Y la clasificación para la carrera de este domingo ha seguido prácticamente un guion idéntico para los pilotos españoles. Después de una sesión cronometrada del viernes en el que la tónica común fue la de la impotencia, este sábado, tanto Sainz como Alonso han tenido que hacer frente a una clasificatoria en la que las cosas no han terminado de salir, quedándose ambos fuera de la Q2, algo que, en el caso de Carlos fue incluso más doloroso ya que, además de quedarse a 22 milésimas de superar el corte, fue su compañero de equipo, Alex Albon, el que se encargó de dejarlo fuera.
El de Williams terminó 17º, justo por delante de Fernando Alonso, por lo que, salvo sorpresa, ambos compartirán fila en la parrilla después de un primer duelo que ya han tenido este sábado en la carrera al sprint y en la que el de Aston Martin ha superado claramente a su compatriota. Sin embargo, hoy parecía ser otra cosa lo que preocupaba a Carlos más allá de ganarle el duelo personal a Fernando.
Ya después de la clasificación al sprint, Sainz desvelaba que estaban teniendo problemas con un coche incompleto que había resultado dañado ayer tras la salida a la grava en la FP1. Sin embargo, ya después de la clasificación apuntaba a que, de poco servirán las evoluciones en el futuro si sigue habiendo problemas en la escudería no solo operacionales, sino también en la fase de producción, algo que parece estar por tanto relacionado con la necesidad de haber tenido que regresar a una especificación anterior del suelo después de haber dañado la suya en la FP1 y que los repuestos probados hayan hecho un poco “lo que cada uno quiere”.
Es uno de nuestros mayores puntos flacos como equipo, en general el control de las partes, de la calidad y de producción y es donde más tenemos que mejorar el año que viene. Te diría más que lo del peso, más que el control de calidad de las partes que siguen quedando fantasmas del pasado en el equipo que hay que eliminar porque está claro que nos cuesta mucho fin de semana como el de hoy, como el de este fin de semana no se puede repetir el año que viene. Tenemos muchas de esas versiones del suelo que se rompió ayer, lo que pasa es que cada uno hace lo que quiere – Carlos Sainz
Problemas con la outlap lastraron a Fernando Alonso
En el caso de Fernando Alonso, aunque en sus declaraciones ha querido mostrar esa corriente positiva que han respaldado las mejoras tanto de AMR26 como de la unidad de potencia Honda, está claro que el bicampeón ha padecido esa frustración de no poder superar la Q1, algo que quedó patente con algún que otro golpe al volante tras terminar el tiempo disponible de la primera fase de la clasificación.
Si ayer sólo hubo un intento disponible, este sábado Alonso tampoco pudo cerrar un gran salto adelante en su tercer juego de neumáticos, lo que le supuso caer eliminado justo detrás de Sainz. Posteriormente se vería que el out-lap fue muy malo, sorprendidos por un HAAS que decidió hacer dos vueltas de calentamiento, lo que pilló a contrapié al propio Fernando.
Tanto Stroll como Alonso han hecho referencia que tienen que conseguir ampliar la ventana de funcionamiento del motor, algo que, sumado a los problemas recurrentes de vibraciones y de subviraje forzado por el empuje del propulsor, deja la sensación de que siguen sufriendo a la hora de sacar una vuelta rápida los dos pilotos de la firma alada.
En Budapest estuvimos en la Q2 y aquí faltó una décima. Además, es la distancia mínima con el líder hasta ahora, Piastri fue primero en la Q1 a 1.3 segundos de nosotros. Antes estábamos a 4.5 segundos de media de los más rápidos así que en dos carreras hemos mejorado tres segundos. Eso es increíble, todo trabaja como se esperaba, pero este deporte es duro y siempre tienes que seguir mejorando. Hay tiempo por vuelta en las mejoras de manejabilidad, pero lamentablemente en el circuito no podemos hacer mucho. Necesitamos que lleguen grandes cambios desde la fábrica, en el software o donde sea que se necesite. Esto tiene que venir de Japón y no llega de un día para otro – Fernando Alonso
La realidad es que mañana se espera una guerra de guerrillas, al desgaste, más que podamos ver grandes remontadas por parte de ambos, especialmente teniendo en cuenta lo difícil que es adelantar en Zandvoort y lo mucho que está sufriendo el Aston Martin para poder superar en recta. En el caso de Sainz, confía en una posible aparición de la lluvia para que al menos pasen cosas en pista, pero no oculta que “cuando has estado luchando por victorias en la F1, te sabe a tan poco que prefieres invertir en el futuro»-








