No parece una opción muy sensata, debido a los inconvenientes de la actual Fórmula 1 en lo que respecta a rendimiento en las rectas, pero ha surgido la alternativa de Malasia como potencial gran premio para reemplazar a Baréin, ubicando la carrera en el calendario entre Azerbaiyán y Singapur, es decir a finales de septiembre y principio de octubre. Esta situación se contempla en un intento por agregar más fechas al campeonato ante las ausencias de Baréin y Arabia Saudí, eventos suspendidos debido al conflicto bélico que se desarrolla en el Oriente Medio. Ir al Circuito Internacional de Sepang, en términos logísticos, sería sencillo porque la nación asiática está a menos de una hora de distancia en avión partiendo desde Singapur y además las instalaciones están en óptimo estado, la pista aún ostenta la calificación Grado 1 avalada por la FIA. Habría que ver si las aspiraciones de la Fórmula 1 son bien recibidas.
El Gran Premio de Malasia salió del calendario tras 16 años, se realizó desde 1999 hasta 2017, debido a problemas financieros ya que la organización era responsabilidad del Estado a través de Petronas, empresa que empezó a arrojar pérdidas cuando la carrera dejó de ser rentable, la asistencia al circuito durante la era híbrida no resultó la esperada, a pesar del dominio de Mercedes, un socio de Petronas en las pistas. Ese factor no ha cambiado y por ello esta propuesta del retorno de Malasia se está analizando, pero no hay nada seguro porque no hay garantías de que sea exitosa ya que la actual Fórmula 1 y el circuito de Sepang lucen incompatibles. Si bien Malasia y la Fórmula 1 se separaron por motivos financieros, el circuito se ha mantenido activo a nivel internacional como escenario del Campeonato Mundial de Motociclismo, donde las exigencias y condiciones no son tan elevadas.
En este punto se debe analizar quién propone a Malasia como reemplazo de Baréin y sobre cuál organización recaería la promoción de un gran premio que no estaba programado. La decisión no ha sido tomada, solamente ha surgido la posibilidad de reprogramar el calendario porque, en teoría, la Fórmula 1 debe viajar a Oriente Medio para culminar su calendario. Nada se ha dicho sobre el riesgo de organizar el Gran Premio de Qatar, previsto para el 29 de noviembre, o cerrar la temporada en Abu Dhabi el 6 de diciembre, cuando todavía no se ha decretado un cese al fuego definitivo en Irán. Se entiende que la Fórmula 1 espera que para finales de septiembre el conflicto bélico esté finalizando y por lo tanto las tensiones en la región no influyan en la realización de ambos eventos deportivos. Pero de no ser así, los promotores de las carreras afrontarán fuertes pérdidas financieras cuyo impacto se sentiría a mediano plazo.
Vía New York Times








