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Los híbridos enchufables en el punto de mira: ¿se acerca el fin de las ayudas para su compra?

José Luis Gómez | @jlgomez1995 | 24 Nov 2020
Bmw X5 Xdrive45e 01
Bmw X5 Xdrive45e 01

Junto a los mild-hybrids de etiqueta ECO, los llamados híbridos enchufables con distintivo CERO son el otro tipo de coches híbridos que generan debate sobre cuán ecológicos son realmente, sobre todo, porque a efectos prácticos, un PHEV es considerado (casi) como un eléctrico. Así pues, desde T&E (siglas de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente) alertan que los híbridos enchufables emiten entre un 28 % y un 89 % más de CO2 que lo realmente homologado, y que por tanto, no deberían ser beneficiarios de las ayudas y rebajas fiscales que incentivan su compra.

Según T&E, un híbrido enchufable podría llegar a emitir hasta ocho veces más CO2 de lo homologado

Recordemos que los denominados híbridos enchufables, también conocidos como PHEV (plug-in hybrid electric vehicle), disponen de un motor térmico de sobrada solvencia, capaz de mover por sí solo al coche con soltura, ayudado por un motor eléctrico de menores prestaciones que es alimentado por una batería de unos 10 o 15 kWh, de forma que hasta una determinada velocidad (unos 100 - 130 km/h) y distancia (sobre los 50 km para conseguir con holgura la etiqueta CERO de la DGT) son capaces de circular en modo puramente eléctrico.

Así pues, T&E denuncia que "los híbridos enchufables son falsos eléctricos, construidos para pruebas de laboratorio y exenciones fiscales, no para la conducción real", apoyándose en una serie de pruebas que han realizado. En concreto, han utilizado un BMW X5, un Volvo XC60 y un Mitsubishi Outlander, llegando a la conclusión de que con la batería llena emitían entre un 28 % y un 89 % más de CO2, pero es que con la batería vacía, esos valores pasaban a ser entre tres o ocho veces mayores. Es por ello que piden a los diferentes gobiernos europeos que cesen los incentivos para su compra.

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Además, también mantienen, al contrario de los fabricantes que culpan a los conductores de las altas emisiones de este tipo de vehículos, que los PHEV están mal hechos, ya que "tienen motores eléctricos débiles y motores potentes de combustión y, por lo general, no pueden cargarse rápidamente."

La magia de los híbridos enchufables: "ni tan buenos, ni tan malos"

La razón de ser de los híbridos enchufables está clara. Dado su concepto consiguen hacer un papel extraordinario a la hora de someterse al ciclo WLTP para homologar consumos y emisiones, consiguiendo unos valores prácticamente irrisorios. Por ejemplo, el BMW X5 xDrive45e, un SUV de más de 2,5 toneladas y 394 CV, homologa un consumo medio de 1,2 litros por cada 100 km recorridos y 27 gramos de C02/km. Unas cifras difíciles de creer, pero que en conducción urbana, recurriendo prácticamente a su motor eléctrico, sí que pueden ser factibles.

Sea como fuere, esos números les vienen a los fabricantes como agua de mayo, ya que de cara al cómputo de emisiones y el límite de 95 gramos de la Unión Europea les beneficia extraordinariamente, y por otro lado, al usuario de a pie, tener un coche con etiqueta CERO y todas sus ventajas asociadas sin tener que asumir los inconvenientes reales de un eléctrico (autonomía y escasa red de puntos de recarga), pues también le beneficia. Además, con el actual Plan MOVES II, el Gobierno subvenciona la compra de un híbrido enchufable con hasta 2.600 €, que por ponerlos en contexto, en el caso de un coche eléctrico puro esa cuantía sería de unos jugosos 5.500 €, y en el de vehículo con motor térmico convencional sería 800 € (1.000 € si dispone de la etiqueta ECO por ser micro híbrido o híbrido autorrecargable) según el Plan Renove.

Por tanto, los PHEV parecen ser la panacea: los fabricantes venden coches verdes de cara a Bruselas y nosotros compramos potentes vehículos con etiqueta CERO. No obstante, sólo en el caso de ser usados prácticamente en ciudad, y con un pie derecho muy suave, de verdad nos estaríamos beneficiando de su tecnología, por ahorro de combustible para nuestro bolsillo, como por reducción de emisiones para el planeta. De lo contario, lo que estaríamos haciendo es pasear un sobrepeso de 300 kg en forma de una baterías que para su fabricación se habrán emitido 177 kg de CO2 por cada kWh de capacidad. Resumiendo, ¿son los híbridos enchufables tan ecológicos como nos hacen creer? ¿Tiene razón T&E al pedir que cesen los incentivos para su compra? Pues como diría un buen gallego, depende. Depende de cómo y dónde lo uses, aunque en la práctica todo hace pensar que...

Fuente: EuropaPress