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5 MIN

Ningún coche de 2026 superará este viaje de 25 años en un todoterreno diésel Mercedes indestructible que recorrió casi 1 millón de kilómetros (imágenes)

Martín Jemes
|
20 Jun 2026
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Si el amor es una aventura, mira la odisea que vivió este matrimonio alemán y su incombustible Mercedes Benz Clase G con el que viajaron durante el equivalente a dar 70 vueltas a la Tierra. Prepárate para una historia contada con +80 fotos y un vídeo donde te resumo todo.

Claves de un viaje de 25 años

  • 18 meses sabáticos se convirtieron en toda una vida viajando.
  • Gunther y Christine Holtorf recorrieron más de 179 países.
  • Siempre evitaron los hoteles, el Clase G era su hogar.
  • Un Mercedes duro como roca al que bautizaron como «Otto».
  • No faltaron los problemas.

25 años de viaje en fotos (1/2)

Un Mercedes todoterreno llamado Otto

El coche elegido fue un Mercedes Benz 300GD de 1988 con motor diésel de 5 cilindros y la desorbitada potencia de… 88CV, acompañados de 170Nm de par a 2400RPM. Teniendo en cuenta el peso de 2105kg en vacío, hoy día parecen cifras realmente escasas. ¿Pero sabes qué? Que no hacen falta más. Este motor de filosofía 100% mecánica, sin turbos ni electrónicas, podía con lo que le echasen y más.

Estos Clase G eran muy diferentes a los actuales (como puedes ver abajo). Eran realmente espartanos y fiables. Además, la pareja era realmente rigurosa con el mantenimiento, haciendo sustituciones preventivas de elementos auxiliares y cambios de aceite cada 5000km. Quitaron los asientos traseros para poner un par de colchonetas, unos cajones y poco más. Hicieron un camper 4×4 con lo que pillaron y se lanzaron a la aventura.

Otto el Clase G

Mercedes Clase G Moderno

¿Cómo empezó este loco viaje?

Holtorf tuvo una larga carrera en Lufthansa. Más tarde fue director gerente en Hapag-Lloyd. Su amor por viajar se engendró mientras trabajaba en Argentina. En 1989, Holtorf dejó su trabajo para emprender un viaje por carretera, comenzando con la idea de pasar 18 meses descubriendo la campiña africana con su Mercedes Clase G de 1988. En este viaje inicial lo acompañó su tercera esposa Beate, y después de su divorcio emprendió otra etapa con su compañera Christine a partir de 1990.

En 1990 salieron de la Puerta de Brandeburgo, en Berlín. Aquellos 18 meses iniciales iban a convertirse en casi 25 años y puede que ellos ni lo supieran en ese momento. Pasaron por 179 países y cientos de poblaciones desconocidas, logrando ser felices con muy poco, comprando comida localmente y durmiendo bajo las estrellas. Pero no todo iba a ser tan bonito como ir a un sitio y hacerse 4 fotos.

25 años de viaje en fotos (2/2)

Los obstáculos de la vida que eligieron

Muchos países presentaron un desafío burocrático severo. Por ejemplo, en China no se les dejaba circular sin ser escoltados. Entrar a Corea del Norte supuso años de papeleo, pero lo consiguieron y el Mercedes Clase G llamado Otto fue el primer vehículo extranjero al que se permitió entrar en Corea del Norte oficialmente.

Siempre viajaron abordando el terreno con suavidad y bajo el mantra de: «si no lo veo claro, no me meto». Pero las probabilidades hicieron que quedaran embarrados, acribillados por insectos o que llegaran a volcar. Por otro lado, estaban expuestos a enfermedades. Gunther pilló malaria varias veces y casi pierde el pie con una infección. La resiliencia de la pareja era superior a todo esto, pero lo peor estaba por llegar.

Problemas

Una compañera como combustible eterno en el corazón

El mayor golpe a la aventura vino cuando Christine enfermó con un tumor. Tras el diagnóstico, su hijo Martin la sustituyó en varias ocasiones como compañero de viaje de Gunther. Tras su último viaje en 2009, Christine se mudó a Baviera, donde Gunther y ella se casaron semanas antes de fallecer en junio de 2010.

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Gunther decidió seguir adelante con el viaje, acompañado en ocasiones por Martin y llevando a Christine en una fotografía que colgaba del retrovisor. Cada día que pasaba con Otto, el Clase G, sentía que ella le acompañaba y, quizá, esto fue el combustible necesario para que Gunther pudiera llegar hasta el final de la expedición.

Christine

El final de la aventura de toda una vida

En 2014 y con 77 años, Gunther cerró el círculo llegando de nuevo a la Puerta de Brandeburgo, donde casi 25 años atrás salió junto a su compañera de vida. El odómetro marcaba 889.590km recorridos por 179 países y miles de poblaciones por todo el mundo. Una odisea que retrataba una vida sin prisas y apegada a lo que te rodea por eso, aquel mismo día que llegó a Berlín, no solo las masas le esperaban. También estaba el por entonces presidente de Daimler, Mercedes, Dieter Zetsche.

Gunter y Christine Holtorf, uno en presente y otra en espíritu, entregaron las llaves de Otto al presidente de la marca y, desde entonces, aquel mercedes clase g de 1988 puede verse en el museo Mercedes Benz de Stuttgart, en el mismo estado que fue recibido, como símbolo, no solo de ser el coche que más fronteras ha cruzado en la historia, si no de ser el catalizador de una bella historia humana donde la máquina, también tiene nombre.

Regreso

Vídeo destacado del Mercedes Clase G

Imagen para el vídeo destacado del Mercedes Clase G Botón de play

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¡Muy bueno!

Martín Jemes

Amante del mundo del motor y cinéfilo, nada le gusta más que contar una gran historia. Seguir leyendo...

El Mercedes Clase G es lo que parece: un gigantesco todoterreno puro, construido y diseñado desde cero para resultar 100% eficaz fuera del asfalto aunque, tras una profunda renovación, ahora también resulta apto para circular a altas velocidades en carretera sin que parezca que viajas en un fueraborda.

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