Hace exactamente una semana nos pusimos a los mandos del que ahora mismo y probablemente durante una gran parte del futuro a corto y medio plazo de EBRO será su buque insignia. Hablamos del EBRO S900, un SUV que emplazado a mitad de camino entre los segmentos D y E quiere ser una alternativa directa tanto a coches como el KIA Sorento y el Hyundai Santa Fe como también, incluso, a alguna que otra opción premium del segmento.
Y es que, muchos serán los que dispuestos a darse un capricho y encaminados a comprar un coche grande, potente e imponente de una firma premium, se percatarán al iniciar la búsqueda que esto puede convertirse en una maniobra que acabe en un desembolso de 80.000 ó 100.000 euros, fácilmente. Qué lejos quedan los tiempos en los que, con esta idea en mente, acudías a un concesionario BMW y salías con un presupuesto de 50.000 ó 60.000 euros por un BMW X5, y mucho menos por un X3.
Y es ahí, precisamente, donde creo que pueden entrar en juego coches relativamente aspiracionales de nuevas marcas como el EBRO S900, que por mucho menos de lo que cuesta, ya no un BMW X5, sino también un BMW X3 e incluso un BMW X2, se obtiene a cambio un coche muy grande, muy potente y con una calidad interior intachable, aunque no esté exento de pegas. Es «barato», en comparación con los coches de similar tamapo y potencia, aunque su precio siga siendo alto dentro del contexto general del mercado.
El EBRO S900, en números
Como siempre, antes de entrar a describir qué tal me ha parecido el S900, me gusta ponerlo en contexto tanto por su tamaño como por su entramado mecánico. Estamos, como comentado, ante un todocamino de tamaño significativo. No es lo más grande que te vas a encontrar por la calle, pero sus 4,81 metros de longitud, anchura de 1,92 y 1,74 de alto, es un coche imponente. Tal es su envergadura que es un siete plazas: su maletero tiene plegada una tercera de asientos que, aunque solo sae apta para niños o personas de baja estatura, bien puede servir de apoyo en algunas circunstancias.
| EBRO S900 4×4 | |
|---|---|
| Longitud | 4.810 mm |
| Ancho | 1.925 mm |
| Alto | 1.741 mm |
| Batalla | 2.800 mm |
| Plazas | 7 |
| Maletero (7 plazas) | 448 litros (148) |
| Capacidad del depósito | 70 litros |
| Altura libre al suelo | 183 mm (Chery Tiggo 9 Super Hybrid) |
| Ángulo de ataque | 19º |
| Ángulo de salida | 19º |
Dos aspectos que ayuda a elevar esa presencia están, por un lado, en el abultado frontal protagonizado por un capó alto de proporciones cúbicas y, por otro, en la altura libre al suelo, o al menos la aparente altura libre al suelo, ya que la marca no facilita este dato pero sí, curiosamente sí los ángulos de ataque y salida. En el caso del Chery Tiggo 9 Super Hybrid, esencialmente el mismo coche que el EBRO S900, hay 18,2 cm de espacio entre el suelo y la carrocería.
La otra parte de suma importancia en el posicionamiento del EBRO S900 en el mercado español es la mecánica. Estamos ante un SUV con un total de cuatro motores que sumados entregan 425 CV: existe uno de gasolina, que puede tanto empujar el coche como generar electricidad, y tres eléctricos, de los cuales uno sólo puede actuar como generador eléctrico. De los dos restantes, uno se emplaza en el eje delantero y otro, el de mayor potencia, en el eje trasero, y es el responsable de aportar la tracción 4×4 al conjunto.
| EBRO S900 4×4 | |
|---|---|
| Motor térmico | 1.5 turbo – 143 CV – Generador / apoyo a la tracción |
| Motor eléctrico 1 | 102 CV – Eje delantero – Apoyo eléctrico |
| Motor eléctrico 2 | 122 CV – Eje trasero – Tracción principal |
| Motor eléctrico 3 | 238 CV – Eje trasero – Refuerzo en altas prestaciones / tracción 4×4 |
| Potencia máxima | 425 CV (conjunto) |
| Par máximo | 580 Nm (conjunto) |
| Cambio | Automática 3DHT, 3 velocidades + marcha atrás |
| Cilindrada | 1.498 cm³ |
| Diámetro x carrera | 72 x 92 mm |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
Todo lo anterior deriva a números muy, muy llamativos y son los que, bajo mi punto de vista hacen que alguien que se esté planteando comprar un BMW X1, Audi Q3 cualquier coche similar, ponga sus ojos en el EBRO S900, ya que tenemos una potencia total de 425 CV y una autonomía eléctrica homologada de 140 km gracias una batería enorme, de 34,5 kWh. Cabe señalar que admite carga rápida de hasta 71 kW de potencia, que mejora la de algún que otro coche eléctrico siendo el s900, sólo, un híbrido enchufable.
Todo lo anterior lo ofrece EBRO por un precio que arranca en 49.800 euros sin tener en cuenta descuentos por financiación ni ayudas. Sí, puede parecer caro, pero la realidad es que es, como señalamos, siendo un SUV de 4,81 metros, siete plazas y 425 CV, tiene un precio inferior al de un BMW X1 y comparable al de un RAV4 enchufable.
El EBRO S900, en vivo y en movimiento
Al dar el salto al puesto de conducción del EBRO S900, nos invade una sensación familiar, y no por los ya más que señalados mandos «inspirados» en Mercedes, de sus puertas, sino porque la línea interior que sigue todo el grupo Chery, que es el fabricante del que bebe tecnológicamente EBRO, es muy similar entre todas sus marcas. Entre este habitáculo, el de un Jaecoo y un Omoda equiparable, con los ojos tapados, será difícil adivinar en cuál te encuentras.
El diseño, en general, es agradable y el habitáculo está resuelto con una calidad encomiable, pero la falta de personalidad es algo en lo que debe trabajar EBRO para destacar sobre Omoda y Jaecoo, y sobre el resto de nuevas marcas, en general.
Dicho esto, he de insistir en el apartado de la calidad. Estamos lejos de estar sentados en un coche de lujo, pero la entereza y calidad percibida que despiden todos y cada uno de los componenetes y superficies que dan forma al interior, sigue dando mucho que pensar. Hay marcas premium que no hacen mejores interiores que el que tiene este S900, ojo con esto…
A descatar su pantalla central de 15,6 pulgadas, cuyo sistema de información y entretenimiento se apoya en un Qualcomm Snapdragon 8155SoC como procesador. El funcinamiento no tiene ningún aspecto negativo a destacar, todo lo contrario, pues los mandos están bien ordenados y funciona de manera intuitiva. Eso sí, es un incordio tener que ir específicamente al apartado de ADAS y apagarlos uno a uno.
Dispuestos a iniciar la marcha, será llamativo para muchos el hecho de que, para encender el motor, no hay que girar ninguna una llave, ni introducir la misma en ranura ni tampoco un botón de contacto. Con estar a bordo y pisar el pedal de freno con el cinturón abrochado podremos engranar la D con el selector de marchas ubicado en la piña derecha detrás del volante.
La suavidad hace acto de presencia desde los primeros metros, en los que el S900 también deja claro que se trata de un coche grande y pesado. Una frenada inesperada para dejar paso a unos peatones nada más iniciar la marcha, revela un cabeceo notable, al que luego acompañará un balanceo si se conduce de manera apresurada y se hacen giros rápidos. Con esto no quiero que se entienda que el S900 es un coche torpe, porque no me ha dado esa sensación, pero sí que tiene una configuración de suspensiones en la que prima con total peso la comodidad.
En el día a día no habrá inconveniente con esto, pero sí a la hora de afrontar la típica salida de domingo al pueblo de la sierra en la que la carretera de montaña sacará a relucir los balanceos, con algún que otro pasajero acusando mareos, y en viajes a alta velocidad. A 120 kilómetros por hora no creo que surjan problemas, pero si eres de esos a los que le gusta ir a mayor ritmo, ahí el S900 no se va a sentir a gusto, al menos en viajes largos de manera sostenida.
No he dicho nada aún de cómo entrega la potencia. Creo que ha dejado de ser llamativo tener disposición de nuestro pie derecho potencias de verdadero superdeportivo, o al menos eran las que tenía un coche de este tipo hasta hace no demasiados años. Además, entre el peso del conjunto y la limpia manera de entregar la potencia de estos sistemas híbridos, no hay pérdida de adherencia, tan sólo algún leve chirrido del neumático que se retuerce durante milisegundo antes de salir catapultado. Es curiosa la sensación de estar sentado dentro de una mole de unos 2.300 kilos de peso y que sea capaz de avanzar de manera tan rápida. Hace el 0 a 100 en sólo 5,8 segundos, una barbaridad.
Sin tiempo para más, ya que la prueba se ha limitado a una ligera toma de contacto durante una mañana en el entorno de la ciudad de Málaga, lo cierto es que me bajo del S900 con la sensación de estar ante un coche de alta calidad interior, con una confortable y pesada manera de rodar que aporta esa sensación de llevar un coche imponente.
Entre sus rivales más directos nos encontramos coches como el Lynk & Co 08 o el Omoda 9. Eso son los que, técnicamente, se puede considerar equiparables al S900, pero, insisto, también va a robar ventas a algún que otro SUV de tamaño compacto y precio similar, como los mencioandos BMW X1 y X2. También rivaliza con algunos europeos de carácter familiar y siete plazas como el Volkswagen Tayron o el Skoda Kodiaq, aunque estos dos están basados en plataformas de coches compactos y de partida no tienen un nivel de equipamiento tan alto como el S900, que sólo tiene el acabado Luxury y lo trae todo de serie, desde asientos con masaje, hasta techo solar, pasando por asientos calefactados en la fila trasera y un verdadero sinfín de elementos.













