Durante décadas la hemos conocido por sus todoterrenos asequibles, sus diseños singulares, productos de precio realmente razonable, y modelos como Korando, Rexton o Musso. Pero la antigua SsangYong, rebautizada como KG Mobility, quiere dejar atrás definitivamente una historia marcada por las dificultades financieras. Para conseguirlo, Corea del Sur ha vuelto a mirar hacia China.
Chery Automobile, la matriz de Omoda y Jaecoo y el mayor exportador de automóviles de China, invertirá 75 millones de dólares en KG Mobility. La operación se articulará mediante bonos convertibles que, si pasan a ser acciones, otorgarían al fabricante chino una participación aproximada del 10% en la compañía coreana (Automotive News Europe).
KGM busca plataformas modernas, sistemas híbridos y una estructura industrial capaz de acelerar sus próximos lanzamientos, afianzando el acuerdo de colaboración anunciado en octubre de 2024. Chery, por su parte, obtiene acceso al mercado surcoreano y a una red comercial internacional especialmente asentada en Europa.
Un SUV para empezar
El primer gran fruto de la colaboración será un SUV mediano conocido internamente como SE-10. Su lanzamiento está programado para enero y empleará la arquitectura modular T2X de Chery, sobre la que también se desarrollan modelos de diferentes tamaños y sistemas de propulsión.
KGM ofrecerá este nuevo todocamino con motores de gasolina y una mecánica híbrida enchufable. Aunque la base tecnológica llegará desde China, la marca pretende imprimirle un carácter propio y aprovechar su dilatada trayectoria desarrollando SUV y todoterrenos.
La compañía todavía no contempla exportar el SE-10 a Estados Unidos, pero tampoco cierra esa puerta. Chery reconoce que está estudiando fórmulas para acceder al mercado estadounidense, una tarea particularmente compleja por sus exigencias legales, industriales y regulatorias. De manera que la alianza con un fabricante coreano podría allanar el terreno.
Una alianza sin fronteras
La cooperación puede ir mucho más allá de compartir una plataforma. Chery dispone de fábricas en diferentes regiones del mundo – como la de la Zona Franca de Barcelona – y considera que algunas podrían producir vehículos de KGM, permitiendo a la firma coreana crecer sin asumir por sí sola el enorme coste de construir nuevas instalaciones.
Ambas compañías también estudian compartir capacidad industrial, redes de distribución e incluso desarrollar fórmulas de cooperación entre sus marcas. Para Chery, KGM aporta experiencia, reconocimiento como especialista en SUV y canales comerciales ya operativos fuera de Corea.
KGM necesita especialmente ese alcance internacional: durante el primer semestre vendió más de 55.000 automóviles y aproximadamente el 60% correspondió a exportaciones. En la Unión Europea, la EFTA y Reino Unido matriculó 12.186 unidades, con Korando, Tivoli y Torres como sus tres modelos más vendidos. En España su modelo más vendido es el Tivoli, que supone una tercera parte de sus ventas.
China bajo el capó
Chery no es el único socio chino de KGM. La coreana mantiene una importante colaboración con BYD para desarrollar y fabricar paquetes de baterías, así como sistemas híbridos de nueva generación. Su estrategia consiste en apoyarse en la escala y la tecnología china para reducir costes y acortar los plazos de desarrollo.
Las baterías de química LFP de BYD ya han llegado a productos como el Torres EVX y el pick-up eléctrico Musso EV. Las dos empresas también han trabajado en un sistema híbrido estrenado en la familia Torres, con posibilidades de extenderse a otros modelos de KGM.
Galeria del KGM Tivoli Grand
Galeria del KGM Rexton
Galeria del JAECOO 5
Galeria del Omoda 5









