A menudo, con el fin de publicar la información más valiosa posible, me pongo en la piel de quien comienza la búsqueda de un coche nuevo, pues es más complicado que nunca tomar una decisión debido a la enorme variedad de condicionantes (normas de circulación y futuras restricciones sobre la mesa), modelos, marcas y tecnologías, pero lo cierto es que casi siempre acabo considerando los mismos coches como las mejores opciones del mercado.
Con una tecnología térmica en entredicho y la eléctrica en auge, los híbridos enchufables se erigen como la doble apuesta más segura del momento, y dentro de este tipo de coches tenemos uno a la venta en nuestro país que se posiciona como el más grande, tecnológico y capaz que se puede comprar por lo que cuesta. Acaba de llegar a España y se llama Geely Starray EM-i.
La demostración de que su planteamiento está empezando a funcionar la encontramos en sus matriculaciones. El Starray EM-i cerró julio con 907 unidades, convirtiéndose en el segundo híbrido enchufable más vendido de España, mientras que en agosto, con 574 matriculaciones, ocupó la tercera posición. En total acumula 1.798 unidades durante 2026.
El argumento principal del Starray EM-i se encuentra en su precio. La versión PRO cuesta 30.490 euros al contado, pero la promoción ligada a financiación reduce esta cifra hasta los 28.240 euros. Por ese importe no existe ahora mismo otro coche nuevo que reúna simultáneamente unas dimensiones similares, 262 CV de potencia, una mecánica híbrida enchufable y un equipamiento de serie tan extenso.
Con 4,74 metros de longitud, 1,91 de anchura y 1,69 de altura, se sitúa entre los segmentos C y D-SUV y tiene unas dimensiones próximas a las del Toyota RAV4, por ejemplo, pero a precio de Toyota C-HR. También ofrece cinco plazas, un suelo trasero completamente plano y un maletero de 528 litros, ampliable hasta 2.065 litros al abatir los respaldos.
Su sistema EM-i combina un motor de gasolina 1.5 de cuatro cilindros y 100 CV con un propulsor eléctrico de 218 CV. La potencia máxima conjunta asciende a 262 CV, siempre enviados a las ruedas delanteras, y permite completar el 0 a 100 km/h en ocho segundos. Su velocidad máxima está limitada a 170 km/h.
La versión PRO utiliza una batería LFP de 18,4 kWh con la que homologa 83 km de autonomía eléctrica en ciclo combinado, mientras que la versión Pro+ aumenta hasta 136 km, mientras que admite carga rápida a 30 kW ( 60 kW en la versión superior) y solo necesita 20 minutos para pasar del 30 al 80%.
El equipamiento tampoco corresponde al habitual de un coche de su precio y tamaño. Incluye una pantalla central de 15,4 pulgadas con resolución 2.5K, instrumentación digital de 10,2 pulgadas, cámara panorámica de 360º, conectividad 4G, actualizaciones remotas, Apple CarPlay, Android Auto y funciones V2L y V2V para suministrar electricidad a dispositivos o incluso a otro vehículo.
A ello suma bomba de calor, volante y asientos delanteros calefactados, regulación eléctrica para ambos asientos, acceso y arranque sin llave, faros LED y llantas de 18 pulgadas. También cuenta con cinco estrellas Euro NCAP y una garantía de ocho años o 200.000 kilómetros tanto para el vehículo como para la batería, cerrando las dudas a los compradores que las pudieran tener en este apartado.
Está por ver, para acabar, cómo sigue creciendo Geely en España, pero es sin duda una de las marcas que pasarán a formar parte de la oferta china asentada de ahora en adelante, junto a otras como Omoda, Jaecoo, BYD y MG, habituales ya en los ranking de ventas.










