Prueba del Peugeot 2008: un crossover que convence

 |  @davidvillarreal  | 

Hasta hace muy poco no hubiera pensado que diría esto, pero la nueva generación de pequeños crossover derivados de utilitarios del segmento B, como en este caso el Peugeot 2008, me convence. Existe una alternativa interesante al compacto y al monovolumen pequeño para aquellos que busquen un coche práctico en ciudad, espacioso y con buena habitabilidad. Aunque el 2008 ofrezca soluciones pensadas para conducción fuera de pista, el paso del campo a la ciudad ya ha sido superado y ni el de Peugeot ni algunos de sus rivales, como el Renault Captur, ofrecen tracción total.

Por lo tanto partimos de la base de que este Peugeot 2008 me ha gustado y me ha convencido y aún así seguirá teniendo sus pros y sus contras. Pero el hecho de que cada vez haya más rivales en su categoría, que Peugeot haya tenido que aumentar la producción de la fábrica de Mulhouse por el 2008 y que este modelo haya arrancado fulgurantemente convirtiéndose en el tercero de la marca, por volumen de ventas, en España, nos indica que no estamos ante un boom pasajero. Los pequeños crossover han llegado para quedarse.

Aunque el diseño del techo y sus barras cromadas ofrecen esa sensación visual, el Peugeot 2008 no es excesivamente alto, solo un poco más que el Peugeot 208.

El Peugeot 2008, como buen crossover, goza de un aspecto campero gracias a una carrocería ligeramente sobrelevada y afurgonetada, protecciones en defensas y barras de techo. No deja de ser un tratamiento que en la mayoría de los casos será de cara a la galería. Es ligeramente más largo que un Peugeot 208 y un poco más alto, aunque no tanto como aparenta por la sensación visual que generan sus barras de techo y la superficie abombada que se extiende a partir de las plazas traseras.

Sus cotas exteriores no son buenas para la conducción todoterreno, pero sus dimensiones garantizan que las interiores sean excelentes en términos de habitabilidad y espacio de carga. No lo veamos como un SUV, sino como el pequeño monovolumen que Peugeot necesitaba. Si lo consideramos como tal no habrá decepciones.

La evolución estética de Peugeot en los últimos años ha sido realmente espectacular. Habrá a quien le guste más o menos el nuevo rumbo de la marca, pero hay que decir que detalles como el diseño de los faros, el emblema enclavado sobre un capó abultado o la parrilla cromada, redundan en la calidad estética percibida por el cliente. El Peugeot 2008 dispone de llantas de hasta 17”, detalles cromados opcionales para el exterior y otras mejoras para acentuar la personalización, pero en cualquier caso apuesta por la sobriedad frente a rivales como el Nissan Juke, que incluso tiene una versión deportiva; y el Renault Captur, que ofrece combinaciones bicolor, detallados de color en llantas e incluso adhesivos de carrocería, siempre aumentando la factura de la reserva, por supuesto.

Head-Up Display: un cuadro de mandos muy peculiar para el Peugeot 2008

Aunque al principio resulte extraño ajustar bajo el volante en un coche que prima un puesto de conducción alto, el cuadro de mandos Head-Up Display me resultó tan sencillo y ergonómico como en el 208.

Una vez subes a bordo y ajustas el volante del Peugeot 2008, te percatas de que en el fondo su puesto de conducción incurre en varios contrasentidos. En un coche como este que prima un puesto de conducción elevado, una característica que el cliente busca en un monovolumen o en un crossover, la posición del volante del 2008 debe ser necesariamente baja para dominar el cuadro de mandos y el diámetro del aro es bastante pequeño. Un servidor, de complexión media y 1,69 de altura, no tuvo problema alguno para encontrar rápidamente unos ajustes óptimos en un Peugeot 208, pero en este 2008 tuve que pasar por un pequeño periodo de adaptación.

El culpable es el nuevo cuadro de mandos de tipo Head-Up Display, es decir, un cuadro de mandos que se deja ver por encima del volante para facilitar la visión del velocímetro y el resto del cuadro sin desviar la mirada de la carretera. No podemos negar su utilidad. En lo práctico y en cuanto a ergonomía, me resultó un tanto extraño conducir un crossover con el volante tan bajo. No obstante, una semana fue suficiente para acostumbrarme a su manejo y comprobar que efectivamente la posición es cómoda y ágil para maniobrar en ciudad y relajada para viajar por carretera.

Tras la sorpresa inicial te acostumbras y creo que esta pequeña innovación honra a Peugeot. Pensemos que la disposición del salpicadero y el cuadro de mandos apenas ha cambiado en las últimas décadas de la industria del automóvil, salvo pingües excepciones, como los velocímetros centrales de Citroën y poco más. En cualquier caso, en un aspecto tan personal como este, es muy recomendable comprobar que los ajustes se adaptarán a tu altura o a tu modo de conducción antes de hacerte con este coche. Soy de los que cree firmemente en que un coche debe adaptarse a su conductor y no al contrario y sinceramente si te cuesta acostumbrarte a su posición, es probable que el 2008 o un crossover – en general – no sea el coche indicado para ti.

¿Qué coche me compro?

La línea Access (gama intermedia) ya es bastante completa e incluye equipo de sonido táctil con Bluetooth y USB, llantas de aleación y volante multifunción forrado en piel.

A bordo, la calidad apreciada es buena, sin más. Los ajustes son correctos, quizás mejorables en el área central en la que se encuadra un sistema de navegación y multimedia de pantalla táctil. Hay revestimientos mullidos en salpicadero y puertas, también superficies cromadas en los marcos de las salidas del equipo de ventilación y los agarradores de las puertas. Pero en general ya es más de lo que podríamos esperar en un crossover pequeño y asequible como este. Sus acabados son más nobles, por compararlo de alguna forma, con los de un Nissan Juke o incluso un Renault Captur, optando este último por una solución tan colorida e infantil que a su lado el 2008 parece excesivamente sobrio, y no lo es.

El modelo de entrada Access, el del precio gancho, ya cuenta con iluminación diurna. Lo de precio gancho no es una licencia periodística, puesto que sabemos que el volumen de ventas de este modelo, incluso siendo el más barato, será reducido. Solo está disponible con un motor de gasolina de tres cilindros y 82 CV.

El acabado Active, además del gasolina de 82 CV, puede configurarse con un diésel de 92 CV. Incluye un equipamiento realmente completo y a mi juicio será el más recomendable para la mayoría de los clientes que quieran un Peugeot 2008 bien equipado. De serie dispone de llantas de aleación de 16”, volante multifunción con revestimiento de piel, pantalla táctil con Bluetooth y conexión USB, retrovisores exteriores térmicos y con plegamiento eléctrico y limitador de velocidad máxima. Por desgracia carece de algo tan útil como son los elevalunas eléctricos traseros.

Allure: tope de gama de equipamiento y la versión más campera

Los neumáticos mixtos son de serie en la línea Allure y no existe otra alternativa posible. Si no tienes pensado utilizar el Peugeot 2008 en campo, este coche ganará en confort y adherencia con un neumático convencional para turismo.

El Allure añade a todo lo anterior llantas de 17”, sistema de tracción Grip Control, climatizador bizona, elevalunas traseros eléctricos, asistente de aparcamiento Park Assist y sensor de aparcamiento trasero. La unidad probada, la que se aprecia en las fotografías, es un Allure, que de serie cuenta con tapizados mixtos de piel sintética y tela, que hace que los asientos sean realmente cómodos. Los tapizados de piel completa Mistral son opcionales por 1.000 euros. El navegador también es opcional desde 500 euros.

Esta línea también incluye un revestimiento para el techo con hendiduras que se iluminan gracias a unos LED dispuestos en su interior, para generar un atmósfera más agradable. Por 490 euros adicionales podemos optar al Pack Cielo, un techo panorámico acristalado bastante asequible pero sin posibilidad de apertura.

La línea Allure no solo es la más completa, sino también la más campera, además del Grip Control (una serie de modos del control de estabilidad para mejorar la tracción sobre asfalto deslizante), cuenta de serie con neumáticos mixtos (M+S). Es un detalle interesante, puesto que son válidos para nieve y su adherencia es muy buena en terrenos deslizantes, pero también algo muy a tener en cuenta si no vamos a circular por campo ni por nieve puesto que su adherencia en seco o su incomodidad (ruidos y vibraciones), son un handicap importante. En tal caso mejor optar por unos neumáticos de turismo convencionales.

Un maletero realmente espacioso para su tamaño contenido

Por último, hablemos de espacio de carga. El Peugeot 2008 me sorprendió muy gratamente y sobre todo por su maletero. Su volumen homologado es de 360 litros, prácticamente como el de un Volkswagen Golf. Aunque teóricamente no es tan voluminoso como el de un Peugeot 308, me resultó tan útil en la práctica como este. La base del maletero – a 60 centímetros de altura y protegida por una superficie de acero inoxidable cepillado – es prácticamente solidaria con la boca de carga, lo que nos facilita mucho alojar bultos en su interior.

Debajo de esta base aún existe espacio para una rueda de repuesto temporal y objetos poco voluminosos (hasta 22 litros), como unas herramientas para una socorrida reparación de emergencia. La banqueta posterior cuenta con respaldos abatibles en dos piezas, 1/3 y 2/3, con los que podemos extender el volumen de carga hasta los 1.194 litros.

No se vayan muy lejos. En la siguiente entrega os hablaremos de dinámica y del motor más representativo de la gama, el 1.6 e-HDi de 92 CV.

En Diariomotor: Presentación y prueba del Peugeot 2008 en Alsacia | El nuevo SUV del león a fondo | Precios del Peugeot 2008

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  • Esperavario

    Aún no he podido probar ningún Peugeot de éstos de nueva generación con instrumentación elevada, pero creo que me agradará, siempre me ha gustado conducir “a la francesa”, es decir con el volante más bien bajo y el asiento más bien alto, no entiendo cómo a muchas personas les es cómodo llevar la parte superior del aro del volante delante de los ojos casi, a mí me gusta tener esa zona del aro a la altura del cuello.