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Equipos y FIA siguen trabajando para diseñar la nueva Copa para Privados del WRC

Sigue siendo una incertidumbre cómo va a estructurar la Federación Internacional de Automovilismo la nueva Copa para Pilotos Privados del Mundial de Rallyes, pero lo que está claro es que seguirá un formato similar al que ya han tenido la de R-GT o que actualmente tiene el WRC2. Sin embargo, quedan muchos flecos por atar. Entre ellos el calendario, qué citas formarán parte de dicha competición y si al igual que se piensa hacer con WRC2, también se determinará ciertas pruebas que sean de obligatoria participación para todos los inscritos. Todo sea para evitar un nuevo caso Michel Fabre.

La FIA está manteniendo conversaciones con los fabricantes, equipos y promotor del WRC para tratar de encontrar un formato adecuado que termine de convencer a los pilotos que se quedan fuera de la ecuación de los nuevos World Rally Cars y que tampoco reste protagonismo al WRC2. Una de las peticiones por parte de las formaciones privadas es que esta nueva copa tenga visibilidad y un premio especifico, incluido su aparición en las ceremonias de entrega de trofeos y en los resúmenes de la competición. En pocas palabras, algo que justifique la inversión de sus patrocinadores.

Todo tiene que estar listo para ser aprobado de cara al próximo Consejo Mundial del Motor, a finales del mes de noviembre, cuando también se publicará el calendario definitivo del Mundial de Rallyes 2017 y de todas sus categorías soporte, aunque obviamente hay muchas preguntas por responder. Una de ellas serán los coches con los que se competirá. Es difícil que Volkswagen ponga sus coches en alquiler, ya no lo hizo con los Race Touareg del Dakar, sin embargo, otros como Hyundai o Citroën, a través de PH Sport, pueden no estar tan reacios a la idea de vender/alquilar sus vehículos ya que se produce una ruptura completa respecto a sus nuevos modelos de competición, aunque los de Michel Nandan ya han dejado claro que no venderán ninguna de sus unidades de 2016.

En el caso de M-Sport, está claro que parte como el principal interesado de que salga adelante una Copa FIA para Privados que mantenga el interés de los pilotos en sus Ford Fiesta RS WRC durante los tres próximos años. Recordemos que el modelo de negocio que ha llevado Malcolm Wilson implica competir el domingo para seguir vendiendo réplicas de sus unidades oficiales el lunes. Con cierto retraso a la hora de desarrollar sus coches, sin apoyo oficial de marca y sin poder vender a pilotos privados el nuevo WRC 2017, necesitan asegurarse un apoyo económico del programa oficial además de la venta de los R5.