Cuando Hyundai instauró a Genesis como una marca independiente en el año 2015, lo hizo con el objetivo de rivalizar con propuestas similares tales como Acura, Lexus e Infiniti, tomando en cuenta que están en el segmento de coches de lujo que se comercializan en los Estados Unidos, en un mercado donde destacan Lincoln, la división de Ford, y Cadillac, que representa a General Motors. Se pensó entonces que para el año que viene, o a más tardar el 2028, el prototipo GMR-001 llegaría al Campeonato IMSA SportsCar, pero ahora Cyril Abiteboul, líder del equipo Genesis Magma Racing comunicó que la agenda planteada para los Estados Unidos se ha puesto en pausa de manera indefinida debido a que el fabricante no observa que su incursión en la clase GTP sea un buen negocio.
Antes de construirse el GMR-001 se había dicho que un año después de su ingreso al Campeonato Mundial de Resistencia estaría listo el proyecto para ir a los Estados Unidos, allí les espera Bryan Herta Autosport para hacerse cargo de la operación. Pero resulta que los ejecutivos de Hyundai han advertido que Acura se marcha de la IMSA a pesar de ser una propuesta exitosa, lo que representa una señal que debe ser analizada con detenimiento, además Porsche asoma también su salida en los próximos años ante la imposibilidad de acudir a las 24 Horas de Le Mans y el recorte de presupuesto que estaría por venir de parte del Grupo Volkswagen. Ante este panorama un tanto turbio, Abiteboul prefiere permanecer de bajo perfil con respecto al tema, a pesar de declarar que a mediados de año tendría una respuesta calara sobre el desembarco en Norteamérica.
Hasta ahora Genesis no ha requerido de su participación en el deporte motor para que los consumidores estadounidenses adquiera sus productos, es una de las marcas con más ventas en el segmento de coches de lujo, sobre todo su modelo GC70 que es un SUV. Según sus cifras, este año han ascendido al segundo lugar en volumen de ventas en esta división, así que allí radica otra razón para meditar establecer un programa en América cuando ni siquiera han logrado ser competitivos en el WEC. Para Abiteboul el desembarco en la IMSA es apenas el inicio de una cadena de objetivos y no vale la pena asumir tal riesgo con un coche sin desarrollar, sin garantías de éxito a mediano y largo plazo y con la incertidumbre de que una posible salida de Porsche sería un fuerte revés para la clase GTP porque solamente dejaría a Cadillac, BMW y Aston Martin como únicos fabricantes y visto el mercado, Genesis no necesita competir para que el público compre sus coches.
En palabras de Cyril Abiteboul:
Estamos monitoreando la situación en el campeonato [IMSA] analizando el retorno de la inversión. Tenemos discusiones regulares con las partes interesadas y con el equipo que podría estar trabajando con nosotros. También tenemos discusiones internamente debido a que un programa como el de la IMSA sería un programa para el mercado de Estados Unidos, así que estamos trabajando en esto. Se necesitan muchos dólares y una inversión adicional en marketing, por ello necesitamos asegurarnos de que seremos competitivos y que tal nivel de gastos sea adecuado para la empresa en todos los términos.
Vía Sportscar365








