Vivimos en un tiempo en el que la industria europea parece necesitar – o al menos esa es la sensación que se nos está trasladando – grandes golpes de efecto. Y en la mayoría de los casos está optando por la ejecución de movimientos que son bien conscientes no pueden llevar a cabo, por su juventud, la oleada de nuevas marcas que está llegando a Europa.
Europa está tirando de legado y recuperando los grandes clásicos. Hablamos del regreso del Citroën 2CV, que previsiblemente estará acompañado de un nuevo Fiat Panda. Hablamos del regreso del Renault 5 y de un nuevo Peugeot 208 que heredará la imagen del Peugeot 205.
Pero cada vez son más las voces que apuntan en una dirección diferente. Fiat hace propósito de enmienda, recuerda el que podría haber sido uno de sus mayores errores, y también por qué deberían apostar por su regreso… no necesariamente con una imagen retro.
Abandonar el Fiat Punto fue un error
Fiat echa de menos el Punto. Y no lo decimos nosotros, sino Arnaud Belloni, consejero delegado y máximo responsable de Fiat, Abarth y Lancia, que ha reconocido la necesidad de recuperar uno de los coches más importantes de la historia reciente de la marca italiana. En una entrevista concedida a L’Automobile Magazine durante el Salón de París, que hoy conocemos gracias a Carscoops, Belloni defendía que «una marca como Fiat debe contar imperativamente con un Punto en su gama», reconociendo también que su desaparición dejó el camino libre a uno de sus grandes rivales.
El Renault Clio se ha quedado prácticamente sin rivales. Al menos esa es la lectura de Belloni, que señala al abandono del Punto en 2018, al cese de la producción del Ford Fiesta y a la falta de renovación del Volkswagen Polo de combustión como algunas de las razones que han permitido a Renault reforzar su posición.
Fiat quiere recuperar ese terreno y considera que, después de su ofensiva en el segmento C, ha llegado el momento de volver a apostar por un utilitario tradicional, asequible y polivalente.
Sin miedo a la canibalización entre productos
Fiat Panda y Fiat Punto no eran rivales, sino dos coches perfectamente complementarios. El primero nació en 1980 como un automóvil sencillo, robusto, económico y eminentemente práctico. Un coche para todo, incluso para salir del asfalto en sus versiones 4×4. El Punto, que llegó en 1993 para sustituir al Uno, proponía una alternativa más espaciosa, confortable y equipada, sin renunciar a la filosofía de coche pequeño y asequible que había caracterizado a la marca italiana.
La intención de Fiat es recuperar precisamente esa complementariedad. El nuevo Grande Panda asumiría el papel de automóvil práctico y económico, mientras que un nuevo Punto ofrecería un producto más apropiado para viajar, con mayor espacio y confort, situándose por debajo del Fiat 600.
Un nuevo Fiat Punto, sí, pero no necesariamente retro
El regreso del Punto no tiene por qué implicar recuperar su estética original. Belloni considera que el diseño neorretro no tiene cabida necesariamente en este proyecto. En su opinión, un utilitario de cinco puertas permite una enorme libertad para reinventarse, sin necesidad de reproducir los rasgos que lo caracterizaron hace décadas. Una filosofía que contrasta con la recuperación de modelos históricos que está protagonizando buena parte de la industria europea, empezando por su empresa matriz, Stellantis.
La gran incógnita es cuándo veremos un nuevo Fiat Punto. Por ahora no existe una confirmación oficial de su lanzamiento, ni se han anunciado motores, dimensiones, precios o fechas. Pero las declaraciones de Belloni, que regresó a Stellantis después de dirigir el marketing mundial de Renault, dejan clara la dirección que quiere seguir Fiat.
Citroën 2CV Fourgonnette












