La clasificación perfecta para descubrir, comparar y decidir tu nuevo coche

ESPACIOS
ELÉCTRICOS
PUBLICIDAD
Cerrar CERRAR
Eléctricos

4 MIN

El 2CV puede ser el revulsivo que Citroën necesita, pero debe ir más allá de un precio asequible y un diseño neo-retro

Añadir en Google

Ya es oficial: el Citroën 2CV volverá a las calles, convertido en un coche eléctrico barato con un precio objetivo de 15.000 euros. La noticia ha sido una de las más importantes del año, aunque se llevaba especulando meses e incluso años con ella – cuando el río suena, agua lleva. Y me alegro mucho de su retorno, porque una estrategia similar es la que ha permitido el exitoso retorno de los Renault 4 y Renault 5. Pero en el caso del Citroën 2CV, hablamos de un caso más complejo: debe ir más allá de un precio asequible y un diseño neo-retro.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad

El Citroën 2CV fue uno de los coches mas revolucionarios de todos los tiempos. Aunque era un coche extremadamente barato y básico, la necesidad de contener los costes al máximo le hizo disponer de soluciones auténticamente radicales e innovadoras. Era un coche dotado de un sencillo motor bóxer de dos cilindros y refrigeración por aire, y su carrocería era poco más que un paraguas. Su suspensión debía trabajar perfectamente en caminos y campos arados, y presumía de un revolucionario sistema de ruedas interconectadas y barras de torsión.

Revivir un icono como el Citroën 2CV es una enorme responsabilidad

Recreaciones del Citroën 2CV del siglo XXI

El coche tenía un fondo completamente plano, tracción delantera en una época donde no era ni mucho menos la norma, y un espectacular aprovechamiento del espacio. La genialidad del Citroën 2CV os la hemos explicado en detalle en este artículo y la prueba en vídeo, y para mi, son la demostración fehaciente de que el nuevo Citroën 2CV tiene que ser un coche verdaderamente especial. Su bajo precio obligará a la marca a exprimirse la sesera para ajustar al máximo los costes, pero eso, no debería ir reñido con sus cualidades esenciales.

Hablamos de un coche eléctrico basado en la plataforma Smart Car de Stellantis, la misma que tenemos en un Citroën C3 o un FIAT Grande Panda. Con toda seguridad será un coche de orientación casi exclusivamente urbana, y con toda seguridad empleará la batería LFP más pequeña de la gama, con una capacidad de 2X kWh de capacidad. No tendrá una autonomía WLTP mucho mayor a 200 km, pero su peso será muy contenido y debería ser bastante eficiente. Más allá de estas restricciones técnicas, Citroën tiene entre manos un lienzo prácticamente en blanco.

Será 100% eléctrico, aunque su plataforma permita motorizaciones térmicas

Un diseño neo-retro «bien tirado» es garantía de éxito, y la prueba son coches como el Renault 5, uno de los lanzamientos con más encanto de los últimos años. Pero más allá de un diseño impecable que rinda homenaje al clásico sin caer en una caricatura excesiva, Citroën debe añadir soluciones poco vistas en el mercado a este coche. Sin ir más lejos se me ocurren algunas ideas: un techo de lona, quizá asientos desmontables, tapicerías intercambiables o un esquema de suspensiones que priorice el confort fuera del asfalto.

Curiosamente, aunque vaya a ser un coche 100% eléctrico, su plataforma permitiría el uso de motores térmicos – por lo que quizá en un futuro volvamos a ver un 2CV con motores sencillos de gasolina y un precio aun más contenido. Sea como fuere, Citroën no puede crear una alternativa a un C3, tiene que producir un coche con personalidad, con enjundia y que se sienta realmente fresco. Y sobre todo, debe ser atractivo: porque su atractivo es la carta ganadora del Renault 5, y esa es una lección que no debe olvidarse.

Recreaciones del Citroën 2CV del siglo XXI

THE UNDERCUT Suscríbete a nuestra newsletter para estar a la última

Dame tu opinión sobre este artículo

Ni fu, ni fa
Me ha gustado
¡Muy bueno!

Sergio Álvarez

Aunque es técnico en comercio internacional de formación, los coches han sido su pasión (incluso obsesión) desde que apenas levantaba un metro del suelo y sus padres le regalaron un Ferrari rojo a pedales. Su afición se ha profesionalizado en Diariomotor, donde está presente desde 2008. Seguir leyendo...

Firma de Sergio Álvarez