La Casa Blanca acude al rescate de los “Detroit 3”

 |  @sergioalvarez88  | 

Hace poco más de una semana todo parecía perdido para los tres de Detroit, más concretamente para General Motors y Chrysler LLC. El Senado estadounidense se opuso férreamente a la concesión de ayudas a los fabricante estadounidenses, quedando como única opción un rescate por parte de la propia Casa Blanca con dinero derivado de los 700.000 millones de dólares destinados al rescate de las instituciones financieras estadounidenses. Sin ayudas, muy probablemente ni General Motors ni Chrysler pasarían de enero.

Finalmente, George Bush en persona, en nombre del gobierno, ha autorizado una línea de crédito por valor de 17.400 millones de dólares para ayudar económicamente a General Motors y Chrysler, por el momento Ford no necesita esa inyección de liquidez para seguir operando. La situación debía ser grave para que el presidente de los EEUU, republicano confeso y defensor del libre mercado haya autorizado la operación. En sus propias palabras: “la quiebra era prácticamente segura si hubiésemos dejado actuar al mercado”.

A pesar de posicionarse en contra de la opinión pública estadounidense, en contra de las ayudas, semejante suma de dinero permite a GM y a Chrysler continuar operando – pagar sus facturas, a sus empleados, continuar construyendo coches – mientras que se reestructuran las empresas a marchas forzadas para sobrevivir al peliagudo año 2009 que se presenta. Los 17.400 millones de dólares concedidos ya están en las cuentas de GM y Chrysler, repartiéndose de manera asimétrica entre ambas empresas.

La Casa Blanca acude al rescate de los

General Motors recibe primeramente 9.400 millones de dólares para su uso exclusivo y Chrysler recibe 4.000 millones de dólares, lo que suma un total inmediato de 13.400 millones de dólares. Los 4.000 millones restantes serán entregados a ambos fabricantes si en febrero los necesitan. Las ayudas concedidas suponen un cabo de esperanza para ambos fabricantes pero lo cierto es que su futuro depende únicamente de ellos, su reestructuración y su pronta salida de los números rojos.

GM y Chrysler se han comprometido a pagar sus deudas lo más pronto posible y junto a Ford se suman en una iniciativa destinada a la creación de nuevos productos, mucho más eficientes que su cartera previa, seguros y atractivos para compradores de todo el mundo. El esquema de salarios e incentivos se reformará de forma importante, así como se reducirán los salarios de parte de la plantilla, especialmente altos cargos con retribuciones a todas luces infladas.

El futuro inmediato es incierto, Chrysler ha recientemente anunciado que detendrá la producción en todas sus plantas durante 30 días y Ford y GM planean el cierre temporal de algunas plantas, así como recortes en la producción, de más de un cuarto de millón de unidades para el primer semestre de 2009 en el caso de GM. ¿Qué medidas se tomarán para reflotar a las empresas en un panorama económico-social tan agitado? Lo cierto es que se cerrarán fábricas y se despedirán a bastantes trabajadores.

La Casa Blanca acude al rescate de los

La crisis ha cogido a industria automovilística por sorpresa, y a algunos les ha cogido en una mala posición para defenderse, carteras de productos poco variadas, exceso de capacidad productiva, estructuras muy poco flexibles que han sido rotas por la recesión, con casos graves como el de SsangYong.

Vía: autoblog, worldcarfans, motorpasion
En Diariomotor: Negadas las ayudas a los tres de Detroit, bancarrota en ciernes, Serias dificultades para los fabricantes norteamericanos

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