Si la imagen y el título de artículo te han interesado lo suficiente como para entrar a leerlo, estarás de acuerdo con el que escribe esto sobre lo siguiente: el coche deportivo, como concepto, pasa por horas bajas. De esta afirmación vamos a excluir a aquellos de altos vuelos, como el GMA S1 o el Mclaren McL 6GT, que nos han devuelto esperanzas acerca en cuanto a supercoches se refiere, pero necesitamos aire en la parte más baja de este segmento.
Y es que el único modelo que sobrevive a normativas, una baja demanda y un interés cada vez menor en este tipo de coches es el Mazda MX-5, al que sólo de vez en cuando Toyota y Subaru con sus deportivos con motor bóxer se ha aproximado últimamente y al que necesitamos que aparezca una alternativa como el Honda S2000 cuyas imágenes acompañan estas líneas.
El coche que da forma a la galería de imágenes superior, por desgracia, no es un modelo real, sino un ejercicio de diseño llevado a cabo por Enoch Gonzales, el mismo diseñador que dio forma al Mazda RX-9 del que hablámamos días atrás.
Sobre una segunda generación del Honda S2000 llevamos hablando desde que la marca decidiera cortar su producción allá por 2011. Sí, parecen que fue hace mucho más tiempo, pero es que en sus últimos compases el S2000 era un coche anticuado en comparación con el resto de coches de disfrute que había disponibles en aquellos años.

Recreaciones del S2000 en color amarillo Spa.
Por esa razón dejó de tener el tirón que sí que tuvo en sus primeros etapas a la venta, en las que además, en España, se vio impulsado por aquella burbuja económica en la que prácticamente cualquiera podía acceder a coches no sólo como aquel S2000, sino también muchos otros como el BMW Z4, Audi TT, Nissan 350Z o Mercedes SLK, coches que hoy en día abundan en el mercado de segunda mano.
Volviendo al trabajo de Enoch vemos, de nuevo, otro resultado que bien podría ser el que Honda hubiera tenido si se hubiera puesto manos a la obra con algo así. De hecho, alineándose con la actual Honda, vemos detalles de diseño que bien podrían estar en un coche así si se hiciera realidad, como las salidas de escapes con formas trapezoidales y el nuevo logo de la marca, mientras que ha mantenido ciertas similitudes con el S2000 clásico en su frontal, así como los logos del modelo. Incluso ha incorporado dos colores que formaron parte de la paleta de colores original, el Spa Yellow y el Nürburging Blue.

Recreaciones del S2000 en color azul Nürburging.
Llegar a ver algo así hecho realidad está presente, incluso, en los despachos de Honda, aunque el fabricante japonés nunca acaba de tirarse a la piscina. Lo último que sabemos llegó durante el Japan Mobility Show de 2025, cuando Tomoyuki Yamagami, responsable del desarrollo del nuevo Prelude, reconoció que todos los empleados de Honda adoran el S2000 y que a él mismo le gustaría crear otro algún día. Eso sí, olvidémonos del magnifíco motor de 9.000 RPM de aquel S2000.
Sin embargo, también explicó que la marca no dispone actualmente de una plataforma adecuada para un deportivo ligero, biplaza y de propulsión, y que desarrollar una exclusivamente para un modelo de poco volumen elevaría demasiado su precio. Tampoco considera ideal compartir el proyecto con otro fabricante, ya que entiende que un hipotético S2000 debería conservar íntegramente el ADN de Honda. Se trata, por tanto, de una declaración de intenciones y no de la confirmación de un proyecto aprobado que de vez en cuando se ve avivado por la presentación de algún modelo conceptual quede acabar derivando a un coche así, como el Acura Nexera Vision que mostramos días atrás.
De momento, por tanto, no cabe esperar un S2000 moderno ni a corto ni a largo plazo, así que lo más deportivo por parte de Honda que podremos elegir será el Civic Type R, que se encuentra en sus últimos compases a la venta en Europa, mientras que el Honda Prelude juega la baza de GT de personalidad deportiva y eficiente, al mismo tiempo.








