Range Rover Velar, Evoque, Sport y el juego de las muñecas rusas

 |  @davidvillarreal  | 

El comprador europeo quiere SUV. Los quiere grandes, compactos, pequeños y muy pequeños. Busca crossovers de aspecto más deportivo o mejor preparados para salir del asfalto, baratos o equipados hasta las trancas. En ocasiones incluso basta con que parezca un SUV, aunque sea un turismo normal y corriente con la carrocería más alta y unos plásticos en las defensas, las aletas y los pasos de rueda. Y pocos fabricantes tienen tanta experiencia como Land Rover – y su emblema Range Rover – en la creación de vehículos SUV y todoterreno. Y avalados por el éxito del Range Rover Evoque y el Range Rover Sport han decidido apuntarse al juego de las muñecas rusas, decidiendo que entre Range Rover Evoque y Range Rover Sport aún había sitio para un producto más, el Range Rover Velar. ¿Y cómo ha crecido la gama Range Rover hasta la introducción de este, su cuarto modelo, el Range Rover Velar?

Land Rover nació como un fabricante de vehículos todoterreno con un enfoque muy agrícola, que evolucionó hasta el Range Rover de 1970 y su propuesta distinguida y hasta lujosa, y al enfoque del todocamino de carretera que encontramos actualmente en su Evoque

El Range Rover original nacía en 1970, para convertirse en el verdadero buque insignia de Land Rover, una marca especializada en vehículos todoterreno que llevaba dando guerra – y nunca mejor dicho, a tenor de su origen marcial y su nacimiento en plena Segunda Guerra Mundial – desde que fue concebida por la Rover Company a finales de los años cuarenta. Land Rover nació con la visión de crear productos todoterreno con el foco puesto en el ámbito profesional y sobre todo en el entorno rural y el ámbito agrícola.

Hasta que Land Rover consiguió llevar a cabo uno de esos proyectos que había permanecido en el cajón durante décadas, el de lanzar un gran todoterreno que se convirtiera en el buque insignia de la casa, con un enfoque más lujoso y distinguido. De esta forma, a finales de los años sesenta comenzaron a rodar los primeros prototipos, que ya lucían una silueta muy parecida a la que finalmente recibiría el Range Rover. Y se crearían un total de 26 unidades del Range Rover Velar entre 1969 y 1970, los prototipos que precederían al definitivo Range Rover y cuyo nombre, como ya habrás visto, era exactamente el mismo que ahora lucirá el cuarto producto de Range Rover.

Imagen del prototipo Range Rover Velar de 1969

El Range Rover Evoque vende más unidades en España que el resto de las gamas Land Rover y Range Rover juntas

El juego de las muñecas rusas comenzó cuando Land Rover consideró que, con motivo del lanzamiento de la tercera generación del Range Rover, la gama aún podía crecer con un modelo de dimensiones más contenidas y un enfoque más ambicioso, el Range Rover Sport. Lejos de lo que su nombre nos pudiera hacer entender, aquel modelo no era una versión derivada del Range Rover de la época, sino un todoterreno de estética Range Rover ensamblado sobre la base del Land Rover Discovery. Y entonces fue cuando Land Rover comprendió que con Range Rover tenía un auténtico filón.

Pero el verdadero gran éxito llegaría, sin duda, con el lanzamiento en 2011 del Range Rover Evoque. Land Rover había conseguido lanzar un todocamino premium para las masas. Un producto llegado en pleno auge del SUV. Un producto de dimensiones más contenidas que podría encajar en el garaje de prácticamente cualquier europeo. Y un producto que, aún gozando del precio digno de un premium, se acercaba mucho más a lo que pueden pagar por un coche las clases medias europeas.

Hoy en día el Range Rover Evoque vende mucho más en España que la suma del resto de productos de Land Rover. De cada 10 vehículos que Land Rover vendió el año pasado en España, 6 vehículos eran un Range Rover Evoque. Y a día de hoy es uno de los SUV/crossover/todocamino más vendidos en España de entre los fabricantes premium.

Definitivamente estamos ante el caso de una muñeca rusa, o matrioska, abrir un Range Rover para encontrarnos con un Range Rover Sport, en el interior del cual se encuentra un Range Rover Velar, y en el que a su vez se esconde un Range Rover Evoque

Dicho lo cual, no nos sorprende absolutamente nada que Land Rover haya encontrado sitio a un cuarto modelo dentro de su línea de productos. O mejor dicho, un cuarto miembro de la familia Range Rover. Porque de hecho el Range Rover Evoque no solo cuenta con una versión de cinco puertas, sino también con una versión de tipo coupé de tres puertas, y hasta un descapotable, el Range Rover Evoque Convertible. Y así las cosas, Land Rover se encontró con que, entre los 4,37 metros del Range Rover Evoque de 5 puertas, y los 4,85 metros del Range Rover Sport, había sitio para un nuevo modelo. Un Range Rover Velar que busca entrometerse en la batalla de los Audi Q5, BMW X3 y Mercedes GLC.

Un Range Rover Velar que, de nuevo, mantendrá la silueta y la imagen de trazos firmes y angulosos tan característica de los Range Rover. Y un Range Rover Velar que se posicionará como el punto intermedio entre los productos más grandes de la casa, y su estética robusta, y su modelo más compacto, el Evoque, y su imagen más atrevida y – perdón por el cliché – deportiva.

De esta forma, abriendo un gran todoterreno de enfoque premium, como el Range Rover original, Land Rover se encontró con que aún podían salir tres líneas de producto nuevas, el Range Rover Sport, el Range Rover Evoque y, más recientemente, el Range Rover Velar. Como si de auténticas muñecas rusas, o matrioskas, se tratase.

¿Habrá sitio para un quinto producto en la gama Range Rover?

Fuente: Land Rover
En Diariomotor:

Lee a continuación: Range Rover Velar: el rival británico del Porsche Macan podría estar en el Salón de Ginebra

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  • almafuerte

    Muy buena forma de verlo esto de las matrioskas. Muy grafico.
    No lo están haciendo nada mal los de Land Rover, si, la moda de los SUV, q no parece tener fin, los esta ayudando, pero ellos saben sacarle partido. Y hay q reconocer a cada SUV q sacan saben posicionarlo y son lindos, sin dejar de poder hacer lo q parece q pueden hacer. Bien por ellos.