Problema de ricos: El Bugatti Veyron fue el primer coche de producción en superar los 400km/h. Para ello necesitaba unos neumáticos especiales desarrollados por Michelin en específico para él. Cada cambio de neumáticos cuesta alrededor de 36.000€ y solo aguantan 15 minutos a 400km/h, aunque su depósito se agota un par de minutos antes.
Bugatti ha traído la solución a este desembolso reduciendo la factura de esos 36.000€ a unos 3.000€. ¿Cómo? Creando unas nuevas llantas en las que se pueden poner los neumáticos que llevan Bugatti más modernos como el Chiron Super Sport o el Mistral. Pero, ¿por qué eran tan caros los del Veyron si estos modelos más nuevos son incluso más rápidos?
Los neumáticos que cuestan como un Cupra Formentor nuevecito
El Bugatti Veyron fue el primer hiperdeportivo que costaba 1 millón de euros y que podía superar los 400km/h con su motor de 16 cilindros y 1.001CV. Sin embargo, para gestionar esas cifras sobre el asfalto necesitaba unos neumáticos especiales. Se llamaban Michelin PAX y se convirtieron en todo un quebradero de cabeza, no solo por el desorbitado precio. También porque requerían de una máquina de montaje muy concreta que no todos los servicios mecánicos de coches de lujo tienen. Por esa razón muchos propietarios optaban por cambiar las llantas originales del Veyron por las del Chiron u otras de aftermarket.
Esto no le mola nada a Bugatti y hace que le sangren los ojos a todos aquellos que no conciben semejante coche sin su originalidad. Es por ello que la marca, aunque un poco tarde, puso a trabajar a su división «La Maison Pur Sang» (La Casa Pura Sangre) en unas llantas con el aspecto original, respetando las medidas 285/30ZR-20 delante y 355/25ZR-21 detrás, pero con la peculiaridad de que se le pueden acoplar los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 específicos para Bugatti que cuestan 10 veces menos.
Desembolso inicial y una usar los Veyron para lo que se crearon: conducir
No hay precio de esas nuevas llantas que permitirán ahorrar unos 33.000€ por cambio de neumático. Conociendo a Bugatti, no serán baratas. No obstante, por poner un ejemplo totalmente inventado, aunque pidieran unos 200.000€ por el juego de llantas, comprarlas sería volvería rentable en el séptimo cambio de neumáticos. Esta solución a un problema tan sonado se une a que Bugatti ha lanzado un configurador para que los propietarios del Veyron puedan dar un nuevo aire personalizado a su coche.
Nuevos colores, nuevas rejillas, costuras para el interior, tapizados, grabados dedicados e incluso sistema de conectividad. Ejemplos que se mostraron en en el Veyron que llevaron a la Semana del Automóvil de Monterey. Demostrando que Bugatti está dispuesta a no olvidarse de dónde viene y a fomentar que esos propietarios coleccionistas que tiene los garajes llenos de millones parados, los saquen más de vez en cuando a dar una vuelta. Porque Bugatti, de manera oficial, estará ahí detrás dando soporte.










