¿Os acordáis del megacoche de Dreame? ¿Dreame? Sí, ese conocido fabricante chino de robots aspiradora y otros productos de electrónica de consumo. Hace unos meses anunciaron a bombo y platillo su entrada en el mundo de los coches, con una nueva división creada a tal efecto con más de mil empleados. El primer render del coche era un plagio descarado de un Bugatti, pero el proyecto avanzaba con velocidad, llegando incluso a celebrarse un evento de marca en San Francisco y una presentación en el CES de Las Vegas este mismo año.
La propuesta de Dreame Technology era, como mínimo, fantasiosa. Su primer coche, el Nebula Next 01 Jet Edition se presentó como un eléctrico de 1.900 CV asistido por dos cohetes – no es broma – que le permitían alcanzar los 100 km/h en sólo 0,9 segundos. Además, este hipercoche eléctrico presumía de una batería de estado sólido con una densidad energética de 450 Wh/kg y una autonomía CLTC de más de 550 km. Con sus dos cohetes y más de 100 kN de empuje, este coche debía ser capaz de alcanzar unos impresionantes 560 km/h de velocidad punta.
Fotos del coche eléctrico de Dreame Technology
Como suele ocurrir con este tipo de anuncios grandilocuentes y cifras de locura, «al cocer mengua». La idea de Dreame Technology era presentar un producto rompedor y salvaje, obtener una financiación e inversión para el proyecto y posteriormente cerrar acuerdos de producción y desarrollo. Una lógica más propia de una startup o una empresa tecnológica que de un fabricante de coches. Convertirse en un fabricante de coches no es un camino sencillo ni rápido, y según reporta Car News China… el sueño de Dreame Technology se quedará en un sueño.
El prototipo presentado fue creado por una empresa de maquetas y ni siquiera tenía una plataforma real. Fue creado sola y exclusivamente para impresionar a nivel visual. Además, la compañía estaba usando promesas de salarios muy elevados para atraer talento a su proyecto. Pero sin duda alguna, el clavo del ataúd fue el escrutinio de las autoridades chinas. El gobierno chino intervino para investigar el destino de ciertas inversiones… y todo apunta a que no les gustó lo que encontraron.
El CEO de Dreame optó por «pivotar», y devolver a la empresa a su núcleo de negocio: la electrónica de consumo. De sus mil empleados apenas unas docenas siguen en nómina, y su trabajo es deshacer el camino andado.
Fotos del coche eléctrico de Dreame Technology







