El Renault 5 eléctrico puede gustarte, encajarte por precio y parecerte uno de los coches más atractivos de su categoría. Pero quizá no sea el mejor momento para comprarlo. Renault ha mejorado su autonomía sin anunciarlo y prepara cambios que podrían traer motores revisados, carga rápida en la versión básica y hasta una posible bajada de precios.
El mismo Renault 5, pero ahora con hasta 431 kilómetros
- La batería de 52 kWh alcanza ahora hasta 431 km de autonomía (WLTP)
- El Renault 5 five más barato ya ofrece carga rápida en Bélgica
- Renault podría revisar la gama y sus precios antes de otoño
El problema no está en el coche, sino en el momento de la compra. La gama actual podría quedar parcialmente desactualizada en apenas unos meses. Algunas mejoras ya aparecen en el configurador francés y en Bélgica se comercializa una versión básica mucho más interesante que la disponible hasta ahora.
El cambio más inmediato afecta a la autonomía. Renault ha actualizado las cifras de su configurador en Francia y el Renault 5 con batería de 52 kWh y motor de 150 CV pasa de homologar 416 kilómetros a alcanzar 431 kilómetros en ciclo WLTP.
El evolution también llega a esos 431 kilómetros, mientras que el techno homologa 425 kilómetros y el «iconic five» se queda en 422 kilómetros. No es ninguna locura, pero hablamos de hasta 15 kilómetros de mejora sin aumentar la capacidad de la batería, por tanto estamos ante un coche más eficiente y ahorrador.
De hecho, las versiones de 150 CV anuncian ahora entre 13,9 y 14,2 kWh/100 km de consumo combinado homologado, dependiendo del equipamiento, frente a los 14,9-15,1 kWh/100 km que homologaban antes.
La batería pequeña también mejora, pero no en todas las versiones
Con la batería de 40 kWh, el Renault 5 five de 95 CV mantiene sus 310 kilómetros de autonomía. Sin embargo, la variante de 120 CV pasa de ofrecer 312 kilómetros a alcanzar 321 kilómetros con el acabado evolution y 317 kilómetros con el techno.
El consumo del evolution de 120 CV también baja de 14,5 a 14,2 kWh/100 km. Sobre el papel son ganancias modestas, pero suficientemente importantes como para preguntarse qué ha cambiado y, sobre todo, qué coche recibirá quien compre ahora una unidad disponible en stock.
Renault no ha explicado oficialmente el origen de estas nuevas cifras. Una posibilidad sería la incorporación de unos retrovisores procedentes del nuevo Clio, que tienen una mejor aerodinámica, aunque por ahora no existe confirmación de que esta sea la causa.
La versión básica es la que más razones da para esperar
La mayor incógnita afecta al Renault 5 five. La versión de acceso está muy limitada por la ausencia de carga rápida en corriente continua, una carencia difícil de entender y de justificar en un eléctrico actual, incluso tratándose de un coche pensado principalmente para la ciudad.

El Volkswagen ID. Polo (imagen) ofrece carga rápida en todas sus versiones.
En Bélgica ya se muestra una configuración diferente: batería de 37 kWh, un nuevo motor de 107 CV y carga rápida en corriente continua a 80 kW. Aquí sí estamos ante una evolución importante porque elimina una de las principales debilidades del modelo básico y lo prepara mejor para enfrentarse a coches como el Volkswagen ID. Polo, que tiene carga rápida desde sus versiones de acceso.
Esperar puede darte más autonomía, más equipamiento o un precio mejor
Nada de esto convierte al Renault 5 actual en una mala compra. Sigue siendo un eléctrico super atractivo, con uno de los mejores diseños de todo el mercado actual; con una autonomía razonable en sus versiones de 52 kWh y un planteamiento mucho más emocional que el de buena parte de sus rivales.
Sin embargo, comprar uno ahora puede significar pagar lo mismo -o incluso más- por una versión con menos autonomía, sin carga rápida en el caso del five o con una mecánica a punto de ser revisada. Y es que, según una información publicada en el foro Worldscoop, Renault revisaría la gama antes de otoño y podría ajustar sus precios a la baja. No es una confirmación oficial, por lo que debe tratarse con prudencia, pero encaja con los cambios ya detectados en otros mercados europeos.
Y si Renault termina bajando precios para responder a la nueva competencia, las unidades actuales también podrían depreciarse antes de lo esperado. A falta de saber qué cambios llegarán a España, y cuándo lo harán, la decisión más sensata es esperar. No porque el Renault 5 no merezca la pena, sino porque dentro de unos meses podría ofrecer más por el mismo dinero.











