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Dacia Duster 1.5 dCi 110 CV Laureate 4x4, a prueba (I)

Dacia Duster 1.5 dCi 110 CV Laureate 4x4

El Dacia Duster es todo un fenómeno actualmente. Con diferencia el SUV más barato del mercado, ya ha sido líder de ventas de su segmento en España y la fábrica rumana de Mioveni no da abasto para el aluvión de pedidos desde todos los lugares de Europa, hasta el punto de haber lista de espera de meses. Este éxito de ventas se debe en parte a su precio, pero también a la buena imagen de marca de Dacia, que se asocia con coches simples y probados, fiables y honestos con sus dueños.

El Dacia Duster se construye sobre una versión modificada de la plataforma B de Nissan-Renault. Es una versión con mayor batalla denominada Dacia B0. La plataforma B es la base de Nissan Juke o Renault Clio, por poner dos ejemplos. El Duster fue presentado como prototipo en el Salón de Ginebra de 2009, pero su versión de producción no se puso a la venta hasta entrado el año 2010, con cambios estéticos no demasiado grandes frente al concept y un precio que en España parte de sólo 11.900€.

Se ofrece con dos motorizaciones, un 1.5 dCi turbodiésel (con potencias de 85 y 110 CV) y un 1.6 atmosférico de 105 CV, ambas más que probadas en diferentes modelos de la alianza Nissan-Renault. La versión que hemos probado está equipada con el motor turbodiésel más potente y tracción total 4×4, que es una versión adaptada del sistema ALL-MODE de Nissan. La versión 4×4 incorpora elementos del Nissan Murano en el eje trasero, a diferencia del esquema de las versiones 4×2.

El acabado que hemos probado es el Laureate, tope de gama en los Duster. Además, también cuenta con algunos extras que llevan su precio hasta los 20.000€. Es un Duster full-equipe, pero de eso hablaremos en la tercera parte. El asalto de Dacia a Europa empezó a gestarse en 1999, cuando era adquirida por Renault, aunque ya fabricaba bajo licencia modelos como el Renault 12, que pasaron a ser más que ubicuos en el antiguo bloque comunista de Europa del este, tras el telón de acero.

La estrategia de productos de bajo coste con tecnología Renault les catapultó al estrellato en mercados emergentes, especialmente desde la ofensiva de producto iniciada con el Logan. Con la crisis económica y el cambio de valores para con el automóvil, sus ventas no han hecho más que crecer, hasta el punto de vender casi 350.000 coches en el año 2010. Como curiosidad, el Duster ya va por su segunda generación, la primera era un todoterreno GAZ 4×4 fabricado bajo licencia, muy poco conocido.

Por el momento analicemos a fondo el diseño y la habitabilidad de un SUV muy apto para el uso diario, de construcción robusta y muy manejable. Acompáñanos.

Aspecto fuerte, robusto

No ha sido diseñado por Pininfarina ni por diseñadores de renombre internacional, pero el Dacia Duster tiene un aspecto que resulta atractivo para mucha gente, entre los que me incluye. Su frontal transmite una sensación agradable de robustez, gracias al conjunto formado por calandra y faros. Anchos y cuadrados, no son especialmente bonitos, pero forman un conjunto interesante frente a los cromados de la parrilla. El paragolpes tiene su parte inferior terminada en plástico oscuro.

Nuestra unidad equipa unos protectores para los bajos, que asoman por el frontal, una chapa plateada que le da un aspecto más campero al coche. El Dacia Duster tiene un perfil muy marcado, con pasos de rueda perfectamente delimitados y deliberadamente marcados. Las llantas de 16 pulgadas casi parecen pequeñas en los enormes arcos de rueda. De nuevo, se forma un buen contraste entre el tono marrón metalizado de la carrocería y las estriberas o barras de techo, también opcionales.

La zaga me parece muy interesante, las ópticas son muy grandes y bien visibles y están abultadas en un pequeño resalto que también se extiende al portón del maletero. A la altura de la óptica trasera derecha hay una pegatina que deja claro que estamos ante un Duster 4WD. Tímidamente, en la parte baja del paragolpes asoma una cola de escape. Si nos fijamos en la zona baja podemos incluso apreciar el silenciador del tubo de escape, el cubre bajos trasero y algunos elementos de la suspensión.

Habitáculo sencillo, pero amplio

Si por algo destacan los Dacia es por la simplicidad. Abrimos una puerta sorprendentemente ligera y nos subimos al asiento del conductor. Este asiento está forrado en tela, tiene apoyos laterales muy limitados (especialmente en banqueta) y tiene regulación longitudinal y en altura. La regulación en altura es un tanto peculiar, pues sólo tiene dos posiciones: alta y baja. En mi caso he seleccionado la baja, pero incluso en la alta tenía espacio a raudales en la cota de la cabeza.

El asiento del copiloto no es regulable en altura. El volante es sólo regulable en altura, para mi gusto lo hubiese acercado algo más, pero no existía esa posibilidad. En todo caso no me ha resultado molesto en conducción. No es recomendable esperar una gran terminación o acabados de su habitáculo, es un coche de filosofía low-cost y el salpicadero que se extiende ante nosotros está compuesto en su totalidad por plásticos duros de tacto simplemente correcto y ajustes mejorables.

Su diseño no es pasional, pero al menos contamos con molduras brillantes en las puertas y consola central, del color de la carrocería, sólo disponibles en acabados altos. Hay detalles un tanto peculiares y de explicación complicada. Por ejemplo, en las puertas, la superficie sobre la que se apoyaría nuestro codo es dura – y molesta – y el control del elevalunas, a pesar de haber un hueco troquelado en el plástico junto al tirador, se maneja desde unos botones situados en la consola central.

El hueco portaobjetos de la puerta es bastante estrecho. La instrumentación es muy sencilla, y a pesar de ser un Duster dCi, la instrumentación también es válida para la versión de gasolina, pues el tacómetro llega a las 7.000 rpm. Su lectura es muy sencilla y entre ambos relojes va situado el ordenador de viaje y un cuadro con los típicos testigos. El testigo de los intermitentes no distingue entre derecha o izquierda y apenas se ve si le da el sol. Los medidores de combustible y temperatura del agua son digitales.

En las palancas que rodean al volante se manejan las luces y los limpiaparabrisas, estos últimos no tienen función de barrido único. Otro detalle propio de un coche low-cost que me ha sorprendido. El cláxon está en la palanca de los intermitentes, no pasará absolutamente nada si apretamos el centro del volante. El volante es de plástico y no es multifunción, aunque en opción se puede encargar dicha combinación. Repasemos a continuación la consola central, de manejo muy claro.

La radio es lo primero que nos encontramos bajo los aireadores. Es muy básica, aunque lee MP3, CD y tiene un conector auxiliar, un jack de 3.5 mm. Descendiendo, están los elevalunas (no tienen subida o bajada a un toque), los warning y algunos controles como la luneta térmica o el bloqueo de puertas. El aire acondicionado queda relativamente bajo, hay que apartar la vista de la carretera para manejarlo. Aún más abajo está el selector de los modos de tracción (2WD, Auto, Lock).

La forma de la consola central hace que nuestras rodillas no la golpeen, ofreciendo una excelente comodidad de conducción. La palanca de cambios es muy larga y no está forrada en cuero. Delante de la palanca hay dos portabotellas de buen tamaño y tras la misma el freno de mano, bajo el que queda un pequeño hueco para teléfono móvil o similar. El túnel central alcanza a las plazas traseras, con un portavasos entre los asientos delanteros, mismo lugar escogido para los elevalunas traseros.

La guantera no está forrada, pero sí iluminada y tiene un tamaño correcto, aunque tampoco excesivamente grande o aprovechable.

Plazas traseras

El espacio para los pasajeros traseros es muy bueno, especialmente a nivel de rodillas y altura de la cabeza al techo. Tres personas tienen espacio correcto a nivel de anchura, aunque dos personas siempre van a ir más cómodas que tres. El pasajero central tiene un inconveniente añadido, y es que el túnel de la transmisión le roba algo de espacio. Las puertas traseras tienen poco espacio para dejar objetos y no existe la posibilidad, ni siquiera en opción, de pedir un reposabrazos central.

Maletero

Tiene un notable espacio de 443 litros, para un coche tan amplio de sólo 4.31 metros de longitud me parece una cifra excelente. Sus formas son regulares, pero hay huecos laterales en los que se nos podría caer algún objeto hacia el hueco de la rueda de repuesto. La bandeja cubremaletero es uno de sus puntos flacos, es de poca calidad y es un detalle muy mejorable. La boca de carga es algo alta, aunque no hay hueco entre la misma y el piso de carga.

Los asientos son abatibles, aunque no forman una superficie de carga plana, casi lo consiguen, dejando un volumen aprovechable para carga de 1.604 litros. La rueda de repuesto está ubicada bajo el piso, y tiene las medidas normales, un buen detalle. Mañana proseguimos con un análisis dinámico, una parte en la que el Duster me ha sorprendido para bien.

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