lugar de tres:
- La declaración de riesgo por calor ahora puede dividirse entre la prueba de velocidad y la de carrera. El riesgo por calor se seguirá declarando, para la prueba de velocidad, la de carrera o ambas, 24 horas antes del inicio de la competición.
- En condiciones de baja adherencia, cuando la pista está mojada y la visibilidad es reducida, se ha reintroducido el modo de impulso, pero con la limitación de evitar la reducción de potencia sin aumentar la salida, mientras que la función de adelantamiento se desactivará. Estos cambios se han realizado por motivos de seguridad.
Como novedad, se ha confirmado que el modo Boost volverá a activarse en condiciones de lluvia o de baja adherencia, en este caso como forma de evitar la posible pérdida repentina de potencia, mientras que el modo adelantamiento quedará desactivado en estas condiciones.








