Kyle Larson es el monstruo de Dover y consigue su primera victoria en dos años

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Comenzó la segunda ronda del playoff de la Monster Energy NASCAR Cup Series sin la mejor de las carreras a ver o pilotar. Solo hubo una caution legítima en Dover, óvalo particular de dificultad elevada en el que los pilotos imprimieron un ritmo rapidísimo de camino a la primera ronda de menos tres horas de duración en la Monster Mile, un evento poco recomendable en el que lideraron Denny Hamlin y Kyle Larson. El piloto de Ganassi tomó la cabeza en la parte final y logró primer triunfo desde la carrera pre-playoff de Richmond en 2017, apuntando así su pase a la tercera ronda después de un día conflictivo para algunos pilotos de la lucha por el título.

Joey Logano no pudo salir a la carrera al notar vibraciones en su parte trasera durante las vueltas de formación y Chase Elliott reventó el motor de su Chevrolet tras solo ocho giros, dando ambos dos cambios importantes a la tabla de puntos. Hamlin y Larson pelearon por el liderato desde las dos primeras posiciones de parrilla entre un grupo de incómodos doblados, aunque el de Gibbs se acabó escapando poco a poco y dejó a Larson a merced de Martin Truex Jr. y William Byron. Kyle Busch llegó al top 10 en los primeros compases e intentó ascender de la misma forma que un paciente Alex Bowman, séptimo después de partir 12º.

Logano salió a 23 vueltas de la cabeza de carrera y buscó el mayor número de puntos a diferencia del caído Elliott. Larson, Hamlin, Truex y todos los pilotos de playoff entraron en boxes para rellenar el depósito y cambiar gomas sin demasiadas incidencias, alargando su estancia en el asfalto Kurt Busch, Daniel Suárez y Ty Dillon. Hamlin perdió segundo y medio de ventaja pero mantuvo el primer puesto y ganó el primer segmento a Truex, Larson, Byron y Kevin Harvick. Bowman adelantó a Jimmie Johnson para ser sexto, Kyle Busch finalizó octavo y Ryan Blaney 10º, todos ellos alejados de los Toyota líderes.

Solo 14 coches acabaron la primera parte en la vuelta del líder, salvándose del doblaje Brad Keselowski (12º) y Clint Bowyer (14º). Kyle Busch fue sancionado por pasarse de velocidad en el pit lane y resalió por detrás de todos los doblados, encallado con Paul Menard al intentar avanzar. Harvick presionó al líder Hamlin y cayó después de la segunda ronda de paradas bajo bandera verde, durante las cuales Byron fue penalizado por exceder el límite de velocidad. La lucha por el liderato se avivó y Truex superó a Hamlin para vencer el segundo segmento, siguiéndole Larson, el #11, Harvick y Johnson.

Hamlin, Larson y Harvick se liaron con doblados sin poder seguir a Truex pero recibieron una ayuda en forma de parada lenta del líder que le quitó cinco posiciones. Larson se puso líder en boxes, pasó a Hamlin y tomó un rápido hueco de cinco segundos con una autoridad envidiable que nadie se atrevió a toser. Hamlin creyó que a iba romper el motor por la intensidad de la velocidad sobre el cemento y llegó a ceder esos cinco segundos con el paso de las vueltas, siendo Truex y Bowman los pilotos más rápidos de la pista a medida que la goma se iba instalando en el asfalto.

Truex pasó de quinto a segundo al quitarse de encima a Harvick, Erik Jones y Hamlin por una letal línea exterior mientras Blaney se quedó sin frenos cuando iba séptimo y perdió una costosa oportunidad de sacar un buen resultado, penalizando en puntos de forma significativa. Jones también perdió su sitio en el top 10 al superar el límite de velocidad en boxes y quedó doblado, la perdición en una carrera sin apenas banderas amarillas que ayudasen a los pilotos a desdoblarse y retomar la batalla. Kyle Busch intentó salvar el día desde la sexta posición y la mayoría de integrantes del playoff tomaron la misma filosofía para perder menos puntos.

Larson sufrió para doblar a pilotos como Byron, Bowyer, Kurt Busch y Keselowski, llegando a perder de seis segundos a solo uno y medio de ventaja respecto a Truex hasta que éste también empezó a encontrarse a los mismos rivales. Bowman y Harvick adelantaron a un lento Hamlin que no pudo rehacerse de la pérdida de la primera posición, seguido de cerca por el trío de Kyle Busch, Matt DiBenedetto y Johnson. La sucesión de doblajes de Larson solo dejó ocho coches en su misma vuelta y el exceso de estabilidad se alargó hasta la caída de la bandera a cuadros, ni siquiera con un problema mecánico de Landon Cassill por el camino.

Gestionó Larson su liderato para ganar por un segundo y medio y romper su mala racha, Truex, Bowman, Harvick, Hamlin, Kyle Busch, DiBenedetto y Johnson fueron los únicos en su misma vuelta. Bowyer (10º) y Keselowski (11º) sacaron resultados estables de una carrera olvidable por ritmo para ambos y Byron (13º) pasaría de ronda en el desempate al salvar bien los muebles de su penalización. Logano (34º) acabó a 25 vueltas pero no muy lejos de algunos coches del pelotón trasero, siendo sin embargo el gran perjudicado en puntos junto a los retirados Blaney y Elliott, que tendrán dos carreras para rehacerse de sus dificultades mecánicas.

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