Renovar un coche que año tras año juega un papel clave en el volumen de producción de un fabricante de primera línea no es tarea sencilla, pero sólo a tenor de los cambios de los que hace gala el recién presentado Hyundai Tucson en materia de diseño, podemos decir que los coreanos han empezado acertando.
El Tucson seguirá siendo un C-SUV dentro de Hyundai, al contrario de lo que creíamos en un principio, y articulará su gama en torno a una oferta mecánica que al igual que sucede con el Toyota RAV4, gira mayormente en torno a la electrificación.
El nuevo Hyundai Tucson europeo mide 4,56 metros de longitud, 1,90 metros de ancho y 1,67 metros de alto, mientras que la distancia entre ejes alcanza los 2,72 metros. Seguirá ofreciendo cinco plazas y anuncia hasta 695 litros de maletero, aunque Hyundai no ha desglosado todavía su capacidad en función del motor. La banqueta trasera podrá desplazarse 150 mm y las puertas posteriores abrirán hasta 83 grados.
La versión de acceso empleará un motor de gasolina 1.6 T-GDI con 150 CV y 250 Nm de par, asociado a un cambio manual de seis relaciones. Es la única alternativa anunciada sin electrificación y, por tanto, tendrá el distintivo ambiental C. Su capacidad máxima de remolque será de 1.700 kg.
Por encima se situará un microhíbrido que parte del mismo motor 1.6 T-GDI de 150 CV y 250 Nm, pero añade un sistema eléctrico de 48 V y sustituye el cambio manual por una transmisión de doble embrague y siete relaciones. Gracias a esta electrificación ligera contará con la etiqueta ECO.
El híbrido convencional será una de las versiones con mayor protagonismo. Entregará 245 CV y 380 Nm, utilizará un cambio automático de seis velocidades y podrá escogerse con tracción delantera o total. Su batería tendrá 1,49 kWh y estrenará la función HEV Stay Mode, que permitirá mantener en funcionamiento la climatización, el equipo de audio y la carga de dispositivos durante las paradas sin mantener encendido el motor de gasolina. También tendrá etiqueta ECO y podrá remolcar hasta 1.910 kg.
La alternativa más potente será el híbrido enchufable, con 292 CV, 380 Nm y una batería de 17,1 kWh. Hyundai estima hasta 81 km de autonomía eléctrica con las llantas de 17 pulgadas, por lo que tendrá la etiqueta Cero Emisiones. Dispondrá de cargador en corriente alterna de 7,2 kW, cambio automático de seis relaciones y versiones de tracción delantera y total. El PHEV 4×4 hará el 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y podrá remolcar 1.810 kg.
El salto también será importante en el interior. El Tucson estrenará el sistema Pleos Connect basado en Android Automotive, que tiene una pinta, a priori, brutal. Contará con instrumentación de 9,9 pulgadas y una pantalla central de 12,9 o 17 pulgadas. Mantendrá botones físicos para las funciones principales, un gran acierto, y trasladará el selector del cambio a la columna de dirección. También podrá equipar faros Micro Pixel, climatización de tres zonas, asiento con masaje y equipo Bang & Olufsen de 12 altavoces.
Tampoco conocemos los precios, los acabados ni la fecha de llegada a España, pero lo lógico es esperar una subida importante y que su lanzamiento se produzca antes de finales de año. Es el principal «pero» de esta renovación y el Toyota RAV4 sirve de aviso: pasó de costar unos 38.000 euros a superar los 40.000 antes de renovarse, mientras que su nueva generación ya parte desde unos 44.000 euros. El Tucson actual se anuncia desde 26.025 euros con descuentos, pero difícilmente el modelo de 2027 conservará un precio semejante, que cabe esperar que parta desde cerca de 40.000 euros, aunque mi compañero David Villarreal opina que no debería subir, o al menos no demasiado. Mi visión es que Hyundai aprovechará el espacio que ha dejado Toyota para posicionarse algo más arriba.









