Cuando se trata de buscar un crossover o SUV con motor híbrido y diseño atractivo, hay un modelo que tanto en España como el resto de Europa destaca sobre manera sobre el resto de la competencia: el Toyota C-HR. Agresivo, tecnológico y eficiente, este segmento C de Toyota lleva en España este año prácticament 20.000 unidades, tratándose del quinto coche más vendido de nuestro país.
Sin embargo, no a todo el mundo sirve el C-HR como coche principal, ya que su diseño condiciona su faceta práctica: su fila trasera no tiene demasiada luz por lo pequeño de sus ventanillas y su maletero se queda en 388 litros en las versiones más capaces y es ahí donde aparece el protagonista de las siguientes filas: el Kia Niro. Un crossover que por tamaño y precio rivaliza de manera directa con el japonés.
Se trata de un coche que en términos de diseño, igual que el C-HR, tiene personalidad propia. Es minimalista y atrevido, aunque no tiene líneas de fuerza ni tanta presencia como sí tiene el C-HR. Al fin y al cabo por eso el japonés triunfa tanto en España y el resto de Europa.
Donde destaca el Niro frente al C-HR es en el apartado práctico, como señalado. Es un coche ligeramente más largo (mide 4,42 metros por los 4,37 del japonés) y saca provecho de ello con unas plazas traseras amplias para un coche de esta longitud y un maletero que llega hasta los 430 litros, un volumen con el que una familia de cuatro miembros tendrá sus necesidades en cuanto a espacio de carga cubierto en la mayor parte de ocasiones, incluso cuando se ha de lidiar con carritos, bolsas de golfo o cualquier otro enser de tran volumen.
Mecánicamente, el Niro tiene un planteamiento similar al C-HR, puesto que se trata de un híbrido convencional. Entrega 135 CV por los 140 de su rival y homologa 4,5 litros de consumo, igual que el C-HR, aunque en la práctica, desde mi experiencia, puedo decir que el Toyota acaba logrando mejores consumos reales. De igual manera, el Niro se mueve en cifras reales típicas de un híbrido de bajo consumo.
En cuanto a precios al contado, acabando, y siendo rivales más que directos, al menos por tamaño y planteamiento, no nos sorprende ver que están situados prácticamente en el mismo nivel. El C-HR parte desde 30.750 euros al contado mientras que el Niro hace lo propio en 30.575 euros. No obstante, KIA anuncia en su web un «desde» de 23.750 euros al incluir la financiación, de la que no expone ningún detalle y además deja en los concesionarios la opción de ofrecer o no esta oferta a los clientes.
Sea como fuere, es una alternativa a tener en cuenta frente al japonés, que de momento sigue siendo la opción preferida por los españoles cuando se trata de comprar un SUV de diseño agresivo y parece que lo seguirá siendo por un cierto tiempo más.










