Lotus: el caso de la marca que quiso ser Ferrari, aunque le fuera la vida en ello

 |  @davidvillarreal  | 

Para entender lo sucedido con Lotus tendremos que remontarnos como mínimo tres años atrás. En una de las conferencias de prensa más multitudinarias de cuantas recuerdo, Lotus presentaba sobre el stand del Salón de París de 2010 un despliegue de prototipos que pretendía llevar a la marca de Hethel a la altura de los fabricantes de deportivos más importantes del mundo. Precisamente esa fue la constatación del ambicioso proyecto de una marca en la que recientemente se había puesto al mando un antiguo ex-Ferrari, Dany Bahar.

Pero a la larga se demostraría que el antinatural salto que estaba a punto de protagonizar Lotus Cars, le podría costar realmente caro a los de Hethel. Para competir con fabricantes de la talla de Ferrari, Lotus necesitaba la mayor oleada de productos de su historia. Trabajar en un proyecto tan importante a cuatro años vista, también requiere de cierta estabilidad durante todo ese tiempo, amén de un plan de viabilidad que garantice al menos que todo este esfuerzo tendrá su retorno a la llegada de los primeros productos.

Pero Lotus no tuvo ni lo uno ni lo otro.

La consecución de un proyecto tan ambicioso como complicado, podría costarle a Lotus la consecución del proyecto de Colin Chapman y el cierre de una de las marcas más emblemáticas de la industria del automóvil.

Mientras el lanzamiento de nuevos productos como el Lotus Esprit se retrasaba hasta cancelarse indefinidamente, incluso la producción de modelos ya amortizados como el Lotus Elise o el Evora, corría peligro. Las deudas hundían cada vez más a Lotus Cars y el proyecto de Dany Bahar se había convertido en un inmenso bluff, un gran farol que no había logrado engañar a los inversores, que fueron los únicos que permitieron que a duras penas la marca pudiera sobreponerse a las pérdidas y mantener la actividad.

Las últimas noticias que nos llegan de Hethel apuntan a la posible liquidación de Group Lotus plc, incluidos Lotus Cars, Lotus Motorsport y Lotus Engineering. Pero no afectaría a la escudería que este fin de semana se llevaba la victoria en el Gran Premio de Australia, el primero de la temporada, en tanto se trata de un proyecto independiente de Genii Capital quienes ostentan el derecho a la utilización del nombre de Lotus. Precisamente Genii Capital puede ser el inversor perfecto para salvar a Lotus de la quema.

Según declaraba Lotus a la revista Autocar.co.uk el anuncio de su liquidación en la corte británica responde única y exclusivamente a la “petición amigable” de un proveedor preocupado por los impagos. Pero está claro que la situación es cuanto menos preocupante y lógico el temor ante el posible cierre de Lotus. Y es que tal cosa sería una triste noticia para nosotros, los amantes de los deportivos.

Cronología de la crisis de Lotus

Fuente: Autocar.co.uk

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