La industria del automóvil europea y norteamericana acaba de recibir un jarro de agua fría. Lo que parecía imposible se ha hecho realidad, pues China acaba de presentar su primer V8 Biturbo de altas prestaciones, una mecánica inédita que apunta directamente a los fabricantes más ilustres de occidente.
La bomba de GWM es un V8 Biturbo e híbrido
El fabricante chino GWM (Great Wall Motors) acaba de dejar sin habla a la industria automovilística global, pues con motivo del salón del automóvil de Beijing ha presentado su nuevo motor estrella, un propulsor que no solo no es un prototipo, sino que es un motor V8 que llegará a las calles en los próximos meses para dar vida a modelos todoterreno e incluso un superdeportivo.
Así es, China ya no piensa únicamente en fabricar coches electrificados, una tecnología donde obviamente llevan ventaja y les resulta muy «fácil» hablar de potencias estratosféricas. El siguiente paso del gigante asiático es pelear de tú a tú con las grandes firmas premium, motivo por el cual el fabricante GWM ha decidido ir a por todas desarrollando un sistema de propulsión único hasta la fecha.
Estamos ante un motor V8 gasolina con 4 litros de cubicaje y doble turbocompresor, estando además conectado a un sistema híbrido integrado en la transmisión automática para superar los 800 CV. Este esquema además es compatible con tracción total, pues GWM ha confirmado el uso de este motor de ocho cilindros en el Tank 700, su todoterreno más capaz en tamaño y prestaciones.
Pero no acaban aquí los planes de GWM con este V8, pues la marcha china ha confirmado que también está trabajando en un superdeportivo que hará uso de este motor en una variante híbrida enchufable de altas prestaciones, lo que le permitiría competir con modelos de la talla del Ferrari 849 Testarossa o el Aston Martin Valhalla. Y tal es el interés de la marca en este proyecto que incluso se baraja el desarrollo de una versión de carreras capaz de competir en categoría GT3.
Y he aquí la clave detrás de este motor V8, pues GWM ha puesto en marcha este proyecto pensando única y exclusivamente en mercados como Europa u Oriente Medio, buscando llegar a un público que demanda prestaciones y rendimiento más allá de las marcas premium tradicionales, marcas que están volcadas con el downsizing y la electrificación y que jamás pensaron en ver a China fabricando motores térmicos a este nivel.






