En sus redes sociales, Cadillac anunció que para el próximo 14 de agosto, con motivo de la tradicional Semana del motor de Monterrey, presentará algo especial relacionado con el prototipo V-Series.R que recientemente se impuso en Road América con el equipo Wayne Taylor Racing. Esta temporada, en el Campeonato IMSA SportsCar, el prototipo que representa a la marca de lujo de General Motors acumula tres victorias y marcha al frente en lo que respecta a fabricantes en la clase GTP. Hasta ahora este esfuerzo en el ámbito deportivo, unido a su reciente ingreso a la Fórmula 1, no ha logrado cambiar la percepción del público hacia una división que desde su origen se ha caracterizado por el lujo y los excesos, dejando el rendimiento para otras marcas ya desaparecidas como Oldsmobile y Pontiac. Se cree entonces que este anuncio esté relacionado con la presentación de un nuevo modelo que incorpora la ingeniería utilizada en las carreras, en lo que sería un proyecto similar al implementado por otros fabricantes que han diseñado versiones comerciales de sus prototipos.
Desde hace tiempo General Motors ha intentado presentar a Cadillac como marca deportiva, el extinto Cadillac ATS-V.R es una muestra de ello, un coche alejado de la filosofía que les distingue ya que instalaba un motor V6 biturbo de 3.6 litros y en pista buscaba rivalizar con el Chevrolet Corvette, algo que no tenía sentido. Se entiende que en General Motors han estado realizando grandes esfuerzos para relanzar a Cadillac como una marca deportiva para todo público, lo que también hizo Mercedes al utilizar el deporte motor para dejar atrás su antigua imagen. La declaración más directa fue reemplazar al recordado Corvette DP con el Cadillac DPi-V. R y posteriormente introducir el actual V-Series.R, ambos prototipos con motores V8 de alta cilindrada cuyo sonido es estruendoso, para dejar claro que la marca de lujo estadounidense también puede ser vista como de alto desempeño. Tomando en cuenta que el diseño de carrocería del LMDh estadounidense posee líneas elegantes y distintivas es factible entonces pensar en una versión más dócil para las calles y de esta forma ir un paso más allá en las ambiciones de General Motors.
El Cadillac V-Series.R es ganador tanto en el Campeonato IMSA SportsCar como en el Campeonato Mundial de Resistencia, por ello no es descabellado imaginar una edición especial que se pueda vender en el mercado, Ferrari lo hizo en 2023 con el 499P Modificata, en tanto Aston Martin tiene en el Valkyrie AMR Pro un modelo comercial del AMR-LMH. Por su parte, Porsche vendió el año pasado la versión 963 RSP, un coche apto para las carreteras y ahora mismo McLaren tiene planes de vender una serie de MCL-HY para el mercado. Veremos entonces si Cadillac se anima a ingresar al segmento de los coches que pasan de las pistas a las carreteras y lo más importante aún es observar el recibimiento del público en caso de ser la propuesta que se presentará a mediados de este mes. Para General Motors cambiar la percepción que se tiene de Cadillac no ha resultado fácil, la inversión en el deporte motor ha sido gigantesca y de igual manera el público se inclina por considerar al Corvette y al desaparecido Camaro como coches deportivos en tanto Cadillac permanece en la memoria colectiva asociada a inmensos coches presidenciales y de millonarios que buscan notoriedad, mientras vende por miles modelos como la camioneta Escalade y el crossover Lyriq que no están ni cerca de ser vistos como deportivos.








