Muchos han sido los que han estado años diciendo que los coches eléctricos estaban muy lejos de poder llegar a ofrecer autonomías que los situaran, al menos, lo suficientemente cerca de los coches térmicos como para empezarse a plantear como un relevo real. Pues bien, ese momento ha llegado y BMW es la que se ha encargado de pegar un puñetazo sobre la mesa por parte de Alemania en la carrera tecnológica frente a China.
Lo ha hecho, concretamente, con el último coche eléctrico que ha lanzado al mercado, el BMW i3. La firma alemana ya se las prometía muy felices con las cifras que anunció antes para el BMW iX3 y, efectivamente, tal y como era previsible, el i3 ha llevado esos números mucho más allá al envolver esa misma tecnología en una carrocería mucho más eficiente.
Y es que BMW ha puesto precio en España a un coche eléctrico cuya autonomía homologada se sitúa exactamente en los 912 kilómetros (aunque BMW, por su parte, declara 926 km), una cifra que hasta hace no mucho se creía inalcanzable. La clave, cómo no, o al menos parte de ella, pasa por una batería de gran capacidad: la marca concreta 108,7 kWh de capacidad neta para su batería, pero, a pesar de su capacidad, no se trata de una batería enorme en el sentido bruto de la palabra, sino que BMW ha tirado de ingeniería para dar con una batería de densidad energética encomiable. Según concretan, la densidad energética ha mejorado en un 20 % en comparación con la generación previa de sus baterías.
Esos 108 kWh de capacidad se logran a través de celdas con química de tipo NMC, concretamente a través de 960 celdas, lo que se traduce en una capacidad de 0,11 kWh por cada celda o, lo que es lo mismo, 113,2 Wh de capacidad por cada una de ellas.
En todo este asunto de la autonomía no solo tiene una gran importancia la capacidad de la batería, sino que también tiene un gran peso el consumo total del conjunto, ya que consigue homologar un consumo de 13,2 kWh cada 100 km. De hecho, no es el motor menos potente el que logra esta cifra, sino el más potente de los dos que ha comercializado la marca de momento en España.
Para más inri, cabe señalar que los alemanes tienen todavía un cartucho que gastar, igual que Tesla tenía cuando su versión del Model 3 de Gran Autonomía usaba solo un doble motor eléctrico: lanzar una variante de un único motor eléctrico con la que reducir el consumo aún más. No sabemos, realmente, si BMW tiene previsto comercializar una versión así, pero con un solo motor eléctrico y menos potencia, los 1.000 km de autonomía se quedarían verdaderamente a tiro, si es que no acaban alcanzándolos con este despliegue.
Acabando de redondear la faceta eléctrica, está la potencia de carga. Es cierto que aquí los chinos llevan la batuta: BYD tiene su sistema Flash Charging, por ejemplo, y anuncia potencias de 1.000 kW, doble cable de carga mediante, mientras que Geely tiene su Smart Charging, con el que aspira a lograr potencias de 2.250 kW, una salvajada. BMW, por contra, confía en el sistema eléctrico de 800 V de su Neue Klasse para lograr una más que suficiente potencia de carga de 400 kW, con la que el i3 pasa del 10 al 80 % de la batería en un tiempo de 20 minutos.
Como coche eléctrico, por tanto, el BMW i3 es un gran coche eléctrico e interpone una distancia muy significativa entre BMW y el resto de la industria, al menos de momento.
La marca ya lo ha puesto a la venta en España por un precio que arranca en los 58.400 euros para la versión 40xDrive, que entrega 374 CV y homologa 710 km de autonomía gracias a una batería de 82,8 kWh de capacidad, mientras que la que hemos descrito en las líneas superiores y que logra esos 912 km de autonomía cuesta 63.900 euros.
Seguro que llegarán versiones más sencillas técnicamente que rebajen el precio de manera notable, pero de momento estas son las que tiene a la venta la marca en España, donde el Tesla Model 3 sigue siendo el coche eléctrico más vendido gracias a un precio final de 33.360 euros y una autonomía de 574 km junto a una potencia de 283 CV.










