¿Presumir de tus victorias cuando compites solo tiene sentido?

 |  @eloy_eg  | 

Este viernes hubo un tuit que llamó particularmente mi atención. Se trataba de uno de Nissan España con fotos de diferentes LMP3 en las European Le Mans Series. Y me puso aún más en alerta su copy, el texto que lo acompañaba. Recordaba como uno de los mejores momentos de Nismo en 2017 la ‘lucha’ de la marca japonesa en esa categoría. Curioso teniendo en cuenta que el único suministrador de motores permitido por reglamento en LMP3 es Nissan.

Que Nissan explote de esa manera su inversión en competición no tiene nada de único. También hemos visto a Porsche en el pasado inflar sus estadísticas de victorias (más de 20.000, aseguran) incluyendo aquellas cosechadas en Porsche Supercup o Porsche Carrera Cup. Es decir, campeonatos donde tan sólo puedes competir con Porsche. Y los ránkings de triunfos en Fórmula 1 quedan severamente en entredicho ante la existencia de suministradores únicos por reglamento en el apartado de neumáticos.

https://twitter.com/Nissan_ESP/status/928944468669104128

Ojo, a veces esa falta de competencia no es voluntaria. Michelin se ha quedado durante muchos años sola en las 24 Horas de Le Mans al ser el único fabricante que suministraba a los equipos oficiales en LMP1 y ello le ha permitido acercarse peligrosamente a Dunlop. Pero bien pudo haber ganado un neumático de la casa británica este año gracias a la fiabilidad de los LMP2.

Por no hablar de que hay multitud de ediciones de Le Mans en las que sólo había un serio aspirante a la victoria (lo cual dará que hablar en los próximos meses seguro). Y por dar un ejemplo aún más extremo, te puedes quedar solo como le ocurrió a Honda en IRL/IndyCar a mediados de los 2000 tras la retirada de Toyota. Eso sí, ello no hace menos ridículos comentarios sobre su “éxito” en Indianápolis durante la última década, como tocó escuchar el pasado mes de mayo…

Involucrarse en competición como suministrador único es una opción respetable. Lógica si nos atenemos a los números y al retorno de la inversión que exigen los consejos de administración (basta recordar la respuesta que recibimos de Pirelli al preguntarles al respecto hace un mes). Yo al menos agradezco que cualquier marca gaste su dinero en carreras en lugar de en regatas o torneos de golf. Pero es necesario hilar muy fino para que el aficionado y potencial cliente no sienta que le toman el pelo.

Foto | Nissan España – Twitter

Lee a continuación: Alex Toril se hace con el título en la categoría LMP3 de la Le Mans Cup

  • M.A.

    Hay tantas cosas con poco sentido en el automovilismo actual….
    Se puede “explotar” publicitariamente la “imagen” de Nissan como suministrador de (en este caso) LMP3, sin necesidad de “presumir” de victorias, que obviamente obtendrá todas.
    Y lo mismo en casos similares (p.ej. Pirelli en F1)

  • Txesz

    La gracia está en que el aficionado y potencial cliente no siempre son la misma persona.

    En el caso de Porsche, si hay grandes posibilidades, pero en una marca generalisata como Nissan, son concuñados como mucho…

    El dueño de Qashqai, un Micra o un Navara que decidió el twiter de la marca y recibe ese mensaje se queda con lo de la victoria de la marca y le da cierto orgullo. Lo más probable es que el grueso de seguidores no sepa lo que es un LMP3 y, si tan ocioso anda, lo buscara en goolge.

    Y se quedará con que es un tipo de coche de competición de Lemans (si, así junto).

    • M.A.

      Cierto. Esto va mas dirigido al usuario/comprador de un Quashqai o un Leaf que al potencial comprador de un GT-R

  • Jacobo87

    Hay un tema de más calado aquí. En el momento actual, es difícil ver a marcas compitiendo en categorías con un formato que no sea el de competir prácticamente en solitario. Como dices el caso de Toyota en LMP1-H es llamativo, pero no muy distinto de la decisión de Citroën en su día de decantarse por el WTCC en una condiciones no muy iguales a muchos de sus rivales, o el asalto de Peugeot al record de Pikes Peak o al Dakar tantas veces.

    Vivimos en la época de los resultados económicos y el retorno publicitario, y eso genera a veces situaciones como esta, vendiendo como éxitos épicos cosas que no lo son.

    • M.A.

      Y cortando a las marcas de participar en competición “de verdad” por miedo a no triunfar (y no “retornar” esa inversión)
      Es una verdadera “inversión” (en su otro sentido de “volver del revés”) el tan pregonado “espiritu de la competición.