Doug Boles, presidente de IndyCar LLC, comunicó que está previsto iniciar un ciclo de pruebas con varios prototipos del nuevo chasis IR28 que Dallara tiene disponibles, con la salvedad de que no existe un motor fabricado con las especificaciones de 2028 que pueda ser instalado, por tal razón se utilizará el actual V6 biturbo de 2.2 litros con la posibilidad de también ver en acción al motor V6 de 2.4 litros cuya introducción estaba prevista para 2023, cualquiera que sea la elección se le añadirá un peso adicional para simular el componente híbrido, todo ello con la intención de simular la configuración de 2028 ya que tanto Chevrolet como Honda aún no fabrican un motor con las nuevas especificaciones.
El nuevo chasis, motor y componente híbrido, representan un cambio radical para la categoría dejando atrás a la actual generación basada en el IR18 derivado del monocasco IR12, conocido también como el DW12, el cual se introdujo en la temporada 2012. El objetivo en concebir un monoplaza seguro con un tren motriz cuyo sistema de recuperación de energía duplique la potencia actual. Las reglas van bien encaminadas porque Dallara, Honda y Chevrolet se han comprometido a estar listos a tiempo, colaborando entre todos para completar el proceso sin inconvenientes, siendo uno de los objetivos validar la mejor combinación de chasis, suspensión, aerodinámica y otros componentes para luego aprobar la producción en masa. En lo que respecta al motor, se ubicarán lastres en el chasis para replicar el peso y disposición del del tren de potencia, para de esta forma obtener datos aproximados con el chasis y un motor con especificación 2028.
Según Boles, todos los proveedores deben validar la información que requieren para iniciar de inmediato el diseño definitivo de las piezas y por lo tanto es necesario que los pilotos de pruebas logren exigir al máximo los prototipos de chasis para determinar el nivel más alto en cuanto a rendimiento y a partir de allí sacar conclusiones. Lo que todavía no está listo es un cronograma definitivo para ensamblar todos los monoplazas y disponer de las suficientes piezas de repuesto para iniciar la temporada de 2028. En este punto ya es definitivo que cada implicado en la concepción del nuevo coche, entre ellos Shell, PFC, Xtrac y Cosworth, entre otros, confía en que su propuesta es lo mejor que puede aportar a la renovación de la IndyCar.
En palabras de Doug Boles:
Hemos tenido reuniones periódicas, tanto de manera virtual como presencial, en casi todos los eventos de este año. Me siento muy bien acerca de los avances y el espíritu de colaboración de Honda y Chevrolet. No puedo dar una cronología exacta, pero todo está cada vez más cerca y han sido muy fructíferas las conversaciones.
Vía RACER





