La industria europea del automóvil atraviesa uno de sus momentos más delicados y una de las que más titulares acapara es el Grupo Volkswagen. No para bien, pues está revisando a la baja sus previsiones, los beneficios siguen menguando (aunque no está en pérdidas) y su CEO, Oliver Blume, quiere recortar 100.000 empleos, aunque la propuesta no ha sido aceptada. En medio de este vendaval, hay una compañía española que avanza en dirección contraria: SEAT y CUPRA han más que triplicado su beneficio operativo durante el primer semestre de 2026.
La compañía ganó 122 millones de euros entre enero y junio, frente a los apenas 38 millones registrados durante el mismo periodo del año pasado. Son 84 millones más y un incremento del 221%, fruto de los recortes de costes, el crecimiento de CUPRA y la retirada de los aranceles adicionales que hasta hace poco penalizaban al CUPRA Tavascan fabricado en China.
El contraste es especialmente significativo porque el Grupo Volkswagen ha anunciado que su beneficio neto cayó un 30,7% en la primera mitad del año, hasta 3.103 millones y sus ventas mundiales -a nivel grupo- bajaron un 8,4%. Además, la compañía también ha dicho que no espera aumentar su facturación este año respecto al anterior.
No son beneficios récord, pero sí una recuperación enorme
Los 122 millones de beneficio que SEAT y CUPRA han conseguido este semestre siguen muy lejos de los 406 millones obtenidos durante la primera mitad de 2024, su máximo histórico hasta la fecha, y del récord anual de 633 millones alcanzado aquel año.
Lo realmente noticiable es la velocidad de la recuperación. En 2025, los aranceles europeos aplicados al CUPRA Tavascan producido en China, el encarecimiento de los materiales y un mix de ventas menos rentable habían hundido el resultado operativo hasta los 38 millones.
Ahora la compañía ha recuperado 84 millones de beneficio sin que sus ingresos hayan crecido de forma extraordinaria. La facturación aumentó únicamente un 1,3%, hasta 7.700 millones de euros, lo que indica que buena parte de la mejora procede del denominado «Performance Program»: menos costes de producto, reducción de gastos indirectos y una disciplina financiera mucho más estricta.
La exención de los aranceles adicionales para el Tavascan ha sido determinante, según reconoce la propia compañía española. El SUV eléctrico estaba sujeto inicialmente a un gravamen compensatorio del 20,7% por fabricarse en China, a pesar de pertenecer a una compañía europea. Tras llegar a un acuerdo con Bruselas, la retirada de este arancel ha liberado uno de los mayores lastres sobre los márgenes de la marca.
Aun así, queda bastante camino por recorrer. El margen operativo ha mejorado desde el 0,5% hasta el 1,6%, pero todavía está muy por debajo del 5,2% conseguido en el primer semestre de 2024. SEAT y CUPRA vuelven a ganar dinero con cierta holgura, y tiene mérito en el contexto actual, pero todavía no han recuperado una rentabilidad cómoda.
CUPRA ya vende más coches que SEAT
La otra gran palanca es CUPRA. La marca entregó 170.100 vehículos durante los seis primeros meses del año, el mejor primer semestre de su historia y un ligero crecimiento respecto a las 167.600 unidades de 2025.
CUPRA, con apenas 8 años de vida, ya representa cerca del 57% de todos los vehículos vendidos por la compañía y continúa ganando peso dentro de un negocio que hace pocos años dependía por completo de SEAT. SEAT entregó 129.600 coches, con una fuerte demanda del nuevo Ibiza (+9,2 %).
En total, ambas marcas entregaron 299.700 unidades, ligeramente menos que las 302.600 del primer semestre de 2025. Es decir, la compañía ha conseguido elevar sus ingresos y multiplicar por más de tres su beneficio operativo aun vendiendo menos coches (unos 2.900 menos).
La compañía hace una mención especial al nuevo CUPRA Raval, fabricado en Martorell, el cual ha duplicado las previsiones iniciales de pedidos que tenía la marca y se ha convertido en el estreno comercial más exitoso de la historia de CUPRA. El Raval ha hecho crecer un 85% los pedidos de coches completamente eléctricos de la marca durante el segundo trimestre, y tiene buena parte de culpa de que las entregas de eléctricos creciesen un 18,5% entre abril y junio.
Galería SEAT Ibiza









