Durante décadas, el Ferrari F40 fue el objeto de deseo definitivo para cualquier coleccionista. Después llegó el F50, el Enzo y el LaFerrari para ocupar su lugar entre los coches más especiales de Maranello. Pero todos parecen haber encontrado un sucesor: el Ferrari Daytona SP3. Una unidad prácticamente nueva saldrá a subasta y prevén venderla entre 9 y 10,5 millones de euros, unas cuatro veces lo que costaba originalmente.
El Ferrari Daytona SP3 ya juega en la liga de los grandes
No estamos ante una estimación basada únicamente en el entusiasmo de la casa de subastas. El Daytona SP3 ya ha demostrado hasta dónde puede llegar su cotización, cuando una unidad especial dentro de lo especial se vendió por 26 millones de dólares en Monterey en 2025.
Aquel coche era excepcional. Se trataba de una unidad adicional a las 599 previstas inicialmente, conocida como el ejemplar «599+1», personalizada por Ferrari y subastada con fines benéficos. Su venta lo convirtió en el coche nuevo más caro jamás adjudicado en una subasta. Digamos que sería una anomalía en las estadísticas, pero otras unidades normales tienen cotizaciones disparatadas.
El ejemplar protagonista de estas líneas no tiene ese carácter único ni la parte benéfica y precisamente por eso su resultado será realmente más revelador para conocer el valor real del Daytona SP3 en el mercado. Y aun así, es altísima, superando a modelos insignia de la marca como el Enzo, el LaFerrari o los F40 y F50.
RM Sotheby’s lo sacará a subasta el próximo 15 de agosto en Monterey con una estimación de entre 10 y 12 millones de dólares, aproximadamente entre 9 y 10,5 millones de euros. Si alcanza la parte alta de la horquilla, se situará en unas cifras reservadas hasta ahora a algunos de los Ferrari más especiales de las últimas décadas.
Una referencia ayuda a ponerlo en perspectiva. Un LaFerrari prácticamente nuevo, con solo 54 millas, se vendió en Monterey en 2025 por 5,23 millones de dólares. Los F40 convencionales suelen cambiar de manos por 3 o 4 millones, muy lejos de los diez millones, una frontera que solo alcanzan versiones extraordinarias como el F40 LM GTC.
365 kilómetros y una configuración totalmente a medida
Esta unidad fue configurada mediante el programa Ferrari Atelier, al cual no tienen acceso todos los clientes, y terminó de fabricarse en julio de 2023. Su carrocería luce el color Giallo Triplo Strato, acompañado por franjas negras y un motivo con la bandera italiana. El habitáculo combina el negro con diferentes detalles amarillos.
Tiene fibra de carbono en el techo desmontable, en la parte inferior de la carrocería y en los retrovisores exteriores. También lleva el elevador opcional para la suspensión delantera, llantas negras mate, pinzas de freno en negro brillante y escudos Ferrari pintados en las aletas.
Fue entregado nuevo a su primer propietario en Florida en enero de 2024 y pasó a formar parte de su propietario actual en octubre de 2025. En el momento de catalogarlo tenía únicamente 227 millas, unos 365 kilómetros. Es decir, prácticamente no ha salido del garaje. Algo excelente para su cotización, y también bastante triste siendo de uno de los Ferrari modernos más especiales de conducir.
Un V12 atmosférico y sin ayuda de motores eléctricos
El Daytona SP3 nació como la tercera entrega de la familia Icona, después de los Monza SP1 y SP2. Su diseño recupera rasgos de los prototipos de competición con motor central que dominaron Daytona en 1967, cuando Ferrari ocupó las tres posiciones del podio como respuesta a la victoria de Ford en Le Mans.
Bajo la carrocería se encuentra una evolución del V12 F140 utilizado por el 812 Superfast y el LaFerrari. Tiene 6.5 litros de cilindrada y 840 CV y prescinde completamente de hibridación, a diferencia del LaFerrari. La potencia llega exclusivamente a las ruedas traseras mediante un cambio de doble embrague y siete relaciones.
Acelera de 0 a 100 km/h en 2,85 segundos y alcanza 340 km/h. Pero las prestaciones explican solo una parte de su atractivo. El Daytona SP3 pasará a la historia como una de las últimas ocasiones en las que Ferrari combinó un diseño verdaderamente especial con un V12 atmosférico sin turbos ni motores eléctricos. Recordemos que el F80 ya lleva un V6 biturbo (F163CF) y electrificado.
Eso es lo que están comprando los coleccionistas: no solo un Ferrari exclusivo, sino el posible final de una era. La estimación de RM Sotheby’s es altísima, pero se explica teniendo en cuenta lo que supone este modelo. El F40 seguirá siendo el Ferrari analógico por excelencia y el LaFerrari representará el comienzo de la hibridación en Maranello. Esta subasta comprobará si los diez millones se han convertido en el nuevo precio de entrada para conseguir un Daytona o si, en cambio, era demasiado optimista.











