Denza, la marca premium de BYD, acaba de vender en Cannes un Z9GT muy especial por 700.000 euros. No era una versión cualquiera, obviamente, sino una pieza única creada junto a Chopard y subastada durante la gala amfAR con fines benéficos.
BYD no solo quiere vender coches eléctricos, quiere que Europa se tome en serio a Denza como una marca premium de verdad. El Denza Z9GT eléctrico ya está a la venta en España y tiene un precio de partida de 115.000 euros, una cifra que lo coloca directamente en terreno de Porsche, Mercedes-AMG o lo mejor de BMW.
El punto de partida ya es ambicioso, pero esta edición Chopard va mucho más allá. Ambas firmas han creado un coche único cuyo habitáculo viene con amatistas en todos los botones y alrededor de la pantalla, maderas de primera calidad y un tapizado exclusivo con la «C» de Chopard bordada en los reposacabezas.
La inicial también aparece en la iluminación de bienvenida y la superficie de carga inalámbrica, y el sistema de infoentretenimiento tiene una interfaz diseñada específicamente por la casa suiza.
Además del coche, el paquete incluía un juego de maletas hechas a mano por Shiro, creadas específicamente para la ocasión. Y para poner la guinda, una pareja de relojes Chopard -para hombre y mujer- fabricados en oro rosa de 18 quilates, con elementos personalizados por Denza.
El modelo de mujer es un Happy Sport de 36 mm en oro rosa de 18 quilates, con un engaste de diamantes y personalizado con un amuleto de DENZA. Su versión normal cuesta 35.200 € y, como amante de la relojería, me cuesta ver la personalización con el coche en la esfera. El de hombre es un Alpine Eagle de 41 mm en oro rosa, también con la esfera personalizada, que tiene un precio de 72.700 € en su versión normal.
El Z9GT eléctrico tiene 1.150 CV y puede cargar la batería en 9 minutos, aunque en España no encontrarás cargadores que lo permitan
Los 700.000 euros irán destinados a la investigación en la lucha contra el SIDA. Se desconoce quién ha sido el comprador, pero no extrañaría que ese alguien anónimo quizá no sea tan anónimo. Al fin y al cabo, sería una campaña relativamente barata para construir prestigio e imagen en el mundo del lujo, que es justo lo que necesita una marca nueva que todavía no tiene ni la historia ni genera el deseo que otras sí. Lo único importante es que el dinero vaya destinado a investigación.











